Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005.
Hay dos tipos de cargos que me gustaría saber cómo se llega a ellos, porque en ambos se los tiene que pasar genial quien los desempeñe: uno es directivo de la FIFA, y el otro, del que me voy a ocupar ahora, es de los que traducen los títulos de las películas en castellano. Me viene esto a colación de que ayer me propusieron ir a ver una película de Jim Carrey a la biblioteca que se titula en castellano "Olvídate de mí"; en principio no me resultaba nada atractiva, porque necesito motivación extra para ir a ver cualquier cosa que haya hecho el muecas ese. Pero luego, surfeando por la web, vi que esta película estaba la 32 de mejores pelis de la Historia en la base de datos IMDB, y pensé que algo tendría. Pero claro, tuve problemas para encontrarla porque, tonto de mí, no sabía que el título mencionado anteriormente se traduce fielmente por... "Eternal sunshine of the spotless mind". Y yo me pregunto, ¿qúé criterio arbitrario siguen los dobladores, para dejar unas pelis en inglés, otras traducirlas mal, y otras sencillamente poner lo que les sale de ahí? Por ejemplo, si uno escucha "Un romance muy peligroso", parece que va a ser una comedia de pacotilla, y luego (al menos según Alberto, de cuyo gusto cinematográfico me fío en general) es una peli seria que está muy bien, cuyo título original es "Out of sight"; o destripan alegremente el final de "Rosemary's baby" llamándola "La semilla del diablo", o... En fin, os dejo aquí algunos ejemplos más de traducciones gloriosas, y os animo a que vosotros pongáis más. Por cierto, la pinícula de anoche os la recomiendo, a pesar de que me dormí diez minutos en la proyecciao (sueño rules).
Si vais por la carrera del arrabal, apartaos, no os inficione mi pestilencia.
Sigo intentando convenceros de que el Cuarteto de Alejandría es maravilloso, y hoy os traigo una fantástica crítica que he encontrado en Internet. Es de un tal Dellwood, y está en http://www.elaleph.com/foros/viewtopic.php?t=700.
Voy a contaros una historieta que me ha ocurrido hoy; bueno, realmente ha pasado en mi cabeza, porque cualquier observador que me hubiera visto en el momento en que la vivía hubiera pasado de largo sin dudar, a lo sumo me hubiera dirigido, si fuera perspicaz, una mirada inquisitiva.
Esto es una duda que tengo hace mucho tiempo, y me ha vuelto a surgir tomando café: ¿cómo empiezan los pertiguistas? Quiero decir: aprenden primero la técnica y luego se ponen a saltar, o empiezan con saltos pequeñitos y van subiendo conforme van aprendiendo? Tengo objeciones a las dos posibilidades: a la primera, que en el primer salto se la juegan mucho, y a la segunda, que pértigas cortas no creo que tengan elasticidad...
Todos los que escuchamos declaraciones de futbolistas, entrenadores y demás ralea tenemos asumido que un porcentaje altísimo de lo que dicen podemos perfectamente desecharlo y tirarlo a la basura, pues consiste en tópicos: "No hay enemigo pequeño", "Son once contra once", "En fútbol el más tonto hace relojes", y cosas así. Desde luego, esta actitud es razonable: por una parte, hay que tener cuenta que a la gente del mundillo se le exige un nivel de deportividad y savoir faire muy razonable, y por otra que por cada declaración hay ocho mil periodistas (los 'invictos', según cierto entrenador argentino) esperando para sacarle punta a cualquier cosa susceptible de ello. Sin embargo, de vez en cuando uno encuentra declaraciones que se salen de la norma, y y no sé vosotros, pero yo suelo disfrutar mucho con ellas, a pesar de que normalmente son políticamente incorrectas y frecuentemente indefendibles. Así, voy a dedicar de vez en cuando mi espacio bloguero a ellas, y os animo a que vosotros también lo hagáis cuando las encontréis (declaración o link, da igual). Por cierto, se os viene a la cabeza algún tópico más, tipo los que he dicho antes? Es muy temprano y estoy espeso...
Como hoy no tengo tiempo, os pongo una crítica que hice en su día del mítico álbum de Clapton al que se refiere el título, y que puse en el blog de Bruto http://bruto.muzaidin.com/, que os recomiendo grandemente. Como creo que la intersección entre los lectores de ambos blogs es cero, nadie me reprochará demasiado el autoplagio.
Más frases maravillosas, en este caso de "Balthazar". Para qué ponerse a pensar sobre la existencia, si Durrell ya lo sabía todo y, además, lo escribió...Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/