Blogia

El musolari errante

Treinta y tantas

Para que veáis por dónde van mis tiros musicales (y consecuentemente anímicos, aunque no del todo) últimamente, os dejo una relación de las canciones que tengo ahora mismo en el reproductor de mp3. Hacía tiempo que no ponía una buena lista, por cierto.  Os animo a que hagáis lo mismo. Si queréis más información sobre alguna canción o artista, sólo preguntad :D

 -         The blower’s daughter – Damien Rice

-         Never be enough time – Joe Grushecky and the Houserockers

-         Abrazado a la tristeza – Extrechinato y tú

-         Feel – Robbie Williams-         Love generation – Bob Sinclair-         All tomorrow’s parties – The Velvet Underground-         Pull me under – Dream Theater

-         Números rojos – Joaquín Sabina

-         My back pages – Bob Dylan-         Venus in furs – The Velvet Underground-         Let’s get it on – versión de Jack Black

-         Pájaros de Portugal – Joaquín Sabina

-         Ay Rocío – Joaquín Sabina

-         Seis tequilas – Joaquín Sabina

-         After the gold rush – Neil Young-         Subterranean homesick blues – Bob Dylan-         Jack-ass – Beck

-         Tiovivo – Luis Ramiro

-         Mi canción definitiva – Luis Ramiro

-         You know I couldn’t last – Morrissey-         Losing time – Dream Theater-         Ahora – Luis Ramiro-         Gold mine gutted – Bright eyes-         Arc of time – Bright eyes-         Hit the swit – Bright eyes

-         Qué hace una chica como tú en un sitio como éste – versión de Loquillo

-         Subway train/Munich air disaster 1958 – The New York Dolls/Morrissey

-         Si está bien – Los Planetas

-         Down a rabbit hole – Bright eyes-         Take it easy  - Bright eyes

-         Estos últimos días – Los Planetas

-         I believe in symmetry– Bright eyes-         Devil in the details – Bright eyes-         Don’t talk (Put your head on my shoulder) – Beach boys-         You still believe in me- Beach boys-         Blue orchid – The Strokes-         In the water – Sexy Sadie-         Mad world – Gary Jules

-        ¿ Dónde estás? – Versión de Calamaro, Loquillo, Urrutia y Bunbury

-         Dolores se llamaba Lola – Los Suaves

Llueve...

...sobre la tierra del monte y sobre el agua de los regatos y de las fuentes, llueve sobre los tojos y los carballos, las hortensias, los buños del molino y la madreselva del camposanto, llueve sobre los vivos, los muertos y los que van a morir, llueve sobre los hombres y los animales mansos y fieros, sobre las mujeres y las plantas silvestres y de jardín, llueve sobre el monte Sanguiño y la fonte das Bouzas do Gago, en la que bebe el lobo y a veces alguna cabra perdida y que no vuelve jamás, llueve como toda la vida y aun como toda la muerte, llueve como en la guerra y en la paz, da gusto ver llover sin que se sienta el fin, a lo mejor el fin de la lluvia es el fin de la vida, llueve a Dios dar como antes de que se inventara el sol, llueve con monotonía, pero también con misericordia, llueve sin que el cielo se harte de llover y llover.

Camilo José Cela

This is Orson Welles speaking

This is Orson Welles speaking

Hacía mucho tiempo que quería saber cómo Orson Welles había sido capaz de rodar Ciudadano Kane (que a mí me parece LA obra cumbre del Arte del siglo XX, y nótese el artículo determinado) con 25 años. Quiero decir, cómo a esa edad, en que para la mayoría de las personas la vida aún está empezando, consiguió acumular tanto el bagaje técnico como vital para realizar una empresa de tamaña envergadura.

 

A tal efecto, saqué de la Biblioteca hace unos días una biografía del autor, obra de un tal Santos Zunzunegui, que se centra especialmente (aunque no siempre) en su forma de hacer cine. Aunque por momentos se vuelve demasiado teórico, el libro es muy interesante; lo estoy leyendo a salto de mata, de metro en metro, y hoy debo devolverlo, pero antes quería dejaros aquí algunas cosillas que figuran en él y que me han llamado bastante la atención.

 

Para empezar, dos pistas que nos aproximan a la solución al problema. Por una parte, el genio innato de Welles,  pues en el Madison Journal del 26 de Febrero de 1926 aparece la siguiente nota, referida al maestro de Kenosha “Dibujante, actor, poeta… y sólo tiene diez años”. Por otra, la especial formación que recibió, pues se educó en la Todd School, una institución donde se estimulaba desde el comienzo la creatividad de los chicos, y donde el teatro gozaba de un papel preponderante. Así pudo obtener los necesarios conocimentos de puesta en escena, actuación, escritura, etc., que luego aplicaría con sin igual fortuna. Consta que participó en su primera obra a los doce años (¡¡¡y ya colaboraba con un periódico!!!), dirigía un montaje shakesperiano a los quince, y a los veinte montaba un Macbeth con actores negros en Broadway que le ponía en el punto de mira de la vida cultural americana. Esto y su famosa retransmisión por radio de una supuesta invasión marciana, que aterrorizó al personal, le convirtieron en un personaje famoso, y todo influyó para que la RKO le diera prácticamente carta blanca para rodar su primera película. Ciudadano Kane.

 

Me ha resultado también muy interesante la descripción del encuentro de Welles con dos de los personajes clave de la cultura del siglo pasado, D.W. Griffith y Ernest Hemingway. Dejemos que el propio Welles cuente el primero:

 

Me encontré con Griffith una sola vez, y no fue un encuentro feliz. Fue en una cocktail party […] El cine, que él había virtualmente inventado, se había convertido en un producto […], y en la cadena sin fin de las mastodónticas fábricas cinematográficas no había sitio para él. Era un exiliado en su propia ciudad, un profeta sin honores, un artesano sin herramientas, un artista sin trabajo. No me extraña que me odiara. Yo, que nada sabía sobre el cine, había conseguido la mayor libertad jamás otorgada en un contrato de Hollywood. Era el contrato que él se merecía […]

 Estuvimos de pie mirándonos como a través de un abismo sin esperanza. Yo le amaba y le veneraba, pero él no necesitaba un discípulo, necesitaba un trabajo. Nunca he odiado realmente a Hollywood a no ser por el trato que dio a Griffith. Ninguna ciudad, ninguna industria, ninguna profesión ni forma de arte deben tanto a un solo hombre. Todo director que le ha seguido no ha hecho más que eso: seguirle. […] Pero fue más que un padre fundador y un pionero, pues sus obras perduran […] Las películas de Griffith están hoy mucho menos viejas de lo que estaban hace un cuarto de siglo, cuando fracasé tan rotundamente en expresarle lo que significaba para mí, para todos nosotros. He vuelto a fracasar ahora. Está más allá del tributo.”

 

El encuentro con Hemingway, sin embargo, fue incluso cómico. Cuando se encontraron, Welles debía rodar algo sobre texto del escritor, que como de costumbre estaba medio borracho. Como no se ponían de acuerdo, Hemingway llamó marica a Welles, y este le respondió haciéndole gestos afeminados. Con el material de Welles ya rodado sobre la guerra civil pasando al fondo, ambos se liaron en una pelea colosal, sillas en ristre. Al final, acabaron abrazados y bebiéndose otra botella de whisky a medias. Tremendo.

 

Y nada, como ya se está haciendo algo largo este post, os dejo con algunas brillantes opiniones de Welles que vienen al final del libro. Antes, sólo recomendaros que veáis sus películas. Aparte del Ciudadano, Sed de mal, El tercer hombre, El proceso, los Ambersons… Fue el número uno.

 

Un director ha de tener el rigor de tirar al cesto sus planos más hermosos. Muchas películas se estropean porque el director no soporta la idea de prescindir de algo que sólo es bello. Y esa no es una buena razón para conservarlo en la película. Hay que ser implacables con el propio material. Una película se hace tanto con lo que se tira como con lo que se queda.”

 

Creo que a la gente se le debería enseñar cualquier cosa excepto cine. Lo que a un estudiante de dirección debería enseñársele es tanta de nuestra cultura como fuera capaz de sintetizar. Síntesis, no especialización. A la hora de hacer un filme para el mundo actual, debemos empeñarnos en comprender de la mejor manera posible los avances humanos en los últimos veinte años. Me vuelvo loco pensando en las cosas que deberían enseñarse en vez de seminarios sobre Howard Hawks, Orson Welles o cualquier otro.”

 

Un maverick [solitario, esencialmente] puede seguir su propio camino, pero no piensa que sea el único, no pretende que sea el mejor-excepto para sí mismo. Y no imaginéis que este canalla bohemio pretende ser libre. Simplemente, algunas de las necesidades de las que soy esclavo son diferentes de las vuestras.

Como realizador, por ejemplo, me financio con mis trabajos de actor. Utilizo mi propio trabajo para subvencionar mi trabajo. En otras palabras, estoy loco. Pero no lo bastante loco para pretender ser libre. Es un hecho que muchos de los filmes que habéis visto no habrían podido hacerse de orto modo. O si se hubiesen hecho de otro modo quizás serían mejores. Pero no habrían sido míos.”

 

El público cinematográfico no existe. Está formado por doscientos bereberes del otro lado del Atlas. Por un grupo de intelectuales de la cinemateca de Atenas. Por setecientos burgueses que han votado por Nixon. Por una única persona que mira la televisión. El público no existe. Y mi fragmento de celuloide yo lo escribo para la posteridad, en la que habrá otras combinaciones de públicos que no se pueden prever. […] El público del cine es inimaginable; el sesenta por ciento, por ejemplo, no escuchará jamás nuestras palabras porque la película se doblará. Quizás diez millones la vean más tarde, cuando todos estemos muertos”. Son pobres, son ricos, son mayores, son jóvenes. No sabemos lo que es el público del cine, y no podemos hacer, por tanto, más que aquello en lo que creemos.”

Al borde del abismo

Dos derrotas y una victoria. Ese es el triste balance que nos trajimos ayer mi compi y yo del torneo de Carabanchel. Considerando que a la tercera partida perdida te echan, me parece que el título del post está justificado. De la noche de ayer me traje algunas cosas positivas y varias negativas, que os describo a continuación, empezando por las guays del Paraguays:

 

-         La principal, que ha vuelto a encenderse en mí la llama del mus, no apagada, pero sí dormida desde hace bastante tiempo. Ahora encuentro inconcebible que llevara cinco meses sin jugar.

 

-         El talante de nuestros contrarios, todos muy majos y agradables; fue un placer jugar con ellos. Había uno que se parecía Jesús Gil y otro que era igualito al cantante de Siniestro, por cierto.

 

-         Volver a disfrutar del ambientillo, el hervidero de mesas, voces, humo y palabrería que encubren el ejercicio de inteligencia que es siempre jugar al mus.

 

-         Algunos buenos momentos en que nos defendimos sin cartas y parecimos recuperar el nivel de antaño, especialmente en la primera y tercera partidas.

 

Cosas que no me gustaron:

 

-         La principal: las eliminatorias son demasiado cortas, una simple vaca. De este modo, la suerte tiene un papel excesivamente preponderante, y es más difícil que gane el mejor. Es como jugar partidos de fútbol a media hora. Cuando las parejas son equilibradas, y ayer nos ocurrió por dos veces, el viento de la fortuna decide mucho más de lo que es deseable. Tres vacas sería lo suyo en una primera ronda.

-         El deje de pares y juego. En las normas dice que si envidas a pares o a juego, te reenvidan y te rajas, te llevas una piedra extra. Esta norma es común en los torneos, pero a mí me parece que va contra el espíritu del juego. Y la prohibición de decir frases tipo “no veas el órdago a pares, llevo la una” ya es la monda, el colmo del nonsense.

-         Nuestro nivel, sin ser malo, no es el deseable, se notan los años casi sin jugar de compañeros. Yo pasé poquísimas señas, y hubo algunos ratos en que estuve un poco fuera de la partida. Espero que esta tarde se note el rodaje de ayer.

-         Los carrerones que me tuve que meter. Del metro al bar, porque llegaba tarde, y otra vez lo mismo, porque me había olvidado la bolsa. Al final acabé volviendo en bus.

  

Las partidas más o menos fueron del siguiente modo. La primera nos tocó con Jesús Gil y un compi joven. Jugaban bastante bien y muy rápido, sobre todo el viejo. Ganamos el primer chico sin despeinarnos, pero mediado el segundo y con buena ventaja nuestra pasamos un rato de sequía absoluta que aprovecharon para ponerse 2-1. En el cuarto juego llegamos a perder 12-25, pero Luis remó perfectamente y yo clavé una mano estupenda de 20 puntos más o menos con un solomillo. Con el 2-2, ganamos el último chico con cierta tranquilidad.

 

La segunda partida fue contra un hombre y una mujer de mediana edad, muy simpática ella. Jugaban de modo muy standard, arriesgando muy poco, con la nota exótica de un buen par de muses negros por parte de la jincha. Perdimos el primer chico por traición de la estadística: un órdago visto con tres reyes entre mi compi y yo. En el segundo me precipité yo con otro órdago a pares en el momento malo. Ganamos el tercero con facilidad, pero en el cuarto les entraron cartas bastante mejores y supieron jugarlas. Esta fue mi peor vaca, especialmente porque me entraron en los primeros compases las mejores cartas de la noche.

 

La tercera partida fue la más interesante, con dos tipos dicharacheros (el Siniestro y otro) que jugaban bien, especialmente el primero. Al cabo de un rato íbamos 1-1, con bastante igualdad en el juego y los mejores momentos de mi compañero. El no-Siniestro no se achantaba, y por ahí se le fue un juego. Después nos pusimos 2-1, no recuerdo cómo, aunque creo que con tranquilidad. En el cuarto juego, el Siniestro no vio de primeras dadas un órdago a pares con empate a 35 más o menos teniendo tres sotas, porque llevaba la una; mi compañero llevaba medias de caballos, el Banco de Bilbao. Ahí estuvo la partida, pues en la siguiente mano, con 38-37 para nosotros, nos cortaron, se llevaron el "porque no" a grande, nosotros el de chica, se llevaron el también el órdago a pares y no tenían juego; y yo con una una seca en la mano; como diría Woody Allen, el anillo cayó mal. En el último chico, el Siniestro me robó un par de envites buenos, nos vinimos un poco abajo, y la partida concluyó cuando el compi de aquél, completamente loco, vio un órdago a contrajuego con ventaja de 25-10 más o menos. Mal jugado (y se lo dijo su colega) pero le dio la victoria. Mi compi llevaba la 2.

 Y nada, pues hoy todo el tiempo con la espada de Damocles sobre nosotros. Yo creo en el milagro.

Previo de tonight

 Bueno chicos, hoy es un buen día para recordar el nombre de este blog, porque estoy convocado a las diez de la noche para un campeonato de mus en Carabanchel, y también porque sabe Dios como me las arreglaré para volver a casa… La verdad es que voy sin demasiadas esperanzas, porque aunque el mus es como montar en bici y nunca se olvida, también es cierto que el nivel suele incrementarse bastante con el rodaje. Pero bueno, cuando Luis se sienta enfrente de mí y me mira con esa expresión tan conocida que equidista de la circunspección y la mala leche, todo puede ocurrir y yo me siento seguro. Así que valor y al toro!!!

 

Mañana crónica, y espero que sea una worthwile experience!!!

¡VAYA TORERO!

¡VAYA TORERO!

Ayer iba caminando con Rosa por la Puerta del Sol cuando de repente una mujer puso en mi mano un papel. Pensé que sería propaganda de algo, con lo cual nada más recibirlo y antes de mirarlo ya creo que estaba olfateando una papelera. Sin embargo, cuando me fijé, vi que era una postal donde salía un toro cogiendo a un diestro (luego vi en la contraportada que era José Tomás en la Plaza de Badajoz en 2002, a lo mejor estaba allí mi padre y todo), que es la que encabeza el post. Y al dorso, me encontré uno de los textos que más me han llamado la atención de los que he leído en mucho tiempo, de estos que te dejan tal cara que la gente te pregunta qué te pasa. Ahí va pues (mantengo la puntuación original):

 

“Las manos sudorosas, el corazón salta en el pecho, la adrenalina a tope, la mirada fija en la puerta de chiqueros. De pronto aparece el astado en la plaza 500 kilos de peligro. El torero se la juega en cada pase. Ante la buena faena, la gente grita: TORERO, TORERO, TORERO.

Diariamente te la juegas mientras toreas con:

-         La mentira, pensando que si no te descubren, habrás conseguido lo que querías.

-         El odio, con la excusa que tengo motivos suficientes para odiar.

-         El sexo fuera del matrimonio, pensando que todo vale.

Cuanto más andas en estas cosas y mejor es tu “faena”, más maravilloso te crees, y más gritan tus amigos: TORERO, TORERO, TORERO. Pero la triste realidad es que al torear tu pecado, te juegas la vida eterna. ¿O crees que siempre escaparás…? La justicia de Dios te alcanzará. El traspasar las leyes de un Dios Santo y Justo merece un castigo también justo. Pero Dios en su amor te ofrece su plan. Cristo Jesús quiso quitar tu culpa yendo a la Cruz y resucitando al tercer día. Si le sigues, Él promete darte la vida eterna a su lado. Deja tu capote, no torees más el pecado. Amigo, piensa seriamente en esto."

El club de los corazones sangrantes

Llevo varios días deseando poner esta frase, así que ahí va:

 

The phantom taste drinking wine from your heels,

and we have arrived too late to play the bleeding heart show...

¿Condenamos al caníbal?

¿Condenamos al caníbal?

El otro día leí en el periódico una sentencia judicial que me perturbó bastante. Quizá recordéis el caso de aquel alemán que puso un anuncio en el periódico, donde ofrecía comerse a alguien de modo que tanto él como el otro obtuvieran satisfacción sexual. Un tipo contestó al anuncio, se fueron a casa del primero y todo se desarrolló según había sido establecido. La sentencia le ha condenado a cadena perpetua, a pesar de que existe un documento del defendido donde establece someterse voluntariamente al ritual.

 Está claro que las leyes alemanas privilegian de este modo el derecho a la vida, por encima de cualquier otra consideración, incluida la libertad individual. Es el mismo tipo de razonamiento que condena legalmente el suicidio. A mí, particularmente, la sentencia me ha parecido una aberración, un atentado intolerable contra el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, que yo opino que es lo más "nuestro" que existe.

 ¿Qué opináis?

 

Información sobre el caníbal.

Tenía escrito un buen trozo de post cuando el ordenador se lo ha cargado. Me niego a reescribirlo, pero en cambio os dejo una muestra de las perlas que se me han venido a la cabeza cuando he visto que el Explorer se me colgaba:

 

“Puta puta puta reputa la puta más puta que Dios creó, el lunes puta el martes puta el miércoles no es puta es un gran putón” (Kyle, tu madre es una puta en do menor).

 

“Señores, a mí no me gusta, a mí no me gusta hablar malamente, coño, leche, cojones, joé, hostia, puta, huevos!!!” (Pedro Ruiz imitando a Alfonso Guerra)

 

“Me cago en los muertos de Blancanieves y los siete enanitos despellejaos” (Directamente de mi infancia)

 

“Eres un hijo de mil padres, todos tan bastardos como tú” (El bueno, el feo y el malo)

 

Me cago en Déu i en la creu i en el fuster que la féu i en el fill de puta que va plantar el pi” (Dicho popular catalán)

 

Etc.

Happy ending

He visto esta mañana un curioso post de Lola en el cual os invita a decir pelis de las cuales borraríais los últimos cinco minutos, pues la estropean. A mí se me ha ocurrido el problema inverso, en cierto modo: buscar películas cuya última frase sea inolvidable. Alguien se anima? Aquí dejo unas pocas, las que se me han ocurrido…

 

-         Nadie es perfecto (Con faldas y a los loco).

 

-         No me salía la cuenta (La muerte tenía un precio).

 

-         Francamente, querida, me importa un bledo (Lo que el viento se llevó).

 

-         Queda detenido en nombre de la Ley (M, el vampiro de Düsseldorf).

 

-         Me tomaré una copa (Los Intocables de Elliot Ness)

 

-         Tiene que convencerles de que sólo ha sido un juego (La huella)

 

-         Me queda una cosa que me llevo. Cuando entre en el casa de Dios brillará intensamente mientras diga mi adiós. Algo que, inmaculado, meteré en un arrullo y me llevaré para siempre. Y es… mi orgullo (Cyrano de Bergerac).

 

-         Esto es el comienzo de una bella amistad (Casablanca).

 

-         Señor Rusk, no lleva usted corbata (Frenesí).

 

-         Y así… desaparece (Sospechosos habituales).

 


     -      Hemingway dijo una vez: el mundo es un buen lugar por el que merece la pena luchar. Estoy de acuerdo con lo segundo (Seven).

Hace dieciséis años

Hace dieciséis años tenía gran parte de mi vida por delante, y sin embargo ya sentía nostalgia de lo pasado, que parecía muchísimo.

Hace dieciséis años mi mirada no salía más allá de las paredes del Instituto, que era todo mi mundo fuera de los libros.

Hace dieciséis años dedicaba las tardes de los viernes al baloncesto, como ahora se las dedico al fútbol. Qué poco cambian algunas cosas.

Hace dieciséis años aún no conocía las claves de las relaciones humanas, sabía muy poco de las personas. Hoy, con mucha más información, sigo sin saber demasiado, pero al menos creo que logro comportarme como si supiera.

Hace dieciséis años comenzaba el ciclo del Barça de Cruyff. Espero que la Historia no sea cíclica.

Hace dieciséis años fantaseaba con una historia de amor inexistente que sólo vivía en mi cabeza, y mi sensibilidad a la hermosura era tan grande como la indiferencia que yo despertaba . Hoy mi vida está llena de amor, nearly more than I can hold, y hace tiempo que dejé de ser invisible. Otras cosas sí que cambian realmente.

Hace dieciséis años vivía momentos inolvidables mientras me sumergía en la vida de gente como Beethoven, Velázquez, o Van Gogh.

Hace dieciséis años compartía mi tiempo y dedicaba mi afecto a gente a la que, en general, no importaba nada. Sin embargo, los pocos que se han salvado de aquella época ya no morirán nunca.

Hace dieciséis años una primavera turbulenta y vital anunció un verano de dolor y soledad que, afortunadamente, llevó a un otoño de renacimiento. Y el que nació fue el que soy ahora.

Hace dieciséis años era un niño con el que me gustaría encontrarme para explicarle bastantes cosas. Cualquier tiempo pasado, sin duda, no fue mejor, pero quién pudiera comenzar de nuevo, en otra vida.

Veinte de abril del 90

Hola chata como estás

Te sorprende que te escriba

Tanto tiempo es normal…

En la agonía serena

 Ayer cuando venía de Sevilla en el autobús, tuve un momento curioso. Me habían adjudicado la primera fila, y allí iba disfrutando del paisaje hasta que se hizo de noche. Como la luna del autobús a veces parece tan grande, se me vino a la cabeza una ensoñación funesta: me vi a mí mismo volando por encima del asiento y atravesando el cristal. Se instaló la idea de la muerte en mi cabeza, pero de un modo tranquilo, no de la manera perturbadora que suele hacerlo. Y vi la carretera desierta como anagrama del último tránsito, con los faros haciendo el papel de esa luz que dicen lo que han vuelto que han visto al final.

 

 

 Entonces, empezó a sonar en mi reproductor de mp3 la maravillosa música de Morricone para el duelo en “Por un puñado de dólares”, y situado como estaba yo en ese momento, me dio tal serenidad que deseé fervientemente escucharla cuando llegaran mis últimos segundos. No quiero encarar la Nada o el Algo desconocido de otra manera, que llevado por esas notas magistrales.

Esas subordinadas...

Os dejo un diálogo de "O César o nada" que me gustó mucho. Premio para el que logre entenderlo completamente en menos de cinco minutos. Y buenas vacaciones, quien las tenga!!!

 

- ¿Cómo es posible que tú sepas lo que yo no sé?

- Esa es precisamente una cosa que usted sabe y yo no sé. Que usted sabe lo que yo sé.

Acentúa Bembo el juego de palabras:

- ¿Y cómo podría saber el honorable duque que tú no sabes lo que él considera deberías saber?

 Y se sube Strozzi al juego de palabras:

 - ¿Y cómo podría saber nuestra señora Lucrecia que el duque no sabe que ella no sabe lo que debería saber?

 

[El duque es el que habla en primer lugar, y Lucrecia la segunda]

Novelando los Madriles

Estoy a punto de terminar el último de la lista de libros que me propuse leer hace algún tiempo, y que comentaré en los próximos días si tengo idem. El puesto le ha correspondido a "O César o nada", de Montalbán. Este autor es uno de los que más he leído y releído a lo largo de mi vida, y en particular disfruté mucho viviendo en Barcelona y recorriendo una y otra vez la ciudad en el ciclo Carvalho.

 Se me ha ocurrido que me gustaría hacer algo parecido con Madrid, donde vivo ahora, así que ahora os pido que me recomendéis una novela para la que se cumplan las siguientes tres condiciones:

 1) Que la acción se desarrolle en la Villa y Corte, y que ésta tenga cierta importancia como escenario.

 2) Que sea contemporánea, no me vale Galdós ni similares.

 3) Last but not least, que os parezca buena y os haya gustado, que no es la misma cosa.

 Saludos y Danke 

En el nombre del amor

En el nombre del amor

Esta mañana ha sonado un disparo en el cielo de Memphis...

¿Descanso? dominical

¿Descanso? dominical

Todo viernes trae un poco más adelante su imprescindible mañana de domingo, siempre mejor si la ves nacer antes que morir. Mejor para mí esta vez, mucho mejor, ambiguas horas que mezclan...

 Si es posible, escuchad esto en la voz sin principio ni fin de Nico.

Sunday morning
Brings the dawn in
It's just a restless feeling by my side
Early dawning
Sunday morning
It's just the wasted years so close behind
Watch out the world's behind you
There's always someone around you who will call
It's nothing at all


Sunday morning
And I'm falling
I've got a feeling I don't want to know
Early dawning
Sunday morning
It's all the streets you crossed, not so long ago
Watch out the world's behind you
There's always someone around you who will call
It's nothing at all


Sunday morning
Sunday morning
Sunday morning

Una ¿mañana? de viernes

Friday mourning, I'm dressed in black
Douse the houselights, I'm not coming back
For years, I warned you
Through tears, I told you
Friday mourning, there comes a time
Before that breaks this very smug mug of mine

This dawn raid soon put paid to
All the things I'd whispered to you
At night time
And I will never stand naked in front of you
Or if I do, it won't be for a long time

Look once to me, look once to me
Then look away
Look once to me, then look away

And when they hold me down
And when they kick me down the stairs
I see the faces all lined up before me
Of teachers and of parents and bosses
Who all share a point of view
You are a loser
You are a loser

Friday, friday mourning
Dressed in black
I won't be coming back



Morrissey

Acerca de 2666

Acerca de 2666

Este post en realidad es un comentario que pensaba colgar en el blog de Palimp, pero he sido incapaz en dos días, así que lo dejo aquí. Advierto a quien quiera leer la novela que desvelo algunas cosas del argumento.

 Ya he terminado 2666, y tengo impresiones encontradas respecto al libro. Por una parte, me parece increíble la imaginación de Bolaño, las miles y miles de historias diferentes y de contextos que hay metidos en sus cientos de página. El estilo no me ha llamado la atención, me ha parecido plano excepto en momentos muy contados (yo también hubiera destacado el párrafo de los electroshocks que aparece aquí). Estos días acabo de terminar Alfanhuí, y comparar el estilo de Ferlosio con el de Bolaño, por ejemplo, es como comparar a un adulto con un niño.

 

Mi experiencia como lector ha sido más o menos así. La parte de los críticos me gustó e interesó sobremanera, excepto quizá sus últimas páginas, en las cuales parece que todo se va sumergiendo en la Nada. La parte de Amalfitano se ve claramente incompleta, y se nota; además su papel en la construcción global de la novela parece irrelevante. La de Fate me gustó algo más, aunque hasta su final, y salvo por algunos detalles muy aislados, cada parte podía ser una novela independiente. Más o menos al final de ésta (y leídas 450 páginas más o menos) me di cuenta de que la novela iba hacia algún sitio; me parece un riesgo muy grande desde el punto de vista de la relación escritor-lector, y en el sentido de que te arriesgas a que tu lector te abandone (y eso leí que hizo algún comentarista de la página que enlazaste).

 

 

La parte de los crímenes tiene el mérito de cambiar completamente y hacerlo con éxito a la crónica periodística, y también de narrar decenas de ellos de forma aséptica sin hacerse pesado y sin que el interés decaiga. Sin embargo, plantea lo que me parece un problema de objetivos: si durante estas 300 páginas el mayor interés despertado es la identidad del asesino, no puedes despacharlo de la forma tan irrelevante que lo hace, en la opinión de otro personaje, sin motivos para creerle o no, y sin dar más explicaciones posteriores. Esperaba encontrar dicha explicación en la parte de Archimboldi (que por cierto, me bebí), pero no fue así. Parte del último libro me dio la impresión de biografía-de-friki-ya-vista, aunque con hallazgos notables, como la historia de cajas chinas de los rusos.

 

  Mi visión global es que Bolaño toca muchos palos buscando una suerte de novela total, pero considero el intento más fallido que exitoso. Demasiadas cosas que chirrían, otras que suenan a pegadas con pegamento; poca autentica cohesión global, demasiados detalles inflados que luego resultan arbitrarios o prescindibles (llamativa la recurrencia, por ejemplo, de la mutilación de pezones), demasiados personajes que desaparecen cuando aún tenían mucho que decir. Sólo diría que son buenas la primera y la cuarta parte, considerados como novelas independientes, aceptables la tercera y la quinta. Como un todo, lo veo muy lejos de las pretensiones, de las críticas tan favorables que ha recibido y de lo que pone en su contraportada. Aún así, no ha estado mal leerlo, habitualmente, en cada pequeña historia concreta, te interesas y no te aburres. De todos modos, no es un libro que recomiende, ni Bolaño un autor cuyo nombre apunte.

 

 

Usted también es gallego, señor

Usted también es gallego, señor

 Hace un tiempo, cuando hablé en este mismo blog del concierto de Calamaro, dije algo a propósito de una lista mental mía de grupos de los cuales diría, si me muriera sin ir a un concierto suyo, que mi vida estaría incompleta. Pues bien, anoche fue momento de cubrir uno de esos huecos. En la sala Moby Dick, de tamaño un poco más pequeño que el justo, vi por primera vez en mi vida a Siniestro Total en concierto.

 Desde una lejanísima tarde de San Isidro, hace catorce años (que se dice pronto) en que me fijé por primera vez en ellos al escuchar el directo “Ante todo mucha calma”, han sido muchísimas, incontables las horas que me han llenado los oídos y la cabeza la variedad de estilos, la retranca gallega y la inteligencia sin fin de Julián y sus chicos. Ayer pude por fin disfrutarlos en directo, y más o menos estas fueron las impresiones que se me quedaron:

-         Fue uno de esos conciertos maravillosos en que conoces casi todas las canciones; de hecho no sólo las conoces, sino que muchas te las sabes, y puedes experimentar el placer de oír esa que está en un disco arrumbado del año de la polca, berrearla a grito pelado y darte la sensación de que estás haciendo un dueto con el cantante, mientras los de alrededor te miran raro y mascullan: ¿quién será el friki este que se las sabe todas? Ayer me pasó, por ejemplo, con Emilio Cao.

-         Aunque todos tocan muy bien, el descomunal carisma de Julián Hernández eclipsa al grupo. Creo que nunca he estado en un concierto en el que el artista hable tanto con el público y diga tantas cosas que son a la vez inteligentes, cachondas y nonsense. Tan pronto comentaba la actualidad de la tregua de ETA en boca de los taxistas madrileños, como reivindicaba la vuelta a la fase anal, calificaba un chiste malo como “digno de Reixa”, hablaba de que Madrid y Celta iban mal en la liga de su madre (¿?) o boicoteaba al bajista por interrumpir el discurso de su vida. La presentación de los músicos, la mejor que he escuchado desde las míticas, con Rosalita de fondo, de Springsteen en los 70.

-         Los colegas con los que fui al concierto, tan gafapasteros como lo soy yo a veces, comentaban al final que les había gustado esencialmente la primera parte del concierto, en que los gallegos habían conseguido el toque groovy con frecuencia. Me llamó la atención que prácticamente sólo valoraran la música y que ignoraran las letras, parte fundamental del valor del grupo. Me acordé de este post de Lola, en el que expresaba la opinión opuesta. Yo me quedo con el término medio, en un concierto que fue fundamentalmente rockero, con toques sucios en las canciones más recientes (aunque dulcificados por saxo nunca solista) y…

-         … y el momento glorioso punkarra!!! Fueron diez minutos de enloquecimiento absoluto, en el que enlazaron sin solución de continuidad Oye nena yo soy un artista, Purdey, Todos los ahorcados mueren empalmados y Al fondo al derecha. Cuando terminó la vorágine,  un mar de sudor inundaba la sala. Para calmarnos, Julián dijo en ese momento: ¿A que no sabéis cuál es la canción más famosa del mundo hecha con mandolina? Y atacó una sorprendente versión de Losing my religion que sólo se sabía a medias. El sabor punk reapareció brevemente en los bises cuando escuchamos decir: “Esta canción solía ser muy conocida…” God save the Queen, de los Sex Pistols. En contrapartida, el emblema de su época punki, Matar jipis en las Cíes, fue recordado en una versión lenta y tenebrosa, con reminiscencias góticas.

-         Consecuencias físicas personales. Primero, que cuando cantaba y me sabía enteritas canciones que hacía años que no escuchaba, casi podía sentir el ratón de mi ordenador cabecil entrando en esas carpetas que llevaban tanto tiempo sin abrirse. Y Dios mío como tenía la garganta cuando llegué a casa.

-         Siniestro sigue siendo el único grupo capaz de comenzar el concierto con el demoledor Marte de la suite Los Planetas de Gustav Holst, y acabarlo con el himno de la URSS (aunque luego el griterío de la gente se impuso a la música ambiental que habían puesto para echarnos y tuvieron que salir de nuevo, algo que sólo había visto en un concierto de Pedro Guerra).

Y finalmente, os dejo aquí el setlist, no creo que se me haya olvidado ninguna. Lo que no están es en orden. Saludos!

-         Todos los ahorcados mueren empalmados

-         Matar jipis en las Cíes

-         Ayatollah!

-         Oye nena yo soy un artista

-         Miña terra galega

-         Quiénes somos de dónde venimos

-         Bailaré sobre tu tumba

-         Emilio Cao

-         El síndrome de Estocolmo

-         Diga que le debo

-         Al fondo a la derecha

-         Tumbado a la bartola

-         Una palabra tuya

-         Cuánta puta y yo qué viejo

-         Ay Dolores

-         Vamos muy bien

-         Tan hermoso

-         España se droga

-         Cultura popular

-         Purdey

-         Chusma

-         Sobre ti

-         El loto azul

-         Bésame, soy gallego

-         Marte (los Planetas)

-         Miami Vice Theme

-         Losing my religion

-         God save the Queen

-         Himno de la Unión Soviética

Morir, dormir, tal vez soñar

Morir, dormir, tal vez soñar

 Esta mañana en el autobús (hay que ver qué juego me dan los viajes de por la mañana) me han aparecido los sueños en mi vida de cuatro formas completamente diferentes: subconsciente, externa, vivida y literaria. ¿Qué cosa más rara, verdad? Pues así ha sido. Primero, al poco de montarme, se me han venido a la cabeza los restos del sueño que había tenido por la mañana: sólo recuerdo que era algo como una biblioteca, y una chica que conozco que normalmente es rubia se había puesto el pelo color caoba. Pasado esto, he retomado la lectura de 2666, que bueno, parece que después de 450 páginas, va a algún sitio. En el libro han descrito los sueños de algunos de los personajes, casi siempre sombríos, relacionados con asesinatos de mujeres o el asfixiante clima de Sonora. Cuando he llegado a Torrelodones y han empezado las curvas, me ha entrado el sopor habitual y me he quedado roque, aunque había dormido bien por la noche. Y finalmente, cuando ya llegaba a la Uni y me he despertado, se me han venido a la cabeza, sin venir a cuento, las estrofas del monólogo de Segismundo:

 

Es verdad; pues reprimamos

esta fiera condición,

esta furia, esta ambición,

por si alguna vez soñamos.

Y si haremos, pues estamos

en un mundo tan singular,

que el vivir sólo es soñar;

y la experiencia me enseña,

que el hombre que vive sueña

lo que es hasta despertar...

 

 

 Y de hecho, he llegado al despacho bastante fastidiado, porque era algo que de más joven me sabía enterito y que me he dado cuenta de que se me ha olvidado en gran parte. Bueno, al menos esto me ha servido para repasarlo, y de paso disfrutar de nuevo de los inolvidables versos de Calderón. Y así, he empezado con buen humor una mañana que ha transcurrido escuchando… Dream Theater.