Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.

Todo viernes trae un poco más adelante su imprescindible mañana de domingo, siempre mejor si la ves nacer antes que morir. Mejor para mí esta vez, mucho mejor, ambiguas horas que mezclan...
Si es posible, escuchad esto en la voz sin principio ni fin de Nico.
Sunday morning
Brings the dawn in
It's just a restless feeling by my side
Early dawning
Sunday morning
It's just the wasted years so close behind
Watch out the world's behind you
There's always someone around you who will call
It's nothing at all
Sunday morning
And I'm falling
I've got a feeling I don't want to know
Early dawning
Sunday morning
It's all the streets you crossed, not so long ago
Watch out the world's behind you
There's always someone around you who will call
It's nothing at all
Sunday morning
Sunday morning
Sunday morning
Esta mañana ha sonado un disparo en el cielo de Memphis...Estoy a punto de terminar el último de la lista de libros que me propuse leer hace algún tiempo, y que comentaré en los próximos días si tengo idem. El puesto le ha correspondido a "O César o nada", de Montalbán. Este autor es uno de los que más he leído y releído a lo largo de mi vida, y en particular disfruté mucho viviendo en Barcelona y recorriendo una y otra vez la ciudad en el ciclo Carvalho.
Se me ha ocurrido que me gustaría hacer algo parecido con Madrid, donde vivo ahora, así que ahora os pido que me recomendéis una novela para la que se cumplan las siguientes tres condiciones:
1) Que la acción se desarrolle en la Villa y Corte, y que ésta tenga cierta importancia como escenario.
2) Que sea contemporánea, no me vale Galdós ni similares.
3) Last but not least, que os parezca buena y os haya gustado, que no es la misma cosa.
Saludos y Danke
Os dejo un diálogo de "O César o nada" que me gustó mucho. Premio para el que logre entenderlo completamente en menos de cinco minutos. Y buenas vacaciones, quien las tenga!!!
- ¿Cómo es posible que tú sepas lo que yo no sé?
- Esa es precisamente una cosa que usted sabe y yo no sé. Que usted sabe lo que yo sé.
Acentúa Bembo el juego de palabras:
- ¿Y cómo podría saber el honorable duque que tú no sabes lo que él considera deberías saber?
Y se sube Strozzi al juego de palabras:
- ¿Y cómo podría saber nuestra señora Lucrecia que el duque no sabe que ella no sabe lo que debería saber?
[El duque es el que habla en primer lugar, y Lucrecia la segunda]
Ayer cuando venía de Sevilla en el autobús, tuve un momento curioso. Me habían adjudicado la primera fila, y allí iba disfrutando del paisaje hasta que se hizo de noche. Como la luna del autobús a veces parece tan grande, se me vino a la cabeza una ensoñación funesta: me vi a mí mismo volando por encima del asiento y atravesando el cristal. Se instaló la idea de la muerte en mi cabeza, pero de un modo tranquilo, no de la manera perturbadora que suele hacerlo. Y vi la carretera desierta como anagrama del último tránsito, con los faros haciendo el papel de esa luz que dicen lo que han vuelto que han visto al final.
Entonces, empezó a sonar en mi reproductor de mp3 la maravillosa música de Morricone para el duelo en “Por un puñado de dólares”, y situado como estaba yo en ese momento, me dio tal serenidad que deseé fervientemente escucharla cuando llegaran mis últimos segundos. No quiero encarar la Nada o el Algo desconocido de otra manera, que llevado por esas notas magistrales.
Hace dieciséis años tenía gran parte de mi vida por delante, y sin embargo ya sentía nostalgia de lo pasado, que parecía muchísimo.
Hace dieciséis años mi mirada no salía más allá de las paredes del Instituto, que era todo mi mundo fuera de los libros.
Hace dieciséis años dedicaba las tardes de los viernes al baloncesto, como ahora se las dedico al fútbol. Qué poco cambian algunas cosas.
Hace dieciséis años aún no conocía las claves de las relaciones humanas, sabía muy poco de las personas. Hoy, con mucha más información, sigo sin saber demasiado, pero al menos creo que logro comportarme como si supiera.
Hace dieciséis años comenzaba el ciclo del Barça de Cruyff. Espero que la Historia no sea cíclica.
Hace dieciséis años fantaseaba con una historia de amor inexistente que sólo vivía en mi cabeza, y mi sensibilidad a la hermosura era tan grande como la indiferencia que yo despertaba . Hoy mi vida está llena de amor, nearly more than I can hold, y hace tiempo que dejé de ser invisible. Otras cosas sí que cambian realmente.
Hace dieciséis años vivía momentos inolvidables mientras me sumergía en la vida de gente como Beethoven, Velázquez, o Van Gogh.
Hace dieciséis años compartía mi tiempo y dedicaba mi afecto a gente a la que, en general, no importaba nada. Sin embargo, los pocos que se han salvado de aquella época ya no morirán nunca.
Hace dieciséis años una primavera turbulenta y vital anunció un verano de dolor y soledad que, afortunadamente, llevó a un otoño de renacimiento. Y el que nació fue el que soy ahora.
Hace dieciséis años era un niño con el que me gustaría encontrarme para explicarle bastantes cosas. Cualquier tiempo pasado, sin duda, no fue mejor, pero quién pudiera comenzar de nuevo, en otra vida.
Veinte de abril del 90
Hola chata como estás
Te sorprende que te escriba
Tanto tiempo es normal…
He visto esta mañana un curioso post de Lola en el cual os invita a decir pelis de las cuales borraríais los últimos cinco minutos, pues la estropean. A mí se me ha ocurrido el problema inverso, en cierto modo: buscar películas cuya última frase sea inolvidable. Alguien se anima? Aquí dejo unas pocas, las que se me han ocurrido…
- Nadie es perfecto (Con faldas y a los loco).
- No me salía la cuenta (La muerte tenía un precio).
- Francamente, querida, me importa un bledo (Lo que el viento se llevó).
- Queda detenido en nombre de la Ley (M, el vampiro de Düsseldorf).
- Me tomaré una copa (Los Intocables de Elliot Ness)
- Tiene que convencerles de que sólo ha sido un juego (La huella)
- Me queda una cosa que me llevo. Cuando entre en el casa de Dios brillará intensamente mientras diga mi adiós. Algo que, inmaculado, meteré en un arrullo y me llevaré para siempre. Y es… mi orgullo (Cyrano de Bergerac).
- Esto es el comienzo de una bella amistad (Casablanca).
- Señor Rusk, no lleva usted corbata (Frenesí).
- Y así… desaparece (Sospechosos habituales).
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/