Un poema
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror ...
¡Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos! ...
Rubén Darío
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror ...
¡Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos! ...
Rubén Darío
Ya se conoce el nombre de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2004: se trata de la escritora austriaca Elfriede Jelinek. La verdad es que hoy ha salido la conversación y nos (me) he(mos) estado cachondeando un poco de la tendencia de los miembros del jurado a premiar a gente que no la conoce ni su padre. Cuando he visto a quién le habían dado el premio, cosa que ha ocurrido después de la charla, he pensado exactamente ese tipo de cosas. Pero luego, cuando he buscado un poco por la Güeb y he visto que es la autora de la novela en que se basa la peli "La pianista" y que es colaboradora del cineasta Michael Haneke, me he tranquilizado un poco. Al menos, esa película (aparte de su temática, que como mínimo es desagradable) tiene un sustrato ético-moral cuando menos sólido y complejo.