Esta es la gruta de la sabiduría, el palacio del Sueño, entre lo simple y lo complejo, entre el espíritu y la barbarie.

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El musolari errante

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Vivencias.

Enjambre

En el tren del olvido

Roto el raíl, la ventana estallando,

Caminando entre cuerpos desvencijados que sonríen a la muerte húmeda

Vaga mi alma, pobre receptáculo

Inmenso y desolado baúl de sentimientos, gris profundidad,

Donde las flores sangran la puñalada del otoño,

Y su savia,

Su sangre borboteante,

Emborracha a las abejas de la avaricia, al zángano de la desidia

Y a una avispa sensible y silenciosa

Que no logra sonreír en la orgía multitudinaria,

Y que ebria

Me dedica una sonrisa atravesada

Antes de clavarse el aguijón

Gritar y morir,

Por dentro y por fuera.

07/07/2009 19:20 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Solitudine

Es curioso venir últimamente a la Facultad, es quizá lo más parecido a lo que el etnólogo Marc Augé llamó un no-lugar. Sales y lo encuentras todo desierto; limpio, pulcro y cristalino, pero desierto. Dan ganas, quizá ya a estas horas tardías en que el efecto ausencia se deja sentir con mayor profundidad, de salir desnudo, gritar sin vacilación o, rozando el colmo de lo inaceptable, pintar en alguna pared que hay alguien aquí que sigue latiendo, que pugna por hacer avanzar, sea mínimamente, quizá en un pequeño corner de las mates tan irrelevante como lo ininteligible, el conocimiento humano. Qué paradoja –o qué buena palmadita en la espalda para mi sociabilidad- haber hablado con tres personas nada más entrar en la facultad: la que quizá se alegró de verme (un agradable compañero red-headed), la de la indiferencia (lleva la sucursal del banco de Santander y nos tomó por alumnos al intentar ofrecernos propaganda) y finalmente, el que me sufrió un rato después en un examen individual tornado en crucifixión por su poco conocimiento de las cadenas de Markov. Todo se guarda en la memoria, y es todo paradójico, un negativo del nadie que habita – y es sólo el primer día de Julio- el Edificio Miguel de Unamuno. La soledad. No sé si celebrarlo o angustiarme.

 

 

01/07/2009 20:16 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias No hay comentarios. Comentar.

Finde intenso

Aunque aparentemente haya resultado más o menos tranquilo, no puede decirse que haya desaprovechado el fin de semana. Ahí van las worthwile experiences, presuntamente intelectuales, aunque no todas:


-Finalización de la trilogía Millenium. Sin lugar a dudas el señor Stieg Larsson, DEP, conocía la fórmula de la heroína mental que añora todo escritor, culto o bestselleriano. Creo que no he tardado ni cuatro días en proceder a la fumigación de las más de dos mil páginas que narran las aventuras de Micke y Sally, también conocidos como Watson y Calzaslargas. Sí, estilo anónimo, maniqueísmo en los personajes y todo lo que uno quiera, pero también tres novelas muy distintas –whodunit, intriga psicológica, novela de espías- que gozan de una extraña unidad, ritmo sin desmayo, la sociedad de Suecia como cobaya de un acre análisis de las instituciones occidentales, y todos las posibles occurrences de la desigualdad sexual y la violencia de género, que permean la obra como los cuchillos de un colchón de fakir. Gran noticia que un trabajo como éste goce de la difusión que ha experimentado en todo el continente.

-Lectura de “Honor entre punks” e “Hijos de la noche“, novelas gráficas interconectadas que presentan una curiosa amalgama de temas victorianos y estética ochentera, para un nada camuflado homenaje al mundo de Conan Doyle a través de guiones más bien crípticos y un dibujo que privilegia la brillantez sobre la claridad. Buen dibujo de unos personajes centrales que bordean el tópico sin caer en él, valentía en el curioso cruce entre la intriga trillada y el roce de posmodernidad, y un retrato de bajos fondos cuya dureza siempre se ve atemperada por el cariño que los autores muestran hacia sus criaturas. Interesante, siempre que uno consiga olvidarse que donde estos comics rasguñan, From Hell apuñala.

- Visionado de los cinco capítulos finales de Generation Kill (lo cual quiere decir, casi toda la obra). Estupenda reflexión sobre la guerra del siglo XXI, mostrada sin tapujos a la vez que sin concesiones, un sutil alegato antibélico fundamentado en la novela homónima del periodista de Rolling Stone Evan Wright, asimismo personaje de la serie. Como es marca de la casa, sus creadores Simon y Burns desprecian las convenciones narrativas, exigiendo un notable esfuerzo al espectador para la distinción en interiorización de los diferentes caracteres. La recompensa para éste es grande, una vez que se ve atrapado en un ambiente absurdo y surrealista, donde los personajes se saben marionetas de un Master of Puppets –genial Padrino- que se llena la boca con palabras grandilocuentes mientras trata a sus soldados como carne de matadero, y donde la situación, siempre tragicómica, llevaría a risa si no estuviera siempre salpicada por sangre y vísceras, edificios volados y familias destrozadas. Muy recomendada, especialmente para los que aún crean que la invasión de Irak fue acertada.

-Fiesta en la Dehesa de la Villa. Me alertó un compañero de ellas, y allá que fuimos Rosa y yo, a airear la cabeza y mover el esqueleto. Más o menos lo previsible, lo cual quiere decir que lo pasamos de maravilla, aunque al final decidiéramos declinar el asunto coches de choque. Una calle larga llena de puestecitos, con un par de atracciones a un lado y una orquesta tocando en el otro, y césped rodeando donde el personal se tomaba con tranquilidad una noche algo más fría de lo esperado. Funcionó de maravilla la dicotomía macetas de vodka con naranja – bocatas de morcilla (hasta tres cayeron de cada tipo) y bailamos como está mandado al son de un repertorio rockero –Los Suaves, Medina Azahara, Platero, AC/DC- bastante más potable de lo que apuntaba la situación inicial. El único pero, que terminó todo demasiado pronto. Volvible.

 

22/06/2009 16:54 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Visiones matinales

Un brasileño ya entrado en años, fibroso y atractivo, bebía de un termo una bebida que quise imaginar como cachaça, aun a pesar de lo temprano de la hora, y precisamente quizá a causa de eso. Miraba con unos ojos verdes sin pupilas que juraban traspasar cualquier muro triple, y me produjeron una impresión ambivalente.

Un zapato de mujer, rojo sangre, abandonado en un banco. Traté de imaginar a la dueña, si depositaría el zapato tan drogada como lejos de este mundo, si lo perdería en una clase de movimiento inimaginable, o quizá pudiese encontrar, buscando bien, los restos de la dama (su cabeza, sus manos cortadas, detalles de sus pulseras o un aroma a putrefacción) en sitios bien elegidos de las tripas del metro, que compondrían en el mapa la silueta de un cuchillo.

 Una melodía sutil y electrizante, que ya me había intimidado y llevado al pozo negro antes de reconocerla: la danza macabra de Saint Saëns. Casi apostaría a que el acordeonista que lo intentaba no conocía el signficado de esas notas, ni mucho menos la posibilidad de que sugirieran a alguien, inmediatamente, imágenes de esqueletos negros entre víctimas vociferantes recorriendo el aire madrileño de la tranquila mañana.

 Un grupo de teatro que promocionaba algo, elevando su voz para luchar contra la indiferencia supina del personal que los evitaba sin verlos y los ignoraba sin la más mínima concesión a la piedad. Yo no los ignoré, sino que por un momento los vi atados a la escalera mecánica que tenían a su costado, perfectamente conscientes de lo que les aguardaba al llegar arriba.

 Y había un recuerdo más, algo relacionado con la escayola, pero se lo llevó el ruido blanco. La nada atronadora.

 

29/05/2009 19:03 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

Pase en largo

Llevo unos cuantos días sin dejar nada por aquí, y la verdad es que no hay más motivos que los de intendencia. Tras la intensidad de la Semana Santa Oporto+Galicia, la vuelta a la unitrullo ha resultado un poco más agobiante de lo esperado, mayormente por la acumulación de clases y, en menor medida, por la preparación de una presentación que haremos en Berlín next week. El poco tiempo bloguero que he tenido júrtimamente lo he dedicado a diarios de júrgol, ya que la actualidad balompédica se vuelve casi incontrolable en abril y mayo. Bueno, pues eso, que la ventanilla sigue abierta y que pronto estaré de nuevo aquí con regularidad, especialmente a partir de ese mágico 15 de mayo en que las clases dicen over. En el futuro inmediato, un puente de destino completamente desconocido, aunque aquí en Madrid. I will follow.

 

 

04/05/2009 16:33 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias No hay comentarios. Comentar.

One way to paradise

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Gracias al Mesón la Lamprea, Arbo, Pontevedra.

From wikipedia:

Ingredientes para 4 personas: 1 lamprea de 1 - 1,5 kg, 200 g de pan, 1 cebolla, 1 diente de ajo, 1 hoja de laurel, 10 cl de aceite, 25 cl de vino tinto, perejil, oregano y sal


Preparación: en una olla con agua muy caliente
introducir la lamprea y sacarla rápidamente una vez que cambie de color
para raspar con el canto de un cuchillo esta primera piel de color
blanquecino que es de aspecto limoso. Cortar la lamprea manteniendo
unidos los trozos y recoger su sangre, que se utilizará para cocinarla,
quitarle mientras se corta el tubo digestivo, el hígado y la hiel
teniendo cuidado en que no se rompa. Después de trocear las lampreas
procurando que los trozos se mantengan unidos por la piel se añaden
éstos sobre el sofrito con toda su sangre.


Poner el aceite en una cazuela y agregar el diente de ajo y la
cebolla, picados bien finos, con la hoja de laurel y el perejil. Pochar
o dejar cocer lentamente el picadillo como un sofrito dejando que se
rehoguen lentamente sin tomar color. Incorporar la lamprea limpia,
hervir durante cinco minutos y añadir el vino hasta que cubra la pieza,
dejar cocer a fuego lento 30 - 45 minutos aproximadamente según tamaño,
espesar con el pan (frito y triturado), si fuese necesario y dejar
reducir unos cinco minutos. Agregar las especies y la sal.


Presentación: Servir en una cazuela de barro con costrones de pan frito y arroz blanco aparte.


13/04/2009 00:53 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Demasiada presión sobre mi dedo índice

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Como un pimiento lo tengo. Y dicen que es el dedo principal, el más sensible, con el que apuntamos, señalamos, agarramos, acariciamos. Y encima el de la mano derecha, para mí que soy diestro. Debí notar como un presagio el endurecimiento paulatino de la yema, quizá por mucho uso en teclados, pero lo lo del últimos mes ha sido extraño, casi sugiere maldición, estrago de adivinador, fario terrible. Comenzó con una pequeña verruguita en el nudillo, apenas se nota, pero acaba afeando; esto debe ser justo castigo por mi costumbre de fase bucal no superada de llevarme el dedo a la boca –quizá mi mamá me retiró mama antes de tiempo, por ver posiblemente al mamón-, pero no importa, no duele. Algo ya debí sospechar pocos días después cuando un poquito por debajo, me corté con una lata, limpio, agudo y algo profundo. Nada raro, si no fuera por que la tapa de la lata no era de lata, sino de papel; duro, eso sí. Después vino lo de la jirafa. Malhadado sea mi gen goloso, que poco frecuentemente se manifiesta, que me llevó a los dominios de una dulcería donde me compré un huevo Kinder (quien lo diría, a mis años…). Y contenía al susodicho mamífero cuellilargo, siempre que uno tuviera paciencia para armarlo (Cortázar dixit); servidor se puso manos a la obra, por supuesto con gran éxito, si no fuera por lo que parecía una pequeña rozadura y ha degenerado en zona enrojecida con punto negro sospechoso en el centro. Veremos. Y para rematar, esa llave que no cierra, ese dedo ya famoso que intenta averiguar la presencia de algo sospechoso en la cerradura, esa astilla que se clava. Y aunque sale, al menos la mayor parte, deja comezón y a veces dolor fuerte que obliga al abajofirmante a cuestionarse si algo queda dentro; y un día después, a esterilizar aguja y pinzas para sacarlo sin más éxitos que carne viva, y dolor de muerte. Así estamos, pues.

 

27/03/2009 16:56 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 6 comentarios.

The running man

Ese soy yo. Sin caretas, ni disfraces, ni halos que me disimulen ni hedores que me distorsionen. El que iba corriendo esta tarde, solo, cuando la neblina es tan blanda como el vientre de un dragón, no pueden contarse los grises del cielo y ni la más cercana persona podría oír tu voz. Family acariciando los oídos mientras arañaba, pájaro carpintero de viaje por el sol, las capas más vulnerables de mi corazón. Y un pensamiento de hace años, otra vez en soledad, esta vez por los campos yermos de esa Extremadura que me vio nacer y que me ha dejado marcas de pus y vacío que jamás podré borrar, ni siquiera sé si quiero borrarlas, son demasiado mías. Cuando lo que me espera es ningún sitio, o más exactamente, el punto de partida, el mismo del que salía esas tardes de verano con los Pirineos en la mente, Shangri-la próximo que a ratos fuera infierno blanco, sueños tan inasibles en el cerebro que no podía siquiera moldear en mi cabeza, pobre Miguel Ángel manco y ciego, y sólo la necesidad de seguir, seguir, seguir. Y cuanto más vencido por el cansancio, más atronadora la taquicardia o más lacerante el dolor, más satisfecho y feliz. Por, después de todo, aguantar. Y después sonreír.

 

 

17/02/2009 19:19 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Siete gritos

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Grito de Dolores. Se llamó así al llamamiento a la rebelión lanzado –se supone que en alta voz- por el cura Hidalgo a sus feligreses de la parroquia de Dolores, y que se considera la chispa que inició el proceso que concluyó con la independencia de México. La neurona que en la infancia guardó el dato, milagrosamente, no se perdió en ningún bar.

Cerdo jurásico. A menudo proferido en situaciones cuasi extremas por  uno de los lectores habituales de este humilde blog, semeja la agonía de algún antecesor del cerdo que viviera en la era Primaria. Es sobre todo una llamada de atención sobre lo extremo.

Pájaro. Más que un grito, un extraño sonido patentado por un amiguete de Badajoz, que comienza con una vibración sonora, como una erre interminable, y concluye con un sa-sa-sa-sa acelerado. Solía ser el aviso de alguna belleza en las cercanías.

Velocímetro. Consecuencia inevitable, e incluso mixtura de los dos anteriores, recibe su nombre de que imita, en cierto sentido, la aceleración de un utilitario –a los que su inventor es muy aficionado-. Tienes las mismas finalidades que los anteriores, y alguna más (¿coger el rebufo?).

Lammoth. Dícese del grito animal, maniaco y horrorizado que lanzó el Señor Oscuro cuando Ungoliant, enorme y hedionda, se volvió hacia él para alimentar su hambre sin fin. Al sonido brutal acudieron los Balrogs, que le liberaron de las redes y le facilitaron la huida.

El grito de la Muerte. No escuchado directamente por el autor, pero sí referido por un interlocutor, se refiere a un individuo de Granada que encontró un enorme tubo en medio de la calle, y con él cantó sobrecogedoras estrofas death-metal. Ya es historia de la ciudad.

La voz de Dios. No propiamente un grito, sino un descomunal pedo dejado salir por un compinche y anfitrión del abajofirmante, en un tiempo lejano y en la aún más lejana Montilla. Sonó como debe sonar el pellejo de una boa constrictor al romperse, desde la boca hasta la cola, y duró más o menos lo mismo.

Y hay más, dice wikipedia: el de Alcorta, el de Lares, el de Jayuya… Pero no me han marcado como los anteriores. Mucho, mucho ruido.

 

12/02/2009 18:57 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Pecho hits

Sólo una (auto)minijustificación de por qué no he actualizado el blog últimamente: un artículo en su fase final, otro casi completamente pensado que tengo que escribir -aún no he empezado-, un informe de referee que me ha llevado dos semanas acabar, otro que tres cuartos de lo mismo pero todavía no he acabado, un problemita en la cabeza, el blog de fútbol (que tambíen lo tenía medio dejado por lo mismo), viaje de cinco días a Barcelona con desconexión consiguiente, elección de mi nuevo portátil... Tantas cosas... Pero volveré y muy pronto, espero que mañana, con alguna cosita guay. Entretanto quien lea esto y quiera entretenerse, que se lea el "Rime of the ancient mariner" de Coleridge. En Internet está el original y la traducción, y es una pasada.

28/01/2009 19:41 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

My life is a succession...

Pues pongo el video porque me apetece, porque la canción es preciosa y porque, en Colmenarejo,mi vida es una sucesión de gente que dice adiós. Y lo hemos comentado en la comida, y joder, molesta, uno se encariña con la gente cuando trabaja junto a montañas llenas de nieve. Diego ha sido el último.

15/01/2009 19:00 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

The running man

 

Vivan las clases de pádel y la actividad física, a pesar de que después de 23 minutos escasos corriendo el tobillo derecho, que ya está medio reventado y no me deja ir a las pachangas de los viernes –tengo que dejar de dejar lo del traumatólogo, como algunas otras cosas- me avisara de peligro de derrumbe y delante del izquierdo sintiera una sensación extraña, de rigidez. Pero qué bueno es dejar de sentirse anquilosado y haber probado de nuevo la tersura del tartán, mientras Extremoduro me marcaba ritmo y observaba a los chavales, santa despreocupación, pegándole patadones al baloncete que casi todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida, ya no tan corta. Esperemos que el viento y la nieve que ya apareció ayer, leve pero brillante, me respeten estos ratitos de las tardes que me resetean amablemente y me ponen a punto para sobrevivir en la tricotomía investigadora en la que me muevo. Un relax paradójicamente cansado, pero necesario.

¿Alguna canción apropiada para escuchar durante el jogging-pedestrismo?

Historias del 631: Poca cosa hoy, salvo que se me ha caído un artículo mientras dormía y un buen samaritano lo ha salvado del olvido, en el peor de los casos, y de una segunda impresión, en uno de los mejores.

 

02/12/2008 19:45 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 7 comentarios.

Fitter, happier...

Toda una filosofía de vida, de la que en general huyo. Como de la peste.

 

 

19/11/2008 17:40 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias No hay comentarios. Comentar.

Promesas

Lucho, siempre lucho, ahora con una idempotencia que parecía trivial a primera vista y me está dando la lata, aún no me acompaña en mis sueños pero ya va apareciendo en mis vigilias, no es mala señal. La música de los Piratas me dominó anteayer, quiero escucharlos más, me gustaría ver a Iván Ferreiro en directo pero estoy en Murcia y de todos modos tampoco sé cómo será en solitario. Pero me quedo con esas promesas que no valen nada, no es mi canción favorita, ni siquiera de ellos, pero maldito si me importa. Y se me va la cabeza a ese Promise de Bruce que me haría odiarlo si fuera cantautor por haberse permitido el lujo de ignorar tal canción –como tantas otras- en su discografía oficial. Y también a las promesas selladas, húmedas y granates de la alocución de Cyrano en el balcón, y a I promised myself, que no sé por qué me recuerda a Carlos y no a grabaciones cutres en cintas de cassette, cuando estaba mucho más solo, la voz de los disc-jockeys baratos de los 40 ensuciaba y ensuciaba, seguramente adrede, y mi falta de criterio me condenaba a hacer mezclas que ahora son joyas por cuanto atraen aromas del pasado.

 

13/11/2008 19:18 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

El Rey del Mundo

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Cuánta alegría, cuánta esperanza, cuánta audacia, cuántos retos... No nos decepciones.

05/11/2008 13:25 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 6 comentarios.

Puente de plata

Lo nunca visto. Era una de las peores partidas de mi corta vida como jugador de bridge, soltaba ya las cartas mecánicamente sólo dilatando el momento de irme a la cama y terminar el día. Nuestra prestación había sido terrible: habíamos ganado el primer game, de acuerdo, pero nuestra serie de subastas quizá había sido la peor jamás vista en un tapete: hasta nueve habíamos perdido (¡siete de ellas ya de vulnerables!) que habían reportado al contrario la descomunal cantidad de 1670 puntos. Una bestialidad. Encima, habíamos tenido una gran oportunidad en el segundo juego, con cartas cuasi maravillosas, que tiramos por avaricia: declaramos grand slam sin triunfo, nos doblaron, redoblamos, y en ese momento caímos en la “maravillosa” cuenta de que salían ellos y de que tenían un as, el de corazones. Aunque minimizamos daños sentando doce bazas, ahí estaban los 400 de penalización y, sobre todo, la sensación de que el tren pasó y lo dejamos escapar.

 

Así afrontábamos pues la que seguramente sería una última mano a beneficio de inventario. En nuestro marcador 320 puntos, 1830 en el suyo. Cinco corazones bajitos en mi mano y no demasiadas malas cartas en la pandilla restante, cuando mi compañero comienza declarando un corazón; yo me animo un poquitín, y digo: bueno, vamos a terminar bonito, tres corazones, venga. Y no son los de la baraja, sino el mío el que empieza pounding algo hard cuando el de enfrente se tira a la piscina y se juega el pequeño slam a corazones. Descubrimos cartas, y juntamos diez triunfos entre los dos, pero nos falta el rey. No sale en el primer intento; jo, qué putada, los otros tres están concentrados y por tanto la baza colchón ya está perdida. Levantamos el rey en la segunda, y lo que sigue es un ejercicio de precisión milimétrica cuyo momento clave resulta de hacer el ocho de tréboles cuando los contrarios ya están  pelados de ese palo. Casi no me lo creo cuando mi compañero clava la baza número doce con el Jack de corazones, y asciendo directamente al cielo cuando veo la cuenta final (aún no domino la puntuación): 180 puntos por cumplir el contrato, 750 de bonus por el pequeño slam en situación vulnerable, y otros 700 por el rubber. Victoria final 1950-1830. Como decía al principio, lo nunca visto.

15/10/2008 13:06 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Torbellino

Con frecuencia me hierve tanto la cabeza que me gustaría tener un cuadernillo independiente, que funcionase solo con la mente, para ir apuntando todo lo que se me ocurre y que me gustaría ampliar/comentar/enviar/glosar/comprobar. Lo intento con el móvil, pero es sólo un pálido reflejo de lo que deseo; necesitaría más inmediatez, más velocidad, para apuntarlo todo, y luego dedicarle todo el tiempo que fuera necesario en los momentos tranquilos.

 

Estaba viendo la peli sobre la vida Pollock –bastante recomendable, esforzado Ed Harris- e impresionado por la escena final de su muerte en accidente, me viene la idea de comprobar hasta qué punto la reproducción es realista o no; y de paso utilizar el maravilloso Google Images para conocer las caras reales de la dos chicas que acompañaban al genio en el viaje (una murió); aunque sepa de antemano que la superviviente de verdad no podrá competir con Jennifer Connelly. Anoto, de paso, una nueva palabra con las cinco vocales, “binoculares”.

 

Después finaliza la peli, comienzan los títulos de crédito, y no puedo evitar verlos hasta el final –sacrificando las noticias- porque suena una canción que está cantando Tom Waits, y aunque esto casi seguro de que es él necesito comprobarlo. Mientras la escucho, pienso en decirle a Natalia como me he acordado de ella al escucharla –pocas veces he visto a alguien tan emocionado por el concierto de un ídolo- y también que tengo que escuchar más al fetiche de Jarmusch; para algo me bajé en su momento su enorme discografía. Después aparece Robert de Niro en los agradecimientos, y también el de su productora, Tribeca. Inmediatamente recuerdo que quería buscar el significado del acrónimo (Triangle Below Canal St.) y otro más que no conocía y que también debo buscar me acude (HBO-Home Box Office). Y acaban los títulos y verifico que en efecto la canción es de Tom, y ya puedo cambiar de canal para disfrutar las noticias. Pero aparece el festival de Sitges, y hablan de Martyrs y de la polémica generada, así que tengo en algún momento que bajarme la película y ver si es para tanto, si llega a los niveles de Audition o Funny Games...

11/10/2008 16:17 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

El adiós del violín

 

Seguía con mi libro de Chandler cuando venía aquí en el bus, y tuve la mala suerte de que se sentaron detrás de mí dos chavales demasiado despiertos para las ocho de la mañana. Como yo lo que quería era leer y cada vez me resulta más difícil hacerlo con charla de fondo, decidí combatir el fuego con fuego y busqué algo instrumental en mi iPod que eliminase el ruido y me permitiera sumergirme de nuevo en ese Los Ángeles negro y brillante de los años 40.

Salió, como otras veces, el concierto para violín de Tchaikovsky, y en un momento dado, cuando se acerca el primer clímax, no pude evitar levantar los ojos del libro y disfrutar por unos minutos de la música con toda la atención y dedicación que me permitían los sentidos. Pensé qué maravillosos acordes que me han acompañado desde los doce años y no me canso de oír, que conforme pasa el tiempo vas apreciando partes en las que antes no reparaste sin aburrirte nunca de las que sí te marcaron, y una cosa más: que seguramente, en el limbo donde viven los personajes literarios que tanto me gustaría conocer, y entre los que cuento con más amigos de los que podría citar, un tal Marlowe dejaría caer una media sonrisa de aprobación y comprendería por qué, momentáneamente, le había abandonado. Quizá sabe que ya irá siempre conmigo, y no necesariamente con la cara de Humphrey Bogart.

09/10/2008 13:09 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Gold

 

Esta mañana me ha ocurrido una pequeña anécdota –no llega quizá ni a eso- que habla un poco de una característica mía que se va agudizando con el paso de los años, según la muerte (aritméticamente) se acerca: la necesidad de aprovechar el tiempo.

Últimamente he descubierto que hay un autobús que viene directamente a la Uni desde Moncloa sin hacer ninguna parada intermedia. El ahorro de tiempo puede llegar a ser de unos veinte minutos, y considerando que la hora de salida es bastante buena (las 8:10 de la mañana), si me levanto a tiempo intento organizarme para llegar a esa hora.

Hoy ha sido uno de tales días. En realidad, me he levantado a las 6:48 –he mirado el reloj- pero entre afeitados, ducha, pitos y flautas he acabado llegando a metro Moncloa a las 7:55. Iba embebido leyendo “El largo adiós”, gran libro, cuando me he quedado parado enfrente de los tornos y me he dicho, en un pensamiento que formulado puede haber durado menos de medio segundo: “son las 8 y tengo diez minutos para llegar a un sitio que está a cuatro de distancia. ¿Qué hago en esos seis minutos que quedan? Es principio de mes, así que a comprar el Fotogramas”. Sobra decir que llegué clavado a coger mi bus, y esos minutos que iban a ser basura sirvieron para algo.

Me alegra que mi cabeza funcione así sin pedirlo, el tiempo es oro.

08/10/2008 22:32 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Echándole rostro al tema

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Una historia tonta y verídica que escuché y que me hizo bastante gracia. A la salida de Madrid por la carretera de la Coruña (y supongo que en muchos otros lugares) hay un carril que se llama BUS-VAO, y que está reservado para autobuses y para vehículos que lleven al menos a dos personas –Alta Ocupación, de ahí las siglas-. En realidad, el carril es un monumento a la envidia, porque si ya es chungo verse metido dentro de un atasco, mucho más lo es ver como la gente te adelanta por ahí como quien lava. Uno siempre se los imagina sacándote la lengua, y cómo duele eso.

 

Resulta pues comprensible que la gente intente colarse y meterse por él aunque vaya sola en el utilitario; sin embargo, hay que andarse con ojo, porque al final están esperando los picoletos y te pueden meter un puro considerable. En cualquier caso, llama la atención la solución que están empleando algunos tipos ingeniosos y atrevidos: ¡sentar una muñeca al lado! Parece ser que ya han trincado a más de uno, pero desde luego, yo guardia civil, le doy una palmadita al tipo, un beso a la Dolly, y les abro la barrera al grito de ole vuestros cojonazos.

 

11/09/2008 19:02 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

Cositas de Niuyol

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Es muy grande nueva York, y pasan muchas cosas, como…

 

…estar parado enfrente del Madison Square Garden, que lleguen un montón de tipos, raperos hasta los ojos, en coches del más rancio sabor americano, y que los pongan a dos ruedas sobre un lateral entre el estrépito de las cajas de ritmo a toda pastilla, los gestos chulescos de los artífices y el entusiasmo anonadado de la concurrencia.

 

…que único taxista de la ciudad nacido a más de mil kilómetros de Nueva Delhi sea cubano, te cuente su vida en veinte minutos, establezca la hipótesis de que Nueva Yol=Manhattan y el resto no existe, o te relate con en su calmado y tranquilo español cómo en el Bronx le partieron la noche anterior la cara a su hijo. Literalmente.

 

 …que salgas de la ciudad, camino de Brooklyn, en busca de un filete concreto, que no puedas comértelo porque la lista de espera llegaba hasta 2030, y que te veas de pronto de noche, andando bajo un puente infinito en un lugar tan miserable como aterrador, sintiéndote desgraciado protagonista de todas las pelis de guerra de bandas que en el mundo han sido.

 

 … andar y andar, horas y horas por Central Park, parecerte sucesivamente que estás en Versalles, en una selva o en los bosques de Sherwood, seguir hasta que se te rompen las piernas, encontrar un estanque que aquí y se llamaría pantano, una boda con toda la gente de luto y hasta el camino a un zoo, para acabar mirando el mapa y no dar crédito: no recorrimos ni la mitad del parque.

 

...caminar por Broadway y creer por un momento que has llegado a donde no se puede pasar, pues una muralla de rascacielos y luces bloquea el horizonte hasta donde la vista alcanza, y detrás. Y desear a la vez, sintiéndote tan pequeño, una Biblia, un piolet y unas alas, sin tener claro qué te será más útil para ir más allá. 

 

…en otra esquina, sumergirte en el típico remolino de personal –cien tipos mínimo- al son de una música embriagadora, para ver a un tipo idéntico a House pero en negro, vestido con el traje brucelero de Uma Thurman en Kill Bill, tocando el saxo como los ángeles y acompañado por un bajista con expresión de estar en el salón de su casa. ¡Y no pedían dinero!

 

La punta del iceberg.

 

 

09/09/2008 18:07 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Una vida

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La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín de la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable.

Jorge Luis Borges (Gracias Palimp)

30/08/2008 03:11 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

To the other side of the world

 

Bueno, pues mañana me voy a Nueva Yol. Realmente, es la primera vez en mi vida que voy a viajar a un sitio en el cual no me imagino estar. Sencillamente, se me hace inconcebible que este despreciable cuerpo mío sobrevuele el océano y de repente me vea entre tales colosos, a mí, el hombre que más pesadillas ha tenido con rascacielos en el Barrio del Pilar y zonas adyacentes. Y pesadillas desde abajo, nada de caerse, desde el día que teniendo escasos once años, vi por primera vez el edificio del BBVA en el Paseo de la Castellana. No me veo, y el viaje me impone, la amenaza de overbooking –que Rosa suffered hace poco-, nunca ocho horas en un avión, ¿llegarán las maletas?, y el hecho de ir a un país que mantiene un campo a medio camino entre la concentración y la tortura, y donde te pueden meter el dedo en el culo si tu cara o tu nombre se parecen a la de un traficante.

Pero bueno, a pesar de todo, ¡qué ganas tengo de ir!

12/08/2008 14:00 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias No hay comentarios. Comentar.

La Pregunta

Una pregunta de enorme importancia, que me ha tenido dos días seguidos cavilando sin parar, y sin conseguir llegar a otra conclusión que la de partida:

 

¿De verdad es asqueroso comerse las patatas peladas, lavadas, cortadas y con sal?

 

A mí siempre me ha parecido lo más normal del mundo, pero tres personas cuyo criterio aprecio prácticamente me han lanzado un anatema por verme hacer esto. Y no me han dado razón alguna para ello. ¿Tan chungo es?

10/08/2008 03:34 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

Viene el verano

Bueno, termino dentro de unos veinte minutos oficialmente el curso 2007/08, que ha sido bastante enriquecedor, y cuyo segundo semestre se me ha hecho demasiado largo. Enfrente se presenta un mes de bastante movimiento, que si no ocurre nada anormal, y tras el periplo bonneano-barcelonés-gaditano ya cubierto, me llevará por Sevilla, Tomares, Badajoz, Nueva York, de nuevo Madrid y final y hopefully Sagres, para cerrar la fiesta. Seguiremos apareciendo por aquí, seguramente con frecuencia mayor que en los pasados meses, pero me apetecía decir: ¡¡¡estoy de vacaciones!!!

31/07/2008 19:04 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Días acelerados

 

No hay mucho tiempo para escribir, sólo cuatro días en Madrid y otra vez a Sevilla, después a Badajoz no sé cuándo y más tarde a ¡Nueva York! Ya he ido hoy por las oblicuas historias de la ciudad que escribió Enric y yo leí en su momento y volveré a releer a muchos miles de kilómetros lejos y encima, mientras nos esperan el Herald Hotel, el Empire State, Tribeca, la isla de Bedloe y el recuerdo de la Manzana del Infierno. También se ha venido conmigo uno de Muñoz Molina sobre el particular, al parecer aburridísimo en persona pero como disfruté en su momento con el tan denostado Biralbo real y falso, recorriendo Lisboa en funicular por lugares solitarios, subiendo y subiendo a Graça donde el jazz embriaga y la decadencia impone tanto respeto como libra del peso d de la soledad al corazón, también estuvo bien Carlota Fainberg aunque apenas recuerdo del minilibro más que una habitación sucia en la que el protagonista miraba al techo y algo de un aeropuerto… quizá la confundo con La hija del caníbal que, por cierto no he leído.

 

Estos días me han llenado a ratos tanto… sólo el solo de saxo del Big Man en el Bernabéu vale por bastantes minutos de vida, para empezar los ochenta que valían por mil en una fría tarde de los noventa, cuando descubrí la música de esa tierra de la jungla que ya ha aparecido por el blog y que quizá –no estoy seguro- me descubrió Stephen King en esos versos fascinantes pero oscuros (residir con honestidad???) que prologan, o quizá prorrogan, la danza de la muerte. Llegó también el vodka tonic y mi momento de sacar al personaje que hay detrás de la persona, sigo sin saber qué significa eso pero decía Y. que era bueno, lo cual me tranquiliza, seguro que con un ramalazo patético pero siempre con cosas que aportar, eso es más de lo que puede decir mucha gente.

 

He de dejarlo porque I’m in a rush, pero siempre acabaré volviendo, siempro acabo estando, porque sigo siendo un musolari aunque ya no juegue al mus, y bastante errante, más por momentos y como actitud quizá que con intención de mover un campamento base en el que me siento a gusto, y mientras lo sea nada esencial debe cambiar por aquí, excepto que nos vamos marchitando aunque sigamos tenaces engañando al tiempo. El único argumento de la obra.

30/07/2008 18:28 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Lernen

Últimamente estoy algo preocupado, porque entre clases y tal, me da la impresión de que aprendo más fuera del despacho, en comidas, cafés y similares, que dentro. Como muestra, un botón de cosas que he escuchado últimamente, nuevas para mí, en dichos eventos:

 

-Móstoles está en guerra con Francia. Al parecer, cuando la insurrección del 2 de Mayo, el alcalde de Móstoles le declaró la guerra a Francia, y como no ha habido paz o armisticio oficial desde entonces, pues eso.

 

-Solamente nos dan madera de teca falseada. La madera de teca es, según quien lo contó, un bien muy preciado dentro del mundo inmobiliario, y la las exportaciones indonesias, que dan gato por liebre, están echando por tierra el prestigio de este material, que se está convirtiendo en extraño y artículo de lujo. A esto siguió una larga disquisición sobre la industria maderera de canadá y los bosques de arces.

 

- La característica principal del hombre es la capacidad de explotación del prójimo. Frase lapidaria, que tumba de un plumazo las teorías de Rousseau, sacraliza a Hobbes y da una visión terriblemente pesimista de la condición humana. A la sentencia siguió una lúcida aunque discutible crítica del marxismo, y un animado debate sobre la posibilidad de que la característica en cuestión no fuera la explotación, sino la masturbación.

 

-Existe una disciplina llamada “estereología”, en principio relacionada con la descripción de los cristales, pero que ha llevado al descubrimiento de técnicas de conteo que pueden aplicarse en el estudio de las neuronas.

 

-Oficios muy poco conocidos y seguramente duros, pero reales: puta de obra y pajillera de cine porno. El primero fue descrito al parecer en un programa de radio por una perteneciente al gremio, que iba por las mañanas con una furgoneta a edificios en construcción buscando –y encontrando- honrados albañiles con necesidad de desfogar. Esto llevó a plantear una curiosa relación entre el poco futuro de las mujeres como comerciales y los negocios que se cierran en puticlubs. El segundo trabajo se halla actualmente en desuso por la escasez de salas X y su uso reciente, y casi exclusivo, para el cruising homosexual.

 

- Discutiendo sobre las historias que han ocurrido hace tiempo y están tan cubiertas por las nieblas de la memoria que dudamos si son reales o no, surge una frase de Gramsci, filósofo italiano que se enfrentó a Mussolini y cuya existencia conocía sólo vagamente: “El sentido común es una construcción de las clases dominantes”. O sea, no procede del acervo comunal, sino que está ideado o impuesto para el control de la plebe. Muy agudo.

 

Hay verdades tan incuestionables e inesperadas en el Corán que hacen creer que el islamismo puede ser la única fe verdadera. No sólo una demostración racional de la existencia de Dios (que no sé si correrá paralela al argumento ontológico) sino que un feto de pocas semanas es como un chicle, o que se explica la teoría de la deriva de las placas tectónicas. Ahí yo ya no pude más y dije que si en el Corán aparecía la palabra tectónica, me convertía al momento a la fe de Allah.

 

Demasié pal body, todo esto.

24/04/2008 19:07 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Deshousándome

Bueno, parece que mi podólogo curroromeriforme ha conseguido arreglarme el pie, y tanto la cojera como el dolor van remitiendo poco a poco. Por eso es ahora el mejor momento para recordar la cantidad de comparaciones que he recibido en los últimos tiempos con el amigo House, y constatar lo lógicas que resultaban.

 

- Cojera. Pues ya lo conté por aquí, un puto papiloma en el pie, y los líquidos cáusticos utilizados por el matasanos para acabar con él que me impedián apoyarlo. A veces parecía más Long John Silver por la incapacidad para apoyar. Al menos he resistido sin el bastón de fuego.

 

Zapatillas de deporte. Debido a la maldita molestia no podía utilizar otro calzado que ese, aparte de unas alpargatas que habrán provocado el consiguiente despelote en el alumnado. Zapatas que por otra parte se veía bien, pues como Greg, disfruto/sufro ser un larguirucho.

 

- Barba guarripela. Esto no es consecuencia directa del poblemita, pero sí de segundo orden. Primero, porque las zapatillas ya no dan un aspecto muy elegante –especialmente si son blancas y no pueden lavarse porque no te puedes mojar el pie- y segundo porque cuando te duele te importa un carajo la pinta que tengas, la cuestión es que uno acaba dejándose, y ni mira la ropa, ni se afeita, ni casi se peina, ni ná.

 

- Abuso de los calmantes. Sin llegar a los extremos de nuestro colega, me he paseado por los Madriles durante dos meses con una tableta entera de Nolotiles en el bolsillo de la camisa. Y vive Dios que más de una vez, ante el latigazo, no he tenido más remedio que tirarlos para dentro. Qué buenos son.

 

- Mala hostia. Tras el trance, me creo a pie juntillas el lugar común de que los cojos tienen mala leche. Vas andando a impulsos, trastabillado, doliéndote cada paso, y lo único que piensas es en cagarte en los muertos de todo lo que te molesta. Y la verdad, es difícil encontrar algo que no lo haga.

 

- Equipo. Un poco traído por los pelos, pero la semana pasada vinieron a visitarme a Madrid tres amiguetes y una amiga. Visto el panorama, estuvimos un rato con la bromita de su papel de Wilson, Chase, Foreman y Cameron respectivamente.

 

- Genialidad. Lo único que no venía de serie con lo todo lo de más arriba. Hay que joderse.

13/03/2008 17:24 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Brillabas como una ametralladora

Si alguien sabe de dónde he sacado esto, gallifante para el caballero o señorita. Rosa, tú no cuentas.

Cuando te despertaste esta mañana se había ido todo a la mierda. A eso de las diez y media ya tenías la cabeza a punto de estallar, como si el ruido de un teléfono te atravesase de arriba abajo, diciéndote cosas que ya deberías saber. Anoche habitabas el séptimo cielo, pero hoy estás hundido, uno de esos días en que te preguntas como serán las cosas para los demás: para las esposas, la madres, los padres, los hermanos. ¿No deseas dejar de funcionar, no pensar nada más que en la siguiente nómina o en la siguiente copa? Al final eso es lo que haces y consigues disimular, a pesar de que sabes que todo se ha ido al carajo.

16/02/2008 13:04 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Papichulo

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Uno de los acontecimientos relevantes del año en la cara interna de mi vida ha sido la aparición de un papiloma en ese maravilloso lugar del pie en el que convergen el lateral y la planta. Para quien no lo sepa –lo cual era mi situación hasta el 26 de Diciembre- un papiloma es un puto virus, bastante contagioso, que produce una verruga que, con el tiempo, va creciendo hacia dentro. Cuanto más crece, lógicamente, más duele al andar. Bueno, a veces duele y a veces es simplemente una molestia. La cuestión es que yo pensaba que era un simple callo causado por unas sandalias guarripelas que me compré al principio del verano –una de las cuales ya está rota y se ha convertido en chancla-, pero la embarazadísma podóloga a la que visité en Badajoz me sacó de mi error. Además, me contó que era algo que requería un tratamiento prolongado, razón por la cual decidí posponerlo hasta después de las vacaciones. Tras algunas vacilaciones, decidí tratarme con un podólogo que vive muy cerca de mi casa, y más que su pinta de asistente habitual a juergas flamencas, su aire de putero experto y su acento navarro, m convenció para tratarme con él su seguridad y también, por qué no decirlo, la situación de su clínica.

 

Abreviando: el tratamiento consiste en que me inyecta en el papiloma, previa anestesia vía spray, unos productos cáusticos que irán reduciendo al cabrón, y después un líquido muy frío cuyo objetivo es similar. Tras esto, me venda el pie y hasta la semana que viene, y así durante aproximadamente un mes y medio o dos meses.

 

Así dicho parece fácil, pero el motivo que me ha llevado a contar aquí tan aburrida historia es que me es difícil concebir un dolor tan intenso y poderoso, tan desarmante y brutal, como el que uno siente cuando le entra la aguja y la sustancia demoniaca penetra en los tejidos. Una habla siempre de dolor en sentido figurado, la pérdida de alguien, el desamor, incluso algún unamunesco “me duele España!”. Sin embargo, cuando uno se ve ahí, frente a frente con las terminaciones libres de la piel en todo su apogeo, ese es el momento en el que uno se da cuenta de la palidez de todas esas comparaciones. No hay nada como eso, nada te aclara tanto, no hay momento en que el ser de uno esté más pendiente de una sola cosa. La cuestión es que el tema del dolor me inspiró tres reflexiones, que van a ser cortitas porque en quince minutos salgo zumbando de aquí, y que suelto ahora:

 

 

 

  1. En la hora anterior a la consulta, y mientras esperaba primero en la óptica y después a Rosa, estuve viendo el segundo capítulo de Dexter en mi iPod (seguramente ambas cosas tendrán post propio en un futuro). Como le dije a un amigo mío, después el médico hizo de Dexter conmigo. Quien no sepa quién es el amigo Morgan, que se lea el blog de Casciari, aunque para mí que se pasa de elogios.
  2. Dentro del panorama serieforme que me caracteriza últimamente, Rosa y yo estamos terriblemente viciados de los Soprano –hoy viajará conmigo el sexto capítulo de la tercera temporada, con lo cual ya casi habremos llegado al ecuador; también tendrán entrada-. En la serie, dicen una frase que se me quedó grabada, porque es algo en lo que yo he pensado con frecuencia: “en la vida hay que elegir entre el aburrimiento y el sufrimiento”. Pues bien, un tratamiento antipapilomero es lo menos aburrido que hay; es difícil vivir medio minuto con tanta intensidad.
  3. Enlazando con lo anterior, quien me conoce sabe cómo me gusta vivir la vida intensamente. Y aunque ahora mismo pagaría mucho dinero porque una bruja Lola de postín me eliminase mi problemita epidérmico con un suplicio indoloro a base de velas negras, cuando pienso en la locura casi indescifrable del Dolor, con mayúscula, puedo llegar a comprender que haya gente que disfrute con ello; no es para mí el masoquismo, pero al menos ya no es algo que me resulta intrínsecamente incomprensible. Y comprendo que haya gente adicta a esa intensidad, aunque la sensación, en el momento, sea horrible.

 

El próximo miércoles llevaré un palo para morder, en cualquier caso.

25/01/2008 20:06 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 7 comentarios.

En la muerte del comediante

Un hombre va al doctor. Dice que está deprimido, dice la que la vida le parece cruel. Y dice que se siente solo en un mundo amenazador, al que tanto da y del que nada recibe. El doctor le contesta: "El tratamiento es simple. El gran payaso Pagliaccio está en la ciudad. Esta noche vaya a verle. Eso le animará".
De repente, el hombre estalla en lágrimas.
"¿Qué le pasa?", le pregunta el doctor.
A lo que el hombre contesta: "Pero doctor, yo soy Pagliaccio".
06/12/2007 16:39 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Metamorfosis consejeiras

Esta mañana he asistido a un Consejo de Departamento en Getafe. Sentado allí y escuchando las alocuciones de mis compañeros, y dado que lo que contaban era tan sencillo de comprender que me quedaba espacio en la cabeza para ensoñaciones varias, me he sentido varias cosas diferentes durante la hora escasa que ha durado –Deo gratias- la reunión. Me he sentido así como…

- Perjuro. Cuando llegué a la UAB asistí en calidad de becario a mi primer Consell de Departament. Recuerdo con total nitidez que fue uno de los mayores coñazos que me haya visto obligado a sufrir, y también que salí tarifando de la sala donde se celebraba cuando la enésima discusión entre equipo de gobierno y críticos –había gente realmente pesada- alcanzaba proporciones homéricas. Me juré, cual Escarlata O’Hara de las mates, que nunca volvería a asistir a uno a menos que me tocara de cerca algún tema de los que se trataran. Hoy lo he dejado de cumplir vergonzosamente, escudándome en la mísera excusa de que aquí es obligatorio para los ayudantes doctores. Tampoco me pegan fuego si no voy, la verdad.

- Extraterrestre. Esto ha sido por partida doble. Primero, porque como yo trabajo en Colmenarejo, a mucha gente de Getafe no la conozco, y aunque así sea, me siento extraño allí, todo lo a gusto que estoy en este pequeño, lejano y tranquilo virreinato. Aunque la verdad, ya casi todas las caras me suenan, y a bastantes ya también les sueno yo. Pero aún así. Y lo segundo, que a pesar de llevar ya dos años y algo en el Departamento, y pese también a que tengo ya casi terminados dos artículos sobre Economía del Deporte donde me he ocupado de la parte estadística, sigo pensando que coño hago yo, topólogo algebraico, entre tanto estadístico. A veces es como vivir un sueño, del que me he despertado un poco más tarde hablando del mapping class group con Chiqui, a quien he visitado.

- Nostálgico de lo imposible. Esto va en línea con la anterior, y se me ha venido a la cabeza observando al jefe de mi departamento hablar. El tipo en cuestión es del tipo tímido, y parece una de las mejores personas que uno se podría echar a la cara; además, más allá de sus cualidades humanas, es de este tipo de gente que a primera vista uno se da cuenta de que si no es un genio, está cerca de serlo. ¿Venía de Princeton o Stanford? No lo recuerdo. Total, que lo que pensé es lo bueno que sería que una persona como ésta se hubiera dedicado a Matemáticas de las que me interesan a mí, lo que hubieran salido ganando éstas, y lo genial que hubiera sido compartir conocimientos con él de ello, más aún teniendo en cuenta que se aloja en mi despacho cuando viene por Colme. Aclaro a los que le tiemble en la boca la palabra pelotillero para aclararles que él no lee el blog, que yo sepa.

Alguna cosa más me quedaba, pero el autobús sale ya mismo, así que chao. Rumbo a descubrir el Mercado de la Reina, restaurante recientemente abierto con críticas poco mejorables.

29/11/2007 19:26 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

Búsqueda solitaria

No me gusta encontrar gente conocida en el autobús. Quizá me estoy volviendo (más) autista, o simplemente que siempre lo he sido, pero a veces estoy sentado esperando a que salga y sepulto la cabeza detrás del periódico (ADN suele ser el gratuito) o sencillamente me hago el dormido e incluso muchas veces ya estoy dormido, la cuestión es que casi siempre pasa un rato y casi nunca me doy cuenta de lo que he hecho, queda en el recuerdo. Pero no me sienta mal si quien sea me descubre, cruzamos la mirada o simplemente encuentro a alguien en la parada, se me ve demasiado y es un páramo plano, sin escondites siquiera casuales. Entonces me siento con quien sea y hablo, charlo, a veces pontifico o frecuentemente sólo sonrío, el arte de la conversación que quizá esté olvidando –o nunca se olvida como montar en bicicleta [¿recordaría cómo se monta en bicicleta después de tantos años?]- y que me conviene recordar porque es de los pocos bagajes que siempre son útiles y habitualmente se disfruta ejercitándolos. Me conviene hablar más, la verdad, últimamente con mi nueva obsesión matemática hablo demasiado poco y tampoco me mata el interés por ir a ningún lado o ver a nadie, no soy feliz en este mundo de localizaciones y suspensiones y espacios de Eilenberg-macLane pero sé que lo seré más que nadie cuando resuelva el problema y entonces haré cosas que estoy aplazando y que son más etéreas cuanto más las aplazo. Pero esto empezó en Junio y estamos en Octubre y es como si entras en un palacio con cientos de habitaciones buscando una corona de oro; y he visitado decenas de ellas, y he encontrado cajas cerradas con pinta de contenerla, pero no he sido capaz de abrirlas; y otras cajas más fáciles de abrir que también contenían coronas, pero cuando corría feliz de vuelta buscando la salida siempre encontraba que no eran la que yo quería, eran de latón, estaño o cobre, o no tenían encima la cruz o eran ducales, de príncipe o rey pero no la imperial que estamos buscando. Ya hay veces que visito cuartos en los que he estado, y abro cajas que he abierto pero no sé que he abierto hasta que miro dentro y veo los cadáveres de las ratas sacándome la lengua y entonces recuerdo que esa rata la vi corretear y la maté yo mismo para meterla en esa caja y darme cuenta cuando la abriera de que esa caja ya la había visto, de que esa habitación ya la había visitado, que tenía que volver sobre mis pasos. Varias alas tiene este enorme palacio más sombrío que luminoso; ahora estoy en el ala Bousfield, diseñada hace treinta años por un viejo hechicero americano, uno de los grandes. Ayer mismo, mientras el autobús bajaba por fin después de una puta hora la cuesta del Intercambiador de Moncloa, yo intentaba entrar por primera vez en las estancias prohibidas de este ala. Conseguí entornar puertas, y veo un brillo de fondo que podría ser el de la corona –también podría no serlo, es una de las partes más ricas del palacio- pero aún no tengo el poder suficiente para hacer saltar los enormes candados de acero y acercarme al fulgor que se vislumbra. Buscándolo estoy, pues, intentando llenarme de él. Y dejándome las uñas, sangrantes, contra la puerta.

04/10/2007 19:28 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Muerte y sólo muerte

Vuelvo a esta minitribuna después del descanso estival, donde mis ratos libres mentales se han concentrado en la resolución de un problema de mates que aún sigue aguantando tras dos meses de asedio. Por cierto, si algún lector tiene alguna idea de por qué los espacios f-locales, para f la proyección natural de la circunferencia en BZ/p, son K(G,1)’s, que la comparta conmigo. Ofrezco un tonel de Lacasitos si la cosa marcha.

 

La cuestión es que vamos a comenzar la temporada con un tema alegre de cojones, que es el siguiente. Cuando me muera, QUIERO QUE ME INCINEREN. Y si no, que me saquen los órganos que estén en condiciones –los pocos que queden- y los repartan por ahí. O que me inyecten medio litro de pentotal una vez que alguien haya certificado mi muerte. Cualquier cosa con tal de evitar la eventualidad de que me entierren vivo.

 

El principal motivo práctico por el que escribo esto aquí es el siguiente. Hasta hace poco, yo pensaba que para que te incinerasen tenías que dejárselo dicho a un notario o a alguien con algún tipo de poder legal. Mi pereza por buscar una notaría –aunque bien es cierto que debería, porque no tengo hecho testamento- sólo es comparable a la sensación de ridículo que sería decirle al tipo algo así como “Quiero dejar constancia legal de que quiero que me incineren”. Afortunadamente, hablando el otro día del tema, Rosa me dijo que basta con que hayas dejado bien clara tu voluntad cuando estabas vivo para que se haga. Así que lo proclamo bien alto aquí, porque sé de buena tinta que tengo lectores más jóvenes que yo que además llevan una vida más sana que la mía. Si os sobrevivo, dedicad un rato de vuestro tiempo a aseguraros de que me entierran muerto. Si por lo que sea estáis en el tanatorio hablad de este post, y si no os hacen caso, aprovechad el momento en que nadie mire para darme un buen tajo en la garganta, o ponerme una almohada contra la boca un par de minutos. Con eso sería suficiente.

 

Y es que mi miedo a la Muerte es cerval. No es miedo al dolor, ni mucho menos, ni al castigo, ni nada parecido. Es el hecho de que se acaba todo y no hay NADA. Todo lo que has sabido, todo lo que conoces, todo lo que vives, adiós. En su lugar, el cero. El cerebro se desintegra, deja de funcionar. La gente me dice “bueno, no hay nada, no vas a sentir nada”. Eso no me consuela en absoluto. Envidio a la gente que cree en algo después, pero ya estoy un poco mayor para el autoengaño: todas las pruebas apuntan a a que se acabó y basta. La verdad es que, ahora que lo pienso y reflexiono sobre ello, el sentimiento que tengo ante la Muerte no es de miedo, es de, cómo llamarlo, pena previa. Una pena inmensa, devoradora, desesperanzada. Con toda la dureza que da la finitud. Será por eso que siempre que me han hablado de qué pedirle a un genio de la lámpara (que no conceda metadeseos) haya pensado en la eterna juventud.

 

Sin embargo, si fallecer no me da miedo sensu strictu, me horroriza la idea de esperar la Muerte. Y en ese sentido, ser enterrado vivo, que a la claustrofobia une la imposibilidad de pensar en otra cosa, es para mí la más terrible de las pesadillas. Ninguna escena jamás me ha aterrorizado tanto, al menos en mi vida adulta, como esa de Kill Bill en que meten a Uma Thurman en la caja. Sólo me recuerdo a mí mismo en el cine de Zürich donde la vi, y la simple rememoración de la sensación me provoca temblores. Y las historias que corren por ahí de ataúdes arañados… No, por favor.

 

Así que ya sabéis, si no os caía mal, hacedme el mejor regalo semipóstumo y rematadme. Thanks in advance.

    
11/09/2007 20:15 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 11 comentarios.

Suaves encuentros, últimas palabras

A nadie le importa cómo pasa la vida, a nadie le importa como su vida pasa…

 

Comencemos esta noche con el verso de los Suaves, de esta canción Pardao que fue la última de mi mp3 durante quizá demasiado tiempo, antes de que la relevase otra canción –también lenta- de Yosi y compañía, Si pudiera. Aquélla, por cierto y para los cantautorianos que por el mundo pululan, tiene un tema muy similar a la Balada de Tolito de Sabina, la mitificación de un personaje popular, un feriante, casi un vagabundo trascendido a la condición de héroe urbano. Por cierto, está bien remarcar que en la primera de las dos frases de arriba, el sujeto no es “la vida”, sino él; no es melancolía generalizada, sino la descripción de alguien. Un sentimiento muy desagradable, por cierto, que pase el tiempo de uno y ese uno tenga la impresión de que poco le importa a nadie. Aunque también tenga su parte buena, para qué vamos a negarlo.

 

En general la música de los Suaves siempre me trae recuerdos de un compañero de primero de carrera, Antonio, que hubiera llegado a ser amigo mío, quizá –en un tiempo preInternet, premóviles y, en cierto sentido, pretodo- si no fuera porque el choque de las matemáticas universitarias fue demasiado fuerte para él, y en febrero ya decidió y consumó que su camino no llevaba por ese modesto aulario donde yo pasé tres años de mi vida. No me han quedado muchos recuerdos de él, pero los pocos que hay son agradables, casi entrañables cuando vuelven a mí. Por ejemplo, creo recordar que tocaba el bombo en la banda de Hornachos, y este poderoso contacto con la música le servía como inobjetable justificación para criticar sin piedad mi modo de cantar un verso de “Así estoy yo sin ti”, el que dice “Febril, como la carta de amor de un preso.” Siempre insistía en que yo no modulaba la voz lo debido (probablemente tenía razón) y mi interpretación resultaba demasiado plana. Lo cierto es que él cantaba mucho mejor que yo.

 

Los recuerdos de canciones me han llevado, vía una ruta que ha pasado por botellones músicos en las noches del 94, a una curiosa experiencia vivida el otro día cuando me encaminaba a mi despacho, por los usualmente desiertos caminos de mi facultad. Uno lleva ya tiempo robando y está acostumbrado a todo tipo de cosas en el trayecto: griterío, porros, lágrimas, histeria, perros, amigos… Pero lo que nunca me había ocurrido hasta ahora era encontrarme ¡un arpa! Como si llevara toda la vida haciéndolo y fuera lo más normal del mundo, allí había una jicha tañendo ese instrumento que yo no había visto desde mi última revisión de las obras de los Marx. Yo tiré de toda la veteranía que tengo acopiada para situaciones como esa, pero algo debí traslucir a pesar de todo, porque la muchacha me dirigió una mirada de medio lado como diciendo “Así está el tema.” Considerando que un rato más tarde vi a Milikito y a Saramago mano a mano a través de la ventana del comedor de la facultad, a menos de cinco metros de mí (lo juro por Déu que nunca muere y si muere resucita), no creo que me hubiera resultado nada extraño ver a Jesucristo entrar en mi despacho vestido como el hombre de hojalata del mago de Oz y agitando una ikurriña al grito de “Viva Zapata.”

 

Por cierto, hablando del México de la época, me ha hecho gracia una anécdota recién leída en un Semanal que acabo de mandar a reciclar, y que cuenta que Pancho Villa, recién acribillado a balazos y sólo unos segundos antes de morir, le dijo a un periodista que estaba con él que se inventara alguna frase célebre y la pusiera en sus labios. Menudo fil de putas el periodista. Aunque bien pensado, peor sería que Villa hubiera dicho una frase impresionante (tipo “Luz, más luz!”) o simplemente turbadora (como “Se está alzando la niebla”, Dickinson dixit) y el periodista, que se considerase muy gracioso, hubiera puesto en su boca la frase de la anécdota.

 

Por cierto, lo de la luz fueron al parecer las últimas palabras de Goethe, personaje que por demás me resulta bastante antipático. Y eso que hace poco han caído en mis manos “Las afinidades electivas” y he de reconocer que a veces lleva a maravillosas profundidades de sutileza en el análisis del alma humana; eso aparte de que ya destacar el concepto de afinidad electiva resulta en sí de una brillantez y exactitud muy remarcables. Pero eso de que el tipo aceptara con toda la naturalidad del mundo que era un genio y viviera de acuerdo con tal concepto es algo que sin duda repele. Y la verdad, tras pasar por Werther y Fausto reconozco que es un gran escritor, pero antes salvaría en un hipotético cuádruple apocalipsis nuclear los cantos de la Eneida que hablan del infierno y de la caída de Troya, que todas las páginas del payaso de Weimar. O sea que menos lobos, CaperuWolf.

 

Eso de Wolf, por cierto, entronca de modo algo misterioso con la película que está puesta ahora mismo y que no estoy siguiendo pero que de vez en cuando miro al soslayo: el pacto de los lobos. Creo recordar haber escuchado opiniones bastante poco piadosas sobre ella, y aunque no la he visto nunca, sí que me trae a la memoria mi primera estancia en Francia, cuando el metro estaba sembrado de carteles que la promocionaban. Por cierto que en aquellos viajes desde Ciudad Universitaria a Villetaneuse adquirí una bonita costumbre que he vuelto a retomar aquí en Madrid, aunque sin la regularidad de aquellos tiempos: comprar un croissant en el medio del camino. Aunque allí el sitio era lo menos glamouroso del mundo (La estación del norte, que a partir de cierta hora parece la reunión de los bandidos en Nuestra señora de París), sí que tenía cierto encanto enfocar el siguiente día envuelto en esa dulzura.

 

Momentos en que, realmente, poco me importaba si a alguien le importaba que mi vida pasara. De hecho, it sweated it to me.

25/07/2007 19:36 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 1 comentario.

Divagaciones

De rodillas y a la pared, me dicen desde los balcones que me deje de ilusiones....

 

Tomemos este punto de partida, esta canción de Luis Ramiro, “porque te vas” que me gusta tanto con ese ritmo juguetón que lleva cosas muy tristes dentro. La primera evocación surgida de ahí e independiente ha sido la de Paco Paredes. Paco era un tipo que conocí en Burguillos en los lejanos 80, al que he visto raramente en los últimos 15 años, y del cual no sé siquiera si ahora conocería su rostro. Era una persona agradable, lo cual ya era bastante en la pandilla que me movía, conocida como “los clásicos” y muy abundante en gilipollas de ciudad. Nunca habé demasiado con él, y cuando lo hice tampoco dijimos nada que quedara grabado. Sin embargo, sí recuerdo a la perfección que Paredes era un mote, de estos típicos de los pueblos, y su apellido real lo supe alguna vez, pero lo he olvidado.

 

Hilamos con rostro, escrito un poco más arriba. Se han lanzado dos flechas en mi cabeza. La primera ha sido hacia los Rostra, un par de columnas dispuestas para los oradores en el Foro Romano, si no recuerda mal justo enfrente de lo que queda del edificio del Senado (que es bastante, pero nada hermoso). El día que visitamos el Foro hacía un calor comparable al de hoy, por cierto, me he despertado casi desnudo y sudando, la primera vez que sucede este verano –aunque quizá tenga también que ver con el buffet demencialmente completo y bueno que degustamos anoche en el Casino de Torrelodones). Se me ha quedado del Foro, entre otras cosas, una imagen de mí mismo con las dos piernas a diferente altura con uno de los grandes arcos justo detrás, creo que el de Septimio Severo.

 

La segunda flecha es un verso del Blues del amo de Gamoneda, un lamento continuo y sombrío de un esclavo –se supone por el contexto que en la América del siglo XIX, o quizá esto sólo me lo figuro yo- por lo terrible de su vida y sobre todo por no poder ver el rostro de su amo. “Hace 25 años que trabajo para mi amo y todavía no he visto su rostro”. Supe por primera vez de este poema a través de uno de los discos que sacó Loquillo versionando a diferentes poetas; por supuesto la música asociada, gentileza creo de Gabriel Sopeña, era un blues. He tardado muchos años en descubrir realmente quién es Gamoneda y el puesto que ocupa en las Letras españolas; afortunadamente, fue unos meses antes del boom debido al Príncipe de Asturias, y algo después de darme cuenta de que Internet, que en el tema novelas se muestra incapaz (una impresión no te resuelve nada) es un vergel interminable para la poesía. Nunca olvidaré muchos versos de “Descripción de la mentira”, lo primero suyo que leí tras haberlo buscado, ese tipo de cosas que se te agarra a la piel como una enfermedad o una garrapata con ganas de festín. “Qué demonios has encontrado tú en la reserva del olvido…”

 

Retomamos ahora con “lamentos” que está al principio del párrafo. Siendo bastante niño –puedo estar hablando de diez o doce años, quizá menos- yo era devoto de los librillos SM. Eran estos unos cuadernillos tamaño folio, dedicados habitualmenta un tema específico, de 32 páginas si no recuerdo mal, y estructurados mediante pequeñas viñetas cuadradas, más o menos bien ordenadas, con un breve texto explicativo debajo de cada una. Normalmente venían en series de tres, y yo acabé teniendo bastantes de ellos –gracias, familia.

 

La cuestión es que una de mis series favoritas, si no la que más, y que después ha vuelto reiteradamente a mi memoria, era una cuyos volúmenes eran “Monstruos”, “Fantasmas” y “Ovnis”, títulos muy concisos que describían a la perfección su contenido. Gracias a ellos descubrí nombres y conceptos que todavía me resultan fascinantes, como los de Nasnas, Kraken, Grendel –el nombre de uno de mis primeros gatos- Beowulf, Roc, proyecto Libro Azul, etc. La verdad es que no eran libros muy recomendables para un chaval de esa edad, porque algunas de las historias de fantasmas que contaban, y especialmente una, se me ha quedado agarrada a las entrañas y aún en las noches de oscuridad sigue hauntándome (perdón por la burrada, no encuentro verbo apropiado en castellano) impidiéndome dormir hasta que con toda la fuerza de la voluntad, que no es mucha, tuerzo el cerebro hacia algún pensamiento mecánico. Si a alguien le interesa puedo contarla, por aquí o en petit comité, aunque no buscaré más información sobre ella para no alterarme más. Tendréis que fiaros de los recuerdos de un niño que se acojonaba como un perro.

 

La cuestión es que, en otro lugar del libro de fantasmas, había dos páginas (los temas siempre eran tratados dos páginas a dos) que daban las especificaciones que debía cumplir una casa para estar encantada. Recuerdo perfectamente que eran doce, aunque no creo que me acuerde de todas, y ni tengo el Google a mano ni creo que sea algo que pueda encontrarse en él. Es fuertemente pre-Internet, aunque nunca sabe uno, también pensaba que no podría encontrar los nueve movimientos malos y cómo evitarlos del ajedrez, que leí en un viejísimo libro de I.A. Horowitz y F. Reinfeld, y los encontré en varios sitios. Claro que esto es información más útil y en una referencia más “encontrable.” En fin, ahí van las características de la casa encantada:

 

1. Se oyen lamentos en un pasadizo secreto que va del salón al piso de arriba. (Este “lamentos” es el que ha provocado la divagación).

 

2. Una mancha de sangre en el suelo no se puede quitar (Este recuerdo que era el 9 o el 10 en la lista, pero bueno, yo aquí la doy salvo permutaciones del simétrico S_12, sabréis perdonarme).

 

3. El retrato de un antiguo caballero se hace realidad a la vez que desaparece en el cuadro (Las demás citas son literales, como la anterior, o casi, como la primera; esta es el significado, no me acuerdo exactamente de lo que se decía, sólo del dibujo y del concepto).

 

4. Aparece un esqueleto en el hueco de la pared (Esta sí es literal, me encantan los mecanismos de reconocimiento de la memoria, a veces actúan con una falta de medios enorme).

 

5. Se empiezan a mover las cortinas tras una ventana cerrada, como si les diera el viento.

 

6. En la biblioteca se sientes temblores y los libros caen al suelo con estrépito.

 

7. Se empieza a mover la lámpara-araña (De ésta no estoy completamente seguro de que fuera así, porque tengo algo difuso el recuerdo del dibujo de la lámpara. Aquí he tenido que reconstruir un poco).

 

8. Aparecen unas manos sobre el piano y comienza a sonar una marcha fúnebre (Ya andando el tiempo, acabé relacionando esto con el tema de Las manos de Orlac, sobre un tipo al que le amputan las manos y le injertan las de un asesino, que se dedican a cometer crímenes por su cuenta. O algo así).

 

9. Van apareciendo huellas de un pie que sube por una escalera.

 

10. Un fantasma atraviesa la pared (Ésta es la primera para la que he tenido que hacer un esfuerzo de concentración. Siendo la décima, no está mal).

 

11. El reloj da trece campanadas en vez de doce.

 

Pues el doce no sé si tendrá algo que ver con el frío o algún poltergeist, pero no me acuerdo de él. Bueno, voy a ver en diferido la primera parte del Brasil-México, que es donde cayeron los goles, y luego sigo. Me gusta esto!!!

 

02/07/2007 13:06 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 2 comentarios.

Ciudad adoptiva

Un test que he leído esta mañana en el 20 Minutos que me ha gustado: 

 1.- ¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de Madrid?

El Paseo de Extremadura, visto desde el coche de mis padres.

2.- La mejor banda sonora para disfrutar de la ciudad es...

Aunque sea tópico, Sabina. Tampoco está mal Luis Ramiro, en este sentido.

3.- Cuando cierra los ojos y piensa en la capital, ve...

Una ciudad donde ocurren un millón de cosas a la vez. El lugar donde quiero vivir.

4.- ¿Qué época del año le sienta mejor a la ciudad?

Los escasos días que median entre que se va el frío y llega el calor agobiante.

5.- ¿A qué huele Madrid?

A mí no me huele especialmente a nada.

6.- Más vale no dejarse caer por...

Algunos descampados, pasadas ciertas horas.

7.- Las mejores vistas de toda la región están en...

Recuerdo el paisaje desde la silla de Felipe II. La vista desde la ventana de mi despacho, con toda la sierra y el Escorial al fondo, también es bastante espectacular.

8.- Ama Madrid...

Sin duda alguna, desde antes de vivir en ella. Antes como mito, ahora como realidad.

9.- Pero le desquicia...

Que no está preparada para la cantidad de gente que hay, las obras y que es una ciudad más pensada para los coches que para los peatones.

10.- ¿Cuál fue su último viaje en metro?

Esta mañana, como cada día, de Peñagrande a Guzmán el Bueno y de Guzmán el Bueno a Moncloa.

11.- ¿Qué edificio madrileño no se cansa de admirar?

El Bernabéu (aunque no por su valor arquitectónico, claro ;D). Desde un punto de vista artístico, la Biblioteca Nacional.

12.- Súbete al carro de los tópicos. ¿Cómo son los madrileños?

La inmensa mayoría no son de Madrid.

13.- Tómese un desayuno castizo, ¿con churros o porras?

Siempre he sido más de churros. De todos modos, en Madrid se desayuna mal.

14.- ¿En qué lugar de la comunidad le gustaría que se esparcieran sus cenizas?

Me es indiferente.

16/05/2007 16:57 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 10 comentarios.

Problemas con internet

Hola gente. Sólo excusarme un poco por la ausencia de posts de estas últimas dos semanas. El primer motivo fue el esguince, el segundo que momentáneamente he dejado de tener internet en mi casa, y el tercero que estoy en Badajoz y ahora mi padre tampoco tiene. Espero retomarlo todo a partir del Domingo de Resurrección.

 Feliz Semana Santa

02/04/2007 21:18 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Vaya nochecita

Sentado en el cagódromo, con un esguince de tobillo en la pierna derecha que me ha tenido desde hace cinco horas con la pierna en alto, tiritando como un camello en la Antártida y con unos dolores demenciales en el vientre, tan fuertes que me he tenido que concentrar para no olvidarme de que cómo tengo el pie de chungo y no apoyarme sobre él. La vida te da sorpresas…

 

16/03/2007 02:05 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 9 comentarios.

Antología del despiste

 1. Ramón en el bus. Como siempre, venía absolutamente sopa; en el asiento de al lado, un montón informe de cosas como mi abrigo, mi bufanda, el segundo tomo de “Quatre-vingt treize” de Víctor Hugo, un artículo que estoy leyendo y mi mochila. Me despierto y me pongo a pensar en mates, sigo haciéndolo cuando bajo del autobús, desciendo la escalera y llego a los tornos de Moncloa. El montón informe ahora está en mis manos, pero ya no hay bufanda. Rastreo del intercambiador infructuoso. 

2. Ramón en el Bernabéu. Sentado en la fila 3 del cuarto anfiteatro y rodeado de gente, Minuto diez de partido: “parece que tengo sed”. Lógico, pienso, esas pizzas de Telepizza como la que he comido suelen darla. Minuto veinte: “pues sí que tengo sed, es verdad, si hace falta molesto a toda la fila y voy al bar a por una botellita”, Minuto 30: “esto cada vez va a peor, pero bueno, si he aguantado hasta aquí, ya llego hasta el descanso.” Minuto 40: “aaaaaaaaaaaaaargh!!! qué seeeeeeeeed!!!!!!!!!!!!”. Por fin el descanso, me voy a poner el plumas y me voy al bar. En ese momento algo duro me llama la atención en el bolsillo interior. Ah, es verdad, justo antes de subir había comprado una botella de agua, por si tenía sed en el partido. Con el precinto puesto todavía. 

3. Ramón en casa. Sábado por la noche, invitado a un cumpleaños, hay que adecentarse un poco. Me afeito con tranquilidad, me ducho, me visto con cierto cuidado, me pongo las lentillas, me echo gomina en el pelo. Mientras, pienso en el partidazo que acabo de ver, un espléndido PSV-AZ Alkmaar. Cuando mi mente vuelve de Holanda, reparo en la gomina sobre la mano derecha. Qué raro, normalmente es cremosa y translúcida, y hoy es blanca y voluminosa. Recuerdo vagamente los tiempos de Badajoz en que me echaba espuma en el pelo, y ese es el ruido de fondo que acompaña al grito interior. Tengo la cabeza llena de espuma de afeitar. El último fotograma, arrodillado y con la cabeza bajo la ducha, tiene aroma a penitencia. 

06/02/2007 09:55 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 11 comentarios.

Dos días frenéticos en ocho fotogramas

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Miércoles.

1. Morgen. La primera reunión en mi cubil de esa gente con la que convivo día a día en un almuerzo que es mucho más que un acto social. Pretexto cumpleaños y atractivo chocolate belga. Presencias inolvidables en un gran círculo, como podéis ver afortunadamente inmortalizado, aunque borroso, por mi cámara moribunda.

 

2. Afternoon. Mi primer consejo de departamento, luchando con éxito moderado contra Morfeo. La celebración en el más distinguido Reform Club de Getafe, con la socialización que más me gusta: la que está basada en escasos pero fuertes baluartes de prometedora relación, pronto amistad quizá. Ya voy conociéndolos a todos, a mis compañeros lejanos cada vez más sólo en la distancia.

 

3. Vespre. Inma, siempre luminosa, contando en un garito sin nombre la historia tremenda de sus abuelos, y de los que vivieron con ellos. Y también el Buenos Aires que ha visitado estos días, ella merece esta ciudad y viceversa. Un cómic de Maitena intacto sólo haasta mañana, un barril de batido de chocolate en un Vips, sonrisas patakieras por doquier y el tren que se fue demasiado pronto.

 

 4. Nuit. Al fin Rosa, al fin solos, al fin el abrigo imposible, qué regalo Dios mío. Y un restaurante con fuente donde parecía que no había nada, qué mejor que el gran carpaccio y los gnocchi, señales inequívocas de que pasé de los treinta y del disfrute que espero encontrar una nueva época. Dio igual que las velas se apagasen, no necesito ya verla para saber que está.

Jueves.

 

 5. Manhana. Sabios y divertidos, se reunieron en la churrería agonizante de Diego de León los pioneros blogueros futboleros, sabios y divertidos, con Borja en el camino y Galder en el recuerdo. Hubo análisis, recuerdos, puyas y proyectos, pero entre tanta risa se necesitaba sutileza para captarlos. Los que menos veo y sin embargo, día a día, más presentes están. Viva la Red.

 

 6. Mediodía. Comida final, los mismos rostros, alguno menos y más, de ayer alrededor de los bombones, palidecen en la seguridad de que hasta el 2007 se convertirán en un espacio en blanco (otros, lejos, deberán llenarlos). Por eso, los sentí un poco más cerca en el comedor casi vacío. Y me faltó Elisenda.

 

 7. Sera. El último pádel, extraña y apropiadamente, cuatro desde el principio hasta el final, y hay agradable impresión de que es gente para tiempo (y no sólo con una raqueta en la mano). Y despedidas, en pista, coche y metro, cada cual con previo más prolongado que el anterior, y que más corto a su vez se hacía.

 

 8. Nox. El colofón, asistencia a recitado de poemas con fondo musical por amigos de la parte consorte, mucha gente a la que me alegré de volver a ver, atmósfera estupenda, alguna reminiscencia a Lorca y muchas veces Feliz Navidad, todas las que haga falta. E incluso una más, dedicada a ti que me estás leyendo.

22/12/2006 03:31 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 6 comentarios.

¿Qué hago ahora? (jueves, dos de la mañana)

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¿Dónde pongo lo hallado?
En las calles, los libros
La noche, los rostros
En que te he buscado

¿Dónde pongo lo hallado?
En la tierra, en tu nombre
En la Biblia, en el día
Que al fin te he encontrado

¿Qué le digo a la muerte tantas veces llamada a mi lado
Que al cabo se ha vuelto mi hermana?

¿Qué le digo a la gloria vacía de estar sano
Haciéndome el triste, haciéndome el lobo?

¿Qué le digo a los perros que se iban conmigo
En noches perdidas de estar sin amigos?

¿Qué le digo a la luna que creí compañera
De noches y noches sin ser verdadera?

¿Qué hago ahora contigo?
Las palomas que van a dormir a los parques
Ya no hablan conmigo

¿Qué hago ahora contigo?
Ahora que eres la luna, los perros
Las noches, todos los amigos

22/12/2006 01:36 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias No hay comentarios. Comentar.

A day in the life

Me he levantado a las ocho, después de concederme una hora de crédito respecto a mi despertador. Lo primero del día ha sido hacer una crónica del partido del Madrid de anoche, que ha estado basada en la idea de la contradicción. Me ha llevado bastante rato, aunque creo que al final ha merecido la pena (“Un buen día” --> Los Planetas). Me he dado una ducha que me ha hecho sentir bastante frío –Noviembre ya se nota en Madrid, mucho más en Colmenarejo-. Cuando me disponía a irme, los compañeros de la lista de Diarios de Fútbol (cómo me gusta esa lista!!!) habían disparado sobre puntos calientes de mi post, como la posible resignación del Bernabéu, las debilidades del Madrid y la aportación de Robinho. La contestación me llevó otro buen ratito.

 

Acabados estos “deberes”, me fui camino de la Uni. Para ir aprovechando el tiempo, estuve repasando en el metro las partes de la demostración del artículo de Bob y Joana sobre categorías de transporte que debía adaptar para la propia prueba que yo tengo entre manos. Ya me avisó de nuevo la soñera a la altura de Ciudad Universitaria, así que cuando tomé el bus en Moncloa ya sabía lo que iba a pasar. Debí dormirme antes de partir, y volví a la consciencia en Torrelodones, como media hora después. Fue fácil salir del túnel, retomé mi artículo y... voilà! ¡Realmente si nos quedamos sólo con los céntricos que contienen al strongly closed nos queda un linking system (en sentido un poco amplio)! Esto suena a galimatías, pero simplifica extraordinariamente lo que tengo que escribir.

 

Eufórico subí al despacho, saludé a Pablo y me puse a comprobar los detalles. Sin duda, sin duda. Magnífico. Un buen rato verificando, y a comer. Faltaban hoy parte de los informáticos porque había una presentación de Microsoft, pero aun así nos juntamos un número decente de personas. Durante la comida –spaghetti y patatas con carne en mi caso, decentes- fijamos el paddle para mañana. Laura no estará, pero parece ser que se confirma su interés; necesitamos gente así. Tras el café reglamentario, vuelta al zulo, donde estuve solo casi toda la tarde. Un momento para dar noticia del sorteo de Octavos de Final de Copa, y a comenzar a escribir a mano la prueba de mi resultado, cosa que me llevó todo el resto de la tarde. Justo antes de irme, miré un pequeño video de goles de Ronaldo en el Barcelona (se me caen los lagrimones cada vez que lo hago) y contesté un par de mails que me pedía el cuerpo contestar.

 

A la vuelta, repetición de la historia, con fase REM en el bus y despertar bastante más duro que en la ida. En el metro retomé “El poder y la gloria”, el libro que estoy leyendo ahora, y que me ha motivado más esta vez. Habla del marxismo en México. Justo antes de llegar, entré en el seudoOpencor a la mandarina que hay aquí cerca, y compré unos Doritos para hacer con los chiles (por si tenía que cenar solo), una pizza (por si estaba Rosa) y chocolate, que es poco menos que imprescindible en este piso. Cuando llegué a casa, albricias ya estaba Rosa. Estuvimos charlando un buen rato mientras desaparecían los Doritos, y viendo el partido del Barsa hasta que éste marcó el primer gol. Después me pasé al Multichampions.

 

En el descanso, cena a base de pizza, con el detalle peculiar de que, por el mal funcionamiento de los encendedores del piso, tengo antes que prenderle fuego a un palo de los chinos en la hornilla para a continuación meterlo en el horno y que salte la chispa. A continuación, estuve haciendo un poco de limpieza de periódicos, pues con la suscripción que me regaló la Madrina se me acumulan de mala manera. Bendito problema, de todos modos. Cuando terminé esta parte, Rosa ya estaba en Territorio Morfeo, y a mí me correspondía cambio de sillón para que ella pudiese estirarse. En este desde el que escribo, he visto el séptimo capítulo de la tercera temporada de House, que está remontando tras un pequeño bache al principio. El capítulo de hoy estupendo, con un suicidio inducido, House contando por qué se dedica a la medicina y John Larroquette (el fiscal de Juzgado de Guardia, para quien tenga memoria), gordo como un trullo, haciendo un secondary role estelar. Cuando ha terminado, un poquitín de charla en el msn mientras Rosa, sorprendentemente despierta de nuevo, se dedica a contarse su vida por móvil con su amiga del alma. Acaba de meterse en la piltra, y yo la seguiré en breve, porque va a dar la una. Un día bien aprovechado.

23/11/2006 00:49 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 9 comentarios.

The walls

El otro día le recomendé a un compañero de la facultad “La música de Erich Zann”, de Lovecraft, uno de los cuentos más terroríficos que he leído en mi vida. Trata de un tipo que vive en una calle de París (que luego es incapaz de volver a encontrar) que escuchando a través de la pared descubre una música extraña que toca un violinista que es mudo. Consigue conocerlo, y poco a poco va descubriendo que esa música está mucho más allá de ser simplemente extraña...

 

El protagonista está aterrorizado, pero por lo menos la delgadez de la pared le lleva, por un lado, a una poderosa experiencia de intensidad, y por otro a la gloria literaria de la mano del prodigioso y tarado cerebro del genio de la Arkham ficticia. Es un poco de suerte eso; donde yo vivo, sólo compartimos dos paredes. En una vive un mujer de noventa años, sorda como una tapia, a la que cuida una mujer rumana de unos cuarenta y tantos que es un encanto, aunque tiene pinta de haber sido fuertemente golpeada por los ir y venir de la vida. De ese lado escucho la tele cuando voy tarde a la facultad (y a veces el Más Deporte (!!!) si me quedo a comer en casa), la voz de plañidera de la vieja salmodiando “Elena, Elena” en un tono de voz cada vez más elevado, la respuesta de la susodicha “qué quiere, Abbbela?” y tertulias vespertinas con otras mujeres que aparecen con frecuencia, y que según fuentes fidedignas son descendientes de la mujer, probablemente en grado superior al quinto.

 

En el otro lado, la pared opuesta es en la que se apoya la cabecera de nuestra doble cama. Ahí sé de buena tinta que vive un matrimonio que, por el tono y la textura de las voces, debe frisar los cuarenta y tantos. De estos sé bastante poco, y de hecho no conozco ni sus rostros (debido a que no entran por el mismo portal que nosotros). Sin embargo, he colegido que al menos en algunos momentos de su vida, la pareja no debe llevarse demasiado mal, a juzgar por cómo gemían en algunos momentos en que yo, a unos dos metros de ellos y bajo la ardiente canícula veraniega, intentaba infructuosamente dormir la siesta. Uno de estos días, el sueño voló de mi lado a la vez que escuchaba la perentoria frase “Qué bien lo haces, cabrón!!!”

 

Mejor leer libros de Lovecraft, realmente,

14/11/2006 01:28 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 8 comentarios.

Highlights from Portogallo

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-         Con Lucía en el coche en el que ella me transportaba gentilmente de Vigo a Braga. Comenzó a llover, y hubo un momento en que lo hizo de modo tan infernalmente furioso, que los ojos tenían vedado todo lo que hubiera más allá del parabrisas, y el estruendo no nos dejaba escuchar nuestros propios pensamientos, mucho menos lo que decía el otro.

 

-         Joe Neisendorfer terminando su última charla, tras recibir el aplauso y expresar los agradecimientos de rigor, lanza su tiza a Gustavo, que se encontraba en primera fila, para que éste con ella diera la conferencia siguiente. A continuación, el native American se queda pensando y dice “I used to be good on this”. Se aleja de la pizarra unos diez metros, y ante el asombro del respetable, tira la tiza y la deja exactamente en el pequeño espacio que hay dedicada a ellas en la parte inferior de la pizarra; ese que existe en casi todos los encerados del mundo. Cualquiera que haya intentado esto alguna vez sabrá de su dificultad, tanta que después del asombro, todos rompimos en otro aplauso quizá incluso más ruidoso que el anterior.

 

-         Los arroces, como representantes canónicos de la descomunal calidad de la comida portuguesa que, una vez más, tuve ocasión de disfrutar. Arroz con lubina para comenzar, inolvidable la mediana cacerola de barro, no arroz pero casi con la açorda de marisco, con polvo o pulpo, con espinaca y pollo como reminiscencia francesa, y de propina, llegada y en casa ese arroz con salchicha, huevo y pimienta, blanco y sabroso, que conocen casi todos los que me conocen.

 

-         Cuando tomamos un tren que nos devolvía de Oporto a Braga, atestado por cierto, se me sentó delante un viejo que me dio bastante miedo. El hombre tenía un ojo más pequeño que otro, y el que era mayor estaba medio vacío; además parecía tener entre doscientos y trescientos años. Iba yo hablando de unos interesantes problemitas con Neisendorfer, cuando de pronto el viejo pone la cabeza como a un diez centímetros de la libreta en la que estábamos escribiendo, se vuelve hacia mí, clava su ojo y medio en los míos y me farfulla o casi me grita algo en un idioma que no pude entender, pero semejaba Lengua Negra. De pronto me vi en el medio del video de Thriller, hasta que volví a escuchar la voz tranquilizadora de Joe diciendo “S^3{p} is a p-torsion space…” Curioso que algo tan abstracto me devolviera a la confortabilidad del mundo real.

 

-         Y Oporto. La vista desde el segundo nivel del puente Eiffel no debería ahorrársela ningún mortal. Ninguno.

31/10/2006 19:59 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 5 comentarios.

Larra 2.0

 

Acabo de encontrar en Internet una dirección donde están los comienzos de cien novelas que a alguien le ha  parecido necesario remarcar. Como casi siempre en este tipo de cosas predominan las obras en inglés, aunque por supuesto he encontrado la página correspondiente en castellano, donde por cierto había solamente treinta. Será quizás porque es una lengua un poco más antigua. Es extraño cómo algunos de esos comienzos no dan la mas mínima idea sobre el desarrollo de la historia (si es que la hay) mientras que otros se puede decir que incluso la contienen completamente, caso del principio de Crónica de una muerte anunciada. La verdad es que no sé cual es mi favorito, yo que tan dado soy a buscar mi favorito de todo, incluso cuando el objeto no está bien definido. Me pasó por ejemplo con el tema de la mejor película de los últimos veinte años, asunto de mi post más comentado en las dos semanas precedentes.

 

Ni idea de qué considerar la mejor película. Pero sí que tengo algunas pistas. Desde luego, ayuda una buena idea argumental. Tambien que el montaje tenga su importancia. Y estupendas interpretaciones, aunque a veces simplemente ajustadas pueden ser tan válidas como la que más. Yo no soy David Lynch, asi que no le doy tanta importancia a la música, aunque reconozco que ayuda a los que buscan más clima que una cierta reminiscencia del juglar de los tiempos medievales. Y también por supuesto que te impresione: es dificil sentir simpatía por una obra gélida; en la cabeza de todos está el juego de metrónomo de Laudrup, pero lo que siguen repitiendo los ultrasur cada minuto siete es el canto ligeramente necrófilo que invoca la memoria de Juan Gómez, ese gran agitador.

 

Yo admiro a los agitadores. Me gustaría saber quién ha hablado de la admiración de los intelectuales por la violencia, porque el tipo fue o agudo o sincero, dependiendo de si él mismo se consideraba intelectual o no. A mí me gusta llamarme así sólo hasta el punto en que suena pretencioso, ahí ya prefiero abandonar la denominación. Antes pensaba que intelectual era el que utilizaba esencialmente el cerebro para relacionarse con el mundo, sacar provecho de él y a la vez brindar beneficio, pero ya no estoy tan seguro, sobre todo desde que me enteré de que tenemos una especie de segundo cerebro junto al estómago. La verdad es que hace falta un médico en la sala para saber qué grado de veracidad se debe atribuir a esa historia. Uno no puede fiarse de todo lo que encuentra en Internet. Un dia se cubre de fama social al publicar en una comida la gran noticia de que doscientos gitanos se han marchado de un vips sin pagar, y al dia siguiente llega otro aún mas enterado a decir que ha sido un bulo; lo cual te hace perder tu momento de gloria a la vez que te sume en una duda existencial de carácter casi completamente infinito sobre la veracidad de la noticia y sobre la teoría general de la información.

 

En fin, ahora hablaría de la extraña historia que he verificado vía video sobre el tipo que mató a su perro a palos y fue denunciado por un veterinario que tenía problemas ancestrales con él. O de cómo he visto hoy a Héctor Alterio representando un magnífico Juan Pablo Castel en una versión algo descafeinada de las inmensas cantidades de tragedia que contiene el túnel de Sábato. O de como un carpaccio y unos gnocchi tomados en un restaurante con aspecto levemente reminiscente de las grandes habitaciones de la oficina donde el señor Baxter iniciaba su drama en “El Apartamento” pueden transportarte a ese cielo etéreo, instantáneo y sensual que quiza sea el único que existe y al cual se llega, autopista preferente,  por mediación del Oráculo de Delfos de las gastronomías locales. Pero hace demasiado sueño para todo esto, así que os dejo, no sin antes remarcar que ultimamente me vuelven las pesadillas. La última, sobre mi falta de moral en la responsabilidad de un crimen que al final habíamos cometido entre tres, en una de esas ciudades vacías a las que mi mente tiene la cobardía de llevarme cuando estoy indefenso e inconsciente.

 

En España escribir ya no es llorar, pero casi y además en todas partes cuecen habas.

18/09/2006 01:53 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Morricone enterrando Cracovia

If only I could bend and break... Hay una idea inquietante y a la vez terriblemente adictiva en el comienzo de esta canción... Es el miedo a lo bueno, el miedo a lo grande, al enfrentamiento, al cara a cara. Ojalá pudiera solo doblarme y romperme, para no tener que llegar a ese lugar. A veces me ha pasado, me he visto en sitios en los que realmente quería estar, y cuando al fin estaba a punto de llegar, cuando una puerta que me llevaba al infierno o a las estrellas (Cyrano dixit aunque no sé si exactamente así) estaba a punto de abrirse, me he dado la vuelta y me he ido. Recuerdo una espera infinita en una biblioteca que duró una hora, quizá también un paseo que terminó enfrente de una noria con una llamada pretextando enferemedad que no tenía, sólo existía en mi imaginación,  luego la sensación de alivio, de que había sobrevolado el puente que me llevaba a lo desconocido y quizá a una decepción, no era el momento.

 

De modo diferente, ese Bend and break también me trae recuerdos del final de Frenético. No la recuerdo muy bien, sólo que secuestran a la mujer de Harrison Ford, que la peli es de Polanski y que la primera media hora es un ejercicio descomunal de cine de acción. Pero la escena a la que me refiero tiene para mí el ambiente de esa cancion: es una ciudad grande, en una mañana fría y neblinosa, y en la pantalla, se ve el río sobre el que el día comienza, un puente, y los personajes que esperan, no sé qué, pero no es indiferente, es importante.

 

Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir.. No veo yo, desde luego, la muerte como un mar, es algo muchomás estrecho, y el que no locrea, que se encierre en un cuarto oscuro y se concentre viendo en Kill Bill la terrible escena de la solitaria tumba de nosequé nosequé (Julia algo quizá??).Yo vi eso en Zürich con doble subtitulación en francés y alemán y sufrí un ataque de claustrofobia del que casi no merecupero. Será que las historias de catalepsia de Poe-Corman se m ehan clavadodentro, como muchas de las cosas que uno ve en la niñez, el crimen de la calle Fuencarral, Angela Cavagna bailando, las persecuciones de Joe el Indio y muchas otras. Esa del Indio es la primera pesadilla que recuerdo con nombres y apellidos, me seguía y me atacaba y no había nada que hacer.Tantas pesadillas que he vivido este año en Madrid... Serán debidas a que la felicidad siempre necesita una contrapartida, aunque sea inconsciente?? La ultima, ese taxi en Benagalbón que me costaba mucho más de lo que yo podía pagar, y cómo podía haber informado mal al conductor si no estaba borracho, cómo es posible que lo hubiese olvidado todo.

 

Voy a cerrar ya, preparándome para un domingo plácido que no implica ningún tipo de preocupación propiamente mía. Solo quiero encontrar ese Sylow, dificilmente en el primo 2, mas probable en un impar, acabare preguntándole a alguien ya que internet no es tan fiable como parece si decides apretarle un poco las tuercas y no te quedas en esa busqueda superficial. Y hablando de búsquedas, como es posible que en Wikipedia haya el doble de artículos en polaco que en castellano? Lo primero que se me ocurrió es que deberia tener que ver con la Iglesia, pero tras meditar un poco y no hallar conexión ninguna he llegado a la conclusión de que debe ser porque quieren dejar huella antes de que les llegue el cuarto reparto. Me encana Wikipedia, aunque tenga un articulo sobre Mendilibar y ninguno sobre el Don Juan de Torrente Ballester. Qué libro me leo ahora??? Ni idea, quería lanzarme sobre el primero de Harry Potter pero no lo tengo a mano. Elegiré bien porque Rosa me lo regala... Anda! tengo por ahí el de Capek que me compré en la feria del libro, pues ese va a ser creo yo.

 

Bueno, voy a por la próxima pesadilla entonces, espero mal menor de sueño sin sueños, mayor me estoy haciendo porque ya ronco incluso cuando no estoy boca arriba y además, porque he encontrado fotos en las que me parezco a mi padre.

  
10/09/2006 03:57 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Cómo se nos va la cabeza

 Tres idas de olla verbales espectaculares de los últimos días:

La primera, hablando con un amiguete el otro día, mientras andábamos por la calle Arenal a las cuatro de la mañana. Se nos mezclaron dos conversaciones, una que versaba sobre la muerte de Porthos (uno de los tres mosqueteros) en la gruta de Locmaría, y la otra sobre lo mafiosos que son los candidatos a la presidencia del Madrid, que diariamente están comprando votos. Mientras, nos vamos a acercando a Joy Eslava, que está por allí. En un momento dado, uno de los dos dice: "La gruta de Locmaría es un sitio real, vi el otro día una foto en internet". Y otro, se supone que mirando el portal de Joy, contesta: "Los socios están comprando votos regalando tickets para entrar". Respuesta: "No creo que regalar entradas para la gruta de Locmaría sea la mejor manera de ganar las elecciones del Madrid".

 

Otra, mucho más tarde cuando ya volvíamos a casa. Íbamos buscando palabras que no tengan ninguna rima consonante en castellano, como por ejemplo, cárcel (presuntamente). En esto, nos encontramos en la basura un Subbúteo, que para quien no lo sepa, es una especie de futbolín. Tras flipar un rato con la visión, digo yo: "Subbúteo no tiene rimas aparentemente" y acto seguido me corrijo "Sí, glúteo!" Y contesta mi amic: "De todas maneras, tener que tirar de Subbúteo me parece un poco cogido por los pelos!!!"

 

Por último ayer en la comida, nos habló un chaval de cómo en Ecuador se había comido vivos unos pedazo de gusanos. Cuando entre muecas de asco de la concurrencia le preguntó a qué sabían los gusanos, me respondió la última cosa que hubiera esperado: "A kikos!!!!"

29/06/2006 18:42 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Al borde del abismo

Dos derrotas y una victoria. Ese es el triste balance que nos trajimos ayer mi compi y yo del torneo de Carabanchel. Considerando que a la tercera partida perdida te echan, me parece que el título del post está justificado. De la noche de ayer me traje algunas cosas positivas y varias negativas, que os describo a continuación, empezando por las guays del Paraguays:

 

-         La principal, que ha vuelto a encenderse en mí la llama del mus, no apagada, pero sí dormida desde hace bastante tiempo. Ahora encuentro inconcebible que llevara cinco meses sin jugar.

 

-         El talante de nuestros contrarios, todos muy majos y agradables; fue un placer jugar con ellos. Había uno que se parecía Jesús Gil y otro que era igualito al cantante de Siniestro, por cierto.

 

-         Volver a disfrutar del ambientillo, el hervidero de mesas, voces, humo y palabrería que encubren el ejercicio de inteligencia que es siempre jugar al mus.

 

-         Algunos buenos momentos en que nos defendimos sin cartas y parecimos recuperar el nivel de antaño, especialmente en la primera y tercera partidas.

 

Cosas que no me gustaron:

 

-         La principal: las eliminatorias son demasiado cortas, una simple vaca. De este modo, la suerte tiene un papel excesivamente preponderante, y es más difícil que gane el mejor. Es como jugar partidos de fútbol a media hora. Cuando las parejas son equilibradas, y ayer nos ocurrió por dos veces, el viento de la fortuna decide mucho más de lo que es deseable. Tres vacas sería lo suyo en una primera ronda.

-         El deje de pares y juego. En las normas dice que si envidas a pares o a juego, te reenvidan y te rajas, te llevas una piedra extra. Esta norma es común en los torneos, pero a mí me parece que va contra el espíritu del juego. Y la prohibición de decir frases tipo “no veas el órdago a pares, llevo la una” ya es la monda, el colmo del nonsense.

-         Nuestro nivel, sin ser malo, no es el deseable, se notan los años casi sin jugar de compañeros. Yo pasé poquísimas señas, y hubo algunos ratos en que estuve un poco fuera de la partida. Espero que esta tarde se note el rodaje de ayer.

-         Los carrerones que me tuve que meter. Del metro al bar, porque llegaba tarde, y otra vez lo mismo, porque me había olvidado la bolsa. Al final acabé volviendo en bus.

  

Las partidas más o menos fueron del siguiente modo. La primera nos tocó con Jesús Gil y un compi joven. Jugaban bastante bien y muy rápido, sobre todo el viejo. Ganamos el primer chico sin despeinarnos, pero mediado el segundo y con buena ventaja nuestra pasamos un rato de sequía absoluta que aprovecharon para ponerse 2-1. En el cuarto juego llegamos a perder 12-25, pero Luis remó perfectamente y yo clavé una mano estupenda de 20 puntos más o menos con un solomillo. Con el 2-2, ganamos el último chico con cierta tranquilidad.

 

La segunda partida fue contra un hombre y una mujer de mediana edad, muy simpática ella. Jugaban de modo muy standard, arriesgando muy poco, con la nota exótica de un buen par de muses negros por parte de la jincha. Perdimos el primer chico por traición de la estadística: un órdago visto con tres reyes entre mi compi y yo. En el segundo me precipité yo con otro órdago a pares en el momento malo. Ganamos el tercero con facilidad, pero en el cuarto les entraron cartas bastante mejores y supieron jugarlas. Esta fue mi peor vaca, especialmente porque me entraron en los primeros compases las mejores cartas de la noche.

 

La tercera partida fue la más interesante, con dos tipos dicharacheros (el Siniestro y otro) que jugaban bien, especialmente el primero. Al cabo de un rato íbamos 1-1, con bastante igualdad en el juego y los mejores momentos de mi compañero. El no-Siniestro no se achantaba, y por ahí se le fue un juego. Después nos pusimos 2-1, no recuerdo cómo, aunque creo que con tranquilidad. En el cuarto juego, el Siniestro no vio de primeras dadas un órdago a pares con empate a 35 más o menos teniendo tres sotas, porque llevaba la una; mi compañero llevaba medias de caballos, el Banco de Bilbao. Ahí estuvo la partida, pues en la siguiente mano, con 38-37 para nosotros, nos cortaron, se llevaron el "porque no" a grande, nosotros el de chica, se llevaron el también el órdago a pares y no tenían juego; y yo con una una seca en la mano; como diría Woody Allen, el anillo cayó mal. En el último chico, el Siniestro me robó un par de envites buenos, nos vinimos un poco abajo, y la partida concluyó cuando el compi de aquél, completamente loco, vio un órdago a contrajuego con ventaja de 25-10 más o menos. Mal jugado (y se lo dijo su colega) pero le dio la victoria. Mi compi llevaba la 2.

 Y nada, pues hoy todo el tiempo con la espada de Damocles sobre nosotros. Yo creo en el milagro.
30/05/2006 18:20 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 10 comentarios.

Previo de tonight

 Bueno chicos, hoy es un buen día para recordar el nombre de este blog, porque estoy convocado a las diez de la noche para un campeonato de mus en Carabanchel, y también porque sabe Dios como me las arreglaré para volver a casa… La verdad es que voy sin demasiadas esperanzas, porque aunque el mus es como montar en bici y nunca se olvida, también es cierto que el nivel suele incrementarse bastante con el rodaje. Pero bueno, cuando Luis se sienta enfrente de mí y me mira con esa expresión tan conocida que equidista de la circunspección y la mala leche, todo puede ocurrir y yo me siento seguro. Así que valor y al toro!!!

 

Mañana crónica, y espero que sea una worthwile experience!!!

29/05/2006 17:40 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Tenía escrito un buen trozo de post cuando el ordenador se lo ha cargado. Me niego a reescribirlo, pero en cambio os dejo una muestra de las perlas que se me han venido a la cabeza cuando he visto que el Explorer se me colgaba:

 

“Puta puta puta reputa la puta más puta que Dios creó, el lunes puta el martes puta el miércoles no es puta es un gran putón” (Kyle, tu madre es una puta en do menor).

 

“Señores, a mí no me gusta, a mí no me gusta hablar malamente, coño, leche, cojones, joé, hostia, puta, huevos!!!” (Pedro Ruiz imitando a Alfonso Guerra)

 

“Me cago en los muertos de Blancanieves y los siete enanitos despellejaos” (Directamente de mi infancia)

 

“Eres un hijo de mil padres, todos tan bastardos como tú” (El bueno, el feo y el malo)

 

Me cago en Déu i en la creu i en el fuster que la féu i en el fill de puta que va plantar el pi” (Dicho popular catalán)

 

Etc.

11/05/2006 19:36 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 6 comentarios.

Hace dieciséis años

Hace dieciséis años tenía gran parte de mi vida por delante, y sin embargo ya sentía nostalgia de lo pasado, que parecía muchísimo.

Hace dieciséis años mi mirada no salía más allá de las paredes del Instituto, que era todo mi mundo fuera de los libros.

Hace dieciséis años dedicaba las tardes de los viernes al baloncesto, como ahora se las dedico al fútbol. Qué poco cambian algunas cosas.

Hace dieciséis años aún no conocía las claves de las relaciones humanas, sabía muy poco de las personas. Hoy, con mucha más información, sigo sin saber demasiado, pero al menos creo que logro comportarme como si supiera.

Hace dieciséis años comenzaba el ciclo del Barça de Cruyff. Espero que la Historia no sea cíclica.

Hace dieciséis años fantaseaba con una historia de amor inexistente que sólo vivía en mi cabeza, y mi sensibilidad a la hermosura era tan grande como la indiferencia que yo despertaba . Hoy mi vida está llena de amor, nearly more than I can hold, y hace tiempo que dejé de ser invisible. Otras cosas sí que cambian realmente.

Hace dieciséis años vivía momentos inolvidables mientras me sumergía en la vida de gente como Beethoven, Velázquez, o Van Gogh.

Hace dieciséis años compartía mi tiempo y dedicaba mi afecto a gente a la que, en general, no importaba nada. Sin embargo, los pocos que se han salvado de aquella época ya no morirán nunca.

Hace dieciséis años una primavera turbulenta y vital anunció un verano de dolor y soledad que, afortunadamente, llevó a un otoño de renacimiento. Y el que nació fue el que soy ahora.

Hace dieciséis años era un niño con el que me gustaría encontrarme para explicarle bastantes cosas. Cualquier tiempo pasado, sin duda, no fue mejor, pero quién pudiera comenzar de nuevo, en otra vida.

Veinte de abril del 90

Hola chata como estás

Te sorprende que te escriba

Tanto tiempo es normal…

20/04/2006 08:28 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 9 comentarios.

En la agonía serena

 Ayer cuando venía de Sevilla en el autobús, tuve un momento curioso. Me habían adjudicado la primera fila, y allí iba disfrutando del paisaje hasta que se hizo de noche. Como la luna del autobús a veces parece tan grande, se me vino a la cabeza una ensoñación funesta: me vi a mí mismo volando por encima del asiento y atravesando el cristal. Se instaló la idea de la muerte en mi cabeza, pero de un modo tranquilo, no de la manera perturbadora que suele hacerlo. Y vi la carretera desierta como anagrama del último tránsito, con los faros haciendo el papel de esa luz que dicen lo que han vuelto que han visto al final.

 

 

 Entonces, empezó a sonar en mi reproductor de mp3 la maravillosa música de Morricone para el duelo en “Por un puñado de dólares”, y situado como estaba yo en ese momento, me dio tal serenidad que deseé fervientemente escucharla cuando llegaran mis últimos segundos. No quiero encarar la Nada o el Algo desconocido de otra manera, que llevado por esas notas magistrales.
12/04/2006 14:56 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 4 comentarios.

Morir, dormir, tal vez soñar

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 Esta mañana en el autobús (hay que ver qué juego me dan los viajes de por la mañana) me han aparecido los sueños en mi vida de cuatro formas completamente diferentes: subconsciente, externa, vivida y literaria. ¿Qué cosa más rara, verdad? Pues así ha sido. Primero, al poco de montarme, se me han venido a la cabeza los restos del sueño que había tenido por la mañana: sólo recuerdo que era algo como una biblioteca, y una chica que conozco que normalmente es rubia se había puesto el pelo color caoba. Pasado esto, he retomado la lectura de 2666, que bueno, parece que después de 450 páginas, va a algún sitio. En el libro han descrito los sueños de algunos de los personajes, casi siempre sombríos, relacionados con asesinatos de mujeres o el asfixiante clima de Sonora. Cuando he llegado a Torrelodones y han empezado las curvas, me ha entrado el sopor habitual y me he quedado roque, aunque había dormido bien por la noche. Y finalmente, cuando ya llegaba a la Uni y me he despertado, se me han venido a la cabeza, sin venir a cuento, las estrofas del monólogo de Segismundo:

 

Es verdad; pues reprimamos

esta fiera condición,

esta furia, esta ambición,

por si alguna vez soñamos.

Y si haremos, pues estamos

en un mundo tan singular,

que el vivir sólo es soñar;

y la experiencia me enseña,

que el hombre que vive sueña

lo que es hasta despertar...

 

 

 Y de hecho, he llegado al despacho bastante fastidiado, porque era algo que de más joven me sabía enterito y que me he dado cuenta de que se me ha olvidado en gran parte. Bueno, al menos esto me ha servido para repasarlo, y de paso disfrutar de nuevo de los inolvidables versos de Calderón. Y así, he empezado con buen humor una mañana que ha transcurrido escuchando… Dream Theater.

 

17/03/2006 13:32 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 5 comentarios.

Siete magníficos

20060307152252-dos.jpgY cómo nos lo pasamos en la boda...
07/03/2006 15:22 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 17 comentarios.

Carnaval 2006

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Lo bueno es que a las nueve de la noche aún no teníamos disfraz...

27/02/2006 16:53 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 12 comentarios.

Por qué escribo menos

 Llevo un tiempecillo que tengo el blog un poco abandonado, pero ni se me pasa por la cabeza dejarlo ni nada parecido, sólo ha sido un tiempo de escasez. A modo de excusa, os dejo aquí algunas razones por las que lo he tenido un poco desatendido:

 

1.- El semestre pasado tuve que prepararme alguna asignatura de la cual no tenía mucha idea, lo cual me he ha dejado poco tiempo para hacer investigación. Así, cuando han llegado las tres semanas de exámenes, me he volcado con los problemas de Topología, lo cual no me ha dejado mucho tiempo para pensar en otras cosas. Además, tenía un problema en particular que estaba en el punto obsesionante, de acordarme de él hasta en los momentos que preceden al sueño.

 

2.- Como dije hace algún tiempo, escribo diariamente un post (a veces dos) en el blog colectivo “Notas de fútbol”. Así, el poco tiempo que me queda del punto 1 lo dedico a esto, que normalmente me lleva un ratillo cada día. Al menos, me sirve como autodisciplina para escribir diariamente, e ir adquiriendo soltura. Estáis invitados, por cierto; si os interesa el deporte rey, los que escriben conmigo son unos cracks.

 

 3.- Vagancia.

 

 4.- Algunas de las cosas de las que me interesaría hablar no son blogueables, o bien por demasiado íntimas, o bien por lo que afectan a otras personas, etc.

 

 5.- Y last but not least, creo que el peor estado posible para escribir es la felicidad. Como decía Sabina, en esos momentos no se escribe, se vive. No sé si ahora seré feliz en el sentido pleno en que yo lo entiendo (seguramente no, le exijo mucho a ese concepto) pero con la vida que llevo estoy alegre y contento la mayor parte del tiempo –justo lo contrario de lo que me pasaba hace un año justo- y no necesito compartir con tanta urgencia como entonces.

 

 Pero bueno, ya os digo, es algo pasajero, no me abandonéis, que poco a poco iré volviendo. Cada mañana, cuando vengo a la facultad, se me ocurre algo sobre lo que escribir. Así que poco a poco creo que iré volviendo a la frecuencia.

 

 Besos a tod@s.

22/02/2006 17:27 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 7 comentarios.

¿Quién coño es Paris Hilton?

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Desde hace un tiempo, leyendo periódicos, navegando por Internet o, simplemente, mirando la tele, sean noticias o cualquier otro programa que esté puesto de fondo, me encuentro con esta tía. Y no sé quién es y creo que es bastante maldita la falta que me hace. Sin embargo, me cabrea verla ahí, me roba mi tiempo aunque no quiera, siempre protagonista de noticias como "A Paris Hilton le han robado la agenda", "Paris Hilton en el desfile de modelos de nosequé" o "Paris Hilton se lía con el cuarto utillero de los Hoskers de Vancouver". Y lo que más me repatea de todo es que todas las noticias que se refieren a ella dan por supuesto que el receptor sabe de sobra quién es, como si fuera el colmo de la incultura y la estupidez no saberlo. Como mucho, en algún sitio he visto referirse a ella como "la heredera", de lo cual deduzco que debe ser hija de los hoteleros; no la veo como descendiente del eminente matemático Peter Hilton, por ejemplo. Así, no conozco ningún motivo para tenerla hasta en la sopa, y que me lleven los demonios si sé lo que ha hecho esta individua para recibir tal cobertura mediática. Por tanto, a la espera de leer "la última gran novela de Paris Hilton", ver "la última obra maestra del séptimo arte, por Paris Hilton" o asistir asombrado a como Paris Hilton encuentra la vacuna contra el cáncer, espero resignadamente el momento de asumir mi equivocación respecto a esta barbie de diseño (o eso parece cuando uno la ve en la tele, aunque con menos atractivo que la vomitona de un leproso), a la vez que mantengo humildemente mi opinión sobre ella, que no es otra que...

 

¡¡¡QUE LE DEN POR CULO!!!

13/12/2005 09:18 Autor: musolari. Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 5 comentarios.

Locura identificativa

Una cosa que sabe poca gente de mí y aun menos recuerda, es que muchas veces que voy andando solo por la calle voy entre pensativo y atontado, ejecutando autismos, ejercitando memoria, imaginando historias de los viandantes y, en definitiva, fuera del mundo. Nada preocupante, pues estas cosas me acompañan desde hace veintinueve años, y aquí he llegado. Sin embargo, he de reconocer que últimamente las cosas están llegando a ejemplos preocupantes, y no sé si me estaré volviendo un poco tarumba.

Por ejemplo, el otro día, cuando voy a salir de la Uni, vi a una chica con el pelo largo, camisa blanca y pantalón malva; y mirando dos metros más allá, otra había con las mismas características. Y yo pensé, claro: “debe de haber un espejo en el medio”. Pero un momento después, cuando cada una empezó a moverse de modo diferente de la otra, mi pensamiento no fue “Ah son dos chicas distintas”, sino “Qué espejo tan extraño, antes no funcionaban así”, y en esa ensoñación estuve hasta que entró la racionalidad varios segundos después.

Más; salgo del concierto de Calamaro del que hablé ayer, y en el pasillo de Metro Goya (inolvidables las reproducciones de aguafuertes que lo adornan, por cierto) veo delante de mí a un tipo bastante alto y grandote, con el pelo corto, andando junto a un compinche. Cuando giró la cabeza en un típico gesto de asentimiento y pude entrever su piel morena y sus rasgos toscos, me dije: “anda, si soy yo que voy ahí delante”. Y otra vez tardé un buen reparar “coño, pero si ese es yo, quién soy yo?”. Y uno, que tiene la cabeza llena de Hombres Duplicados, Cómo ser John Malkovich y dobles de Borges, o descansó hasta ponerse a la altura del sujeto y confirmar lo, por otra parte, evidente: era otro.

Y el día siguiente estuvo a punto de ser el colmo, pero me salvó la campana. Volviendo a casa del cine con Rosa, vemos en una calle desierta a un chico andando en nuestra dirección. Cuando se acerca y nosotros vamos a girar, miro la cara y me parece alguien que había conocido el día anterior. Le llamé por su nombre, y en el escaso tiempo que tardó en girarse se me pasó por la cabeza “pero cómo es posible esto, es probabilísticamente imposible que en todo un Madrid me cruce otra vez con él, Dios mío qué me ocurre, veo visiones, ducha fría ya!”.

Pero, cosas de la vida, era él. Los loqueros tendrán que esperar.

25/11/2005 14:41 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Ciudad soñada...

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 Hoy os voy a dejar aquí una descripción de Venecia que ha hecho mi amigo Alberto, pero que podría estar firmada por cualquier gran escritor. Realmente me ha impresionado.

 

¿Qué decir de Venecia? Pertenece si duda a los sentidos porque racionalmente es una ciudad imposible. Si intentamos razonar Venecia sólo podemos concluir que Venecia no existe. No está en el mar, pero tampoco en tierra. No pertenece a occidente, pero tampoco sin duda a oriente. No parece una ciudad italiana, pero tampoco puede ser de ningún otro lugar. Cómo ciudad moderna es inconcebible, pero tampoco es antigua ni siquiera medieval. Ni cristiana ni pagana, república monárquica, súbdita y a la vez dueña del Imperio, sus amos eran prisioneros, sus prisiones obras de arte, de su derrota surgió el libro de las maravillas, tras su victoria perdió su imperio, inexpugnable e indefendible,  inconquistable durante más de un milenio, fue tomada sin lucha, dueña del mar y a su merced, sus casas parecen buscar el cielo aunque se hunden en el fango, su catedral en cambio se pega a la tierra…

14/11/2005 17:19 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 10 comentarios.

Adivina adivinanza (II)

20051111164002-quiz.jpgAquí os dejo una foto para que el fin de semana, si os apetece, tratéis de averiguar quién es. Pista: se trata de un amor de juventud, mío y de mucha más gente. El premio, como siempre, caramelos. Compañeros de la UAB abstenerse.
11/11/2005 16:40 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 7 comentarios.

Nombres que no nombran

Venía esta mañana en el autobús camino de la Universidad, y por una vez he encontrado un ratito para mirar por la ventanilla, superado momentáneamente el sueño y abandonada hasta esta tarde Anna Karenina. Y cuando ya estaba cerca de mi destino, he observado un edificio decadente rodeado por un jardín desierto donde sólo aguantaban unos columpios con aspecto de no haber sido utilizados en años. Ganado por el paisaje bucólico, he seguido mirando y he comprobado que una gran parte del pueblo posee, a esa hora temprana y con luz lateral, una sensación de abandono que puebla el corazón de agradable melancolía.

 Sin embargo, como mi ánimo ahora mismo está más racional que nostálgico, las reflexiones que me han ocupado después han sido de un orden diferente. Como obseso de los nombres que soy, he pensado lo mal que le pega a este lugar llamarse Colmenarejo, que a mí, pues no sé, me sugiere una imagen rural, con casas encaladas, jumentos cruzando la calzada y charla de ancianas con la mecedora en el portal; no este lugar con perfume a novela de Scott Fitzgerald. Y hay tantos sitios así en el mundo... Quizá por esto me gusta Tolkien, porque en sus obras los sitios (y las personas) se llaman siempre como tienen que llamarse.

11/11/2005 09:28 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 3 comentarios.

Correos' dead men

mensaje_botella.jpgMi historia con las cajas del Pato merece contarse. Cuando me dieron la plaza de Madrid, hace ya tres semanas, empaqueté todos mis artículos, documentos y otros papeles (excepto los más importantes, que se vinieron conmigo) en tres cajas que pensaba enviar directamente de Universidad en Universidad, desde la Autónoma de Barcelona a la Carlos III de Madrid. En principio pensé enviar al menos una de ellas a través del Departamento, pues Lola me había dicho que eso era posible. Por tanto, la llamé para confirmarlo, y mi gozo en un pozo; esa oferta sólo era válida para menores de 25 años; así que encima de no enviárseme las cajas, se me llamaba viejata sutilmente. La cuestión es que entonces realicé la planificación mental de lo que tenía que hacer, y era un coñazo supremo; tomar un carro y llevar las cajas al menos en dos viajes (cada una pesa alrededor de 18 kilos) a la estafeta de correos más cercana, lo cual implicaba o bien a) Salvar un desnivel de unos cuarenta escalones a pulso o bien b) Encontrar la llave para bajar el ascensor a las mazmorras, búsqueda sólo comparable a la del Santo Grial o las Minas del Rey Salomao. Y cuando estaba inmerso en estos pensamientos, me llegó, aun no sé de dónde, un rumor: "quizá puedas mandarlas a través del departamento". En la siguiente toma se me ve como una centella subir los tres pisos hasta secretaría y hablar con Tonich, el apagafuegos oficial del departamento y uno de los más preparados y eficientes burócratas (además de simpático) que me he echado a la cara. Y él me explica: “tenemos que hablarlo con el responsable económico del departamento, que casualmente está pasando por ahí”. Y nada, abordamos al individuo (que fue un gran colega dando clase, por cierto) el cual dijo algo así como “Sin problema, lo enviamos, y si sale muy caro le cargamos parte del coste a tu proyecto de investigación”. De alguna manera lo arreglarían, la cuestión es que yo no recibí mayor mención posterior al asunto. Cuando ya estaba todo ufano con las cajas en secretaría, me dice Tonich “Mmm creo que habrá que embalarlas, si no en Correos seguramente no nos las admitan”; así, mi última media hora de relación cajil en BCN fue convertido en el Puto Amo del Papel de Envolver. Por cierto que me divertí viendo pasar a la gente conocida que se paraba –una pared de la secretaría es transparente- y como primero me miraban con cara de extrañeza, luego comprendían, y dependiendo de si ya sabían de mi partida o no, entraban o no a decirme adiós. La verdad es que esos últimos días me sentí muy querido allí.

Así que pasaron esas semanas, yo me sentía afortunado por haber sido capaz de quitarme ese peso –nunca mejor dicho- de encima, y cuando llegué al campus de Colmenarejo y ya me dieron despacho y tal estuve varios días esperando que llegara mi envío, que no me había auto-enviado (puesto que no sabía el tiempo que tardaría en estar “oficialmente” aquí) sino que lo puse a nombre de una profesora de aquí que ejerce de anfitriona. La cuestión es que la cosa se retrasaba, hasta que al cabo de unos días nos llegó un aviso de que las cajas estaban en la sucursal de Correos de Colmenarejo; como venía el número de teléfono en el papelajo, llamé y me dijeron que la costumbre en los envíos que iban a la Uni que no eran cartas era dejar el aviso –y el tío dejaba implícito que tenía que ir a recogerlos yo, claro-. Le expuse mi caso, que eran tres cajas grandes, y yo no tenía coche, y al final el hombre me dijo que sí, que se lo diría al cartero que lleva el correo y que me las traerían. Muy contento seguí esperando, y las cajas seguían sin venir. Así, hablé con la conserje, Justi, quien me dijo no solamente que las cajas no habían llegado, sino que era realmente extraño que el mensajero las trajera, puesto que no solía hacerlo. Aquello me escamó bastante, máxime al recordar la ambigüedad de lo que me había dicho el hombre de Correos, así que volví a llamarle. El hombre más o menos seguía más o menos con la misma cantinela, aunque con un dato nuevo: por él sí me las traían, pero todo dependía del cartero, Héctor. Afortunadamente para mi estabilidad mental, el individuo en cuestión se hallaba en ese momento en la oficina, así que pude hablar directamente con él. Cuando le pregunté sobre el particular, comenzó una interminable diatriba diciendo que él no estaba empleado por Correos sino por una compañía de mensajería que tenía un convenio con la Carlos III, que antes sí que había llevado a cajas a la Universidad “como un favor” pero que últimamente había demasiadas, estaba harto y no llevaba ni una más, que para que él trajera las cajas antes tenía que celebrarse una reunión de nosequién del Comité de algo con nosecuántos, y otras historias por el estilo.La verdad, me abrió la puerta a un interesante mundo del cual era completamente ignorante, el de la angustia existencial mensajeril. Cuando al grito de “Éste no me las trae” mi cabeza había puesto ya el automático, el tipo me dice: “Yo voy ahora a la Universidad, si quiere hablamos”. Cuando le pregunté si eso me daba más posibilidades de convencerle, me dijo que no, así que hastiado y cabreado, todo a la vez, le dijo adiós y corté. Sólo unas horas después me di cuenta de que una hipotética conversación cara a cara hubiera versado seguramente sobre las milagrosas propiedades de las propinas, pero ya os digo, era un mundo nuevo para mí. Muy mosqueado, miré en la página de Correos, y los muy jichos se curan en salud: en ningún sitio dicen que el Paquete Azul se entregue en casa, así que hay que andar con ojo si uno hace un envío a un pueblo.

Así que ya tenía el problema planteado: cómo llevar tres cajas de dieciocho kilos desde un lugar indeterminado de Colmenarejo hasta mi despacho, también indeterminado (hasta hoy mismo no he sabido que al final permaneceré en éste, Deo gratias, pero esa es otra historia). Cualquiera diría: pues nada, se le dice a alguien que tenga coche que te lleve, y santas pascuas. La idea, buenísima, tiene sin embargo dos graves defectos: el primero, que cuando uno está recién llegado a algún sitio, no tiene confianza con la gente para pedir según qué tipo de favores, en un lugar donde al que además mucha gente no va en su propio vehículo; y segundo, que aun cuando encontrase al Buen Colmenarejano, debería dejar el coche a unos 50 m de la entrada, con lo cual lo obligaría moralmente a ayudarme o esperarlo. Y no es plan. Con una cosa más: debería ser capaz de guiarlo hasta la oficina, cuando no tenía ni idea de dónde estaba. Así que la localización, materia en la que soy experto, se convirtió en el primer problema por resolver. Pronto descubrí que la información que uno puede encontrar sobre Colmenarejo en las profundidades de Internet es comparable a la que se puede encontrar sobre Internet en los pozos de Colmenarejo. Así, por ejemplo, la página web de Correos me decía que la sucursal con la que acababa de hablar por teléfono directamente no existía.

Como podéis suponer, ya estaba un poco nervioso por el tema este, pero no podía dejarlo porque al cabo de quince días devuelven el correo al remitente, y difícilmente lo encontrarían en Barcelona. Decidí, en un relámpago de lucidez, que el problema de averiguar la dirección de la sucursal era trivial, pues bastaría llamar a la sucursal (lo del emplazamiento, como después se verá, no era tan sencillo). Así, el siguiente paso de la gymkhana era decirle a la profesora que había puesto como destinataria que me firmara el justificantede que yo podía recoger el envío. Fui a buscar a la mujer y, por supuesto, no estaba. Mi mente perversa y sin escrúpulos pensó en la excitante posibilidad de falsificar la firma, pero tras un repaso atento del aviso descubrí con horror que también hacía falta fotocopia de su carné de identidad. Tratando de ser positivo, pensé que bueno, por lo menos no la pedían compulsada. Esperé pacientemente hasta el día siguiente, y la chica, que estaba enferma, tampoco vino, y tampoco el siguiente... Ya hemos llegado al miércoles, faltando dos días para que se cumplieran los quince, y víspera de la Virgen del Pilar, fiesta nacional.

Pensando que tenía que acabar con el problema antes de que este hiciera lo propio conmigo, decidí gastar el último comodín y hacer mi tercera llamada a Correos. El hombre me informó de que no era necesaria la fotocopia del carnet, bastaba el número de DNI y la firma de la destinataria. Es curiosa la extraña variedad de formas con las cuales la esperanza puede abrirse camino hasta el corazón humano. También me dijo esa voz amiga la dirección de la sucursal, y cuando me preguntó si conocía el pueblo poco me faltó para echarme a reír histéricamente soltando espumarajos por la boca. Concluí el miércoles escribiéndole a mi destinataria para que me mandara los datos, y empleé el Pilar como día de reflexión, que no me sirvió para nada excepto para concluir que por mis huevos el viernes estaban las cajas en la Uni.

A pesar de un compañero se había ofrecido gentilmente a hacerme el traslado el viernes al salir de clase a las 12, yo no estaba nada convencido de aceptar, debido a los inconvenientes morales que he contado más arriba. Afortunadamente el viernes mi destinataria vino, y pude tener al fin el justificante que necesitaba, documentos que en el colmo de los colmos, llené de tachaduras debido a una equivocación al rellenarlo. Ahora ya sí, el problema era puramente de transporte, y como ya estaba todo lo frito que podéis suponer con el asunto, decidí tirar por la calle del medio y llamar a un taxi para que me hiciera el traslado, aunque no acababa de ver claro si ir en bus hasta Correos o llamarlo desde allí. Entré de nuevo en Inet para buscar el número de radiotaxi de Colmenarejo, para rápidamente concluir que este pueblo ofrece un campo virgen, con rápidas posibilidades de promoción, a todo taxista que se anime a montar el chiringuito allí. Lo más que encontré fue el de los taxis del pueblo más cercano, Galapagar (galápago estaba yo ya, de tanto buscar!!!). Ya decidido a llamar a los taxistas de allí, encontré (increíbleeeeeee) un callejero del pueblo en la web, y haciendo pequeños cálculos de distancia concluí que la idea de ir con las cajas, incluso en tres viajes, hasta la parada de bus era descabellada. Como último intento, antes de llamar a los taxis esos, decidí ir a la Conserjería de mi facu a preguntar si realmente no había taxis en Colmenarejo: como de costumbre, la redonda chica del mostrador me dijo primero que sí pero luego que no, que los que había eran los de Galapagar. Le pedí por favor que me apuntara el teléfono, para ver si coincidía con el que yo había encontrado (en una página en inglés!!!), y cuando me lo escribió y bajé los ojos para mirarlo, algo se interponía entre mi vista y el papel, un cartón pardo, a cuyo lado estaba escrito el Pato...

AAAAAAAAAAAGHHHHHHH!!!!!!!! SON MIS CAJAAAAAAAAS!!!!

Creo que esto lo grité mentalmente, porque no llamaron a los loqueros ni nada, pero os juro que así lo sentí en mi cabeza. Aún no sé quién las trajo, ni por qué ese preciso día, ni cuál había sido el motivo del cambio de política... Me limité a preguntar qué debí hacer para que me las subieran, y la chica me rogó que esperara a Justi. Cuando me ofrecí a subirlas yo, su ceño cambió y el ruego se transformó en orden. Harto de sentirme como un personaje de Kafka, volví a mi despacho y bajé (400 metros o por ahí de distancia) de nuevo. Cuando le pregunté a la jefa que qué debía rellenar, me dijo que no, que tenía que llamar por teléfono para comunicar la incidencia. Casi con lágrimas en los ojos, suplicio de Tántalo a la cúbica, subí de nuevo y di el último paso, llamar. Y aunque me dijeron que hasta el lunes no me las subirían, el mozo apareció hace un rato, y creo que la presencia de mi compañero de despacho (vicerrector para más señas y una persona supereducada) fue lo único que me disuadió de arrodillarme, descubrirme, dar gracias y declararme esclavo sexual del mozo para el resto de mi vida.

En fin, esto es todo. Nunca se sabe donde te puede estar acechando la aventura, o la desventura.
17/10/2005 11:34 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 8 comentarios.

Madrid, Madrid, Madrid...

Bueno, ya estoy en Madrid. Qué pronto se dice, después de haber echado como cuarenta o cincuenta plazas y haberlo intentado durante un año y medio casi ininterrumpidamente. Pero ya, a falta de unos pequeños flecos como son la dirección de correo electrónico de la Universidad o dar mi primera clase, que seguramente será de Investigación Operativa a informáticos (me estoy convirtiendo en el puto amo ¿? del método del simplex), estoy completamente establecido en la capital del Reino. De hecho, no pensaba que fuera a llevarme tan poco tiempo la instalación y adaptación; aunque también es verdad que a ratos freno un poco, me miro, echo un vistazo al piso del Barrio del Pilar –aún me cuesta pensarlo como mi casa, y afortunadamente “piso de Rosa” ya es incompleto, creo que de ahora en adelante, recordando a Julito, lo llamaré simplemente “El Cuchitril”- y pienso en cuánto ha cambiado mi vida de dos semanas acá, y en si todo esto será real. Pero cada vez me doy dando más cuenta de que sí, de que es así.

La semana pasada, o mejor dicho, los diez días que transcurrieron desde el viernes en que recibí la noticia hasta el domingo en que pasado en que me vine a Madrid constituye uno de los periodos cortos más intensos de mi vida. La mudanza fue de proporciones nunca probadas: 10 cajas repartidas entre Madrid, Badajoz y Colmenarejo, algunas de las cuales todavía están en camino, más tres maletas y un rollo de pósters que provocaron la más dantesca entrada en un tren que imaginarse pueda. Y añadido a ello, last but not least y con motivos sobrados, la celebración tras celebración que fueron esos días.

Comenzamos el mismo viernes que me enteré, acabando bajo la lluvia que mojaba los alrededores de la parte alta de Aribau; con paréntesis de cena de alto standing, rodeado de fiscales, en un italiano del Eixample, para llegar pocos días después a saborear, en casa de un colega mexicano, uno de los platos más sublimes que me haya sido dado probar en mi vida: el mole. Sí, sin duda aprenderé a hacerlo. Y todo esto no fueron sino previos a la descomunal fiesta del jueves, donde mis amigos de Barcelona (qué grandes!!!!) se superaron en sus regalos –homenajes desde Noruega combinado con locura Cómo ser John Malkovich y acabado en parodias varias e ingenioso retruécano vía Dickens’ “Historia de dos ciudades”- para luego terminar en merecida y casi irrepetible embriaguez, en una extraña e íntima despedida solitaria de Cerdanyola. Y como epílogo, salida final el sábado, no tan alegre –cerca estaba ya el final- pero con algún momento irrepetible, en cierto modo más inolvidable, bajando la persiana y diciendo adiós con lágrimas de oro. O quizá hasta pronto.

Al día siguiente, y con la única compañía –qué mejor compañía, por otra parte- de Javi, que me escoltó hasta la estación para que supiera hasta el último momento cuántas cosas worth se quedaban en Barcelona, el Altaria me esperaba. Y viaje y llegada, y mientras iba en el taxi que nos llevaba a Rosa y a mí y al piso, disfrutando por primera vez como mío del paisaje matritense (tremendo ese anuncio de Torrente en el Calderón, por cierto) empecé a sentir la sensación que ha sido el denominador común de estos primeros días aquí: paz, tranquilidad, beatitud... Lo cual no quiere decir que no haya hecho cosas, que han sido muchísimas, pero todas con mucha calma, supongo que durante mucho tiempo la sonrisa estúpida en la boca, nada que me haya afectado ni me haya estresado demasiado, todo viene rodando.

Ese es el estado de ánimo, porque el balance de actividades en los cinco días justos que llevo aquí es abrumador.

Domingo: Reunión multitudinaria en casa con amigos de Rosa (y ya casi amigos míos) para ver el campeonatazo del mundo de SuperAlonso.

Lunes: Fui a Getafe a conocer mi nueva Universidad, en el mayor de sus campus, que por cierto me causó una impresión magnífica; fui guiado por un amiguete, hiperfreaky, hasta la misma puerta, con lo cual me evité las pérdidas habituales cuando uno llega por primera vez a un sitio. Allí, la superamable secretaria me enseñó el edificio y me dio un despacho “para cuando vaya por allí”. De paso, me hizo el carné de la biblioteca y me fue informando de la docencia que iba a tener.. Después, me fui a comer por ahí con mi amigo.

Martes: Como la chica que tenía que guiarme en el Campus donde voy a tener que estar no podía ir, me quedé haciendo investigación en casa, y aproveché para comer con Lola (la del Lolaberinto, para los blogueros) y de paso quedar para un concierto de Tiza esta noche. Es en el Búho Real, por si me lee alguien de Madrid.

Miércoles: Por fin conocí mi campus, que está en Colmenarejo, un pueblo de la Sierra.. Se hicieron ciertos mis temores sobre lo lejos que estaba (se tarde como una hora y algo en llegar desde mi casa) pero ahí se acaban todos los problemas. El campus es pequeñito, pero nuevo, con unas instalaciones magníficas y la profesora que me ha guiado en los primeros pasos, Elisenda, es un encanto. De hecho, es la única persona a tiempo completo que el departamento de Estadística tiene allí, hasta que vengan dos Ayudantes Doctores dentro de poco. Me lo estuvo enseñando todo, me metió en el magnífico despacho desde el que os escribo, y lo que es más importante, me ha ido presentando gente, que en general me está dando muy buena impresión. El momento de la socialización es el almuerzo –y creo que también los cafés, aunque aún no he ido- y esto parece una gran familia, pues creo que los permanentes no somos más de 30. Tiene buena pinta la cosa.
Así que terminado el aterrizaje, comencé a preparar las clases hasta que me fui (de todos modos no empiezo hasta dentro de 2 semanas), y por la noche acudí por primera vez en la temporada al Bernabéu –serán muchas- a un sitio buenísimo y baratísimo. Para colmo, vi un tiempo genial y ganó el Madriz.

Jueves: Fue el primer día que hice vida normal, facultad, trabajo, casa, pero por la noche cena en el piso con unos amiguetes supersimpáticos, y escuchando a otro que tiene un programa de radio y estuvo pinchando canciones de Frank Zappa. Una velada realmente muy agradable.

Viernes: pues es hoy. Así transcurren los días, y ya con planes, que os contaré si me queréis seguir leyendo, para todo el fin de semana. Sólo decir que todos y cada uno de los momentos en que no digo nada, los he pasado con Rosa, y eso, sin duda, es lo más grandioso del cambio de vida. Lo que me está acercando más que nunca, en años, a la felicidad.

Gracias al que haya llegado hasta aquí. En lo sucesivo seré más regular y breve en los posts.

Hasta el lunes!
30/09/2005 09:32 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 9 comentarios.

Uno de esos días en que la vida se luce poniendo ante ti un caramelo...

Cibeles.jpgEstoy aún descolocado, así que de momento sólo voy a anunciarlo tal cual, para quien aún no lo sepa: me voy a vivir a Madrid dentro de unos siete-diez días, con una plaza de ayudante en el Departamento de Estadística de la Universidad Carlos III.

Muchísimos pensamientos me pasan por la cabeza, en su mayoría positivos, que espero ir desglosando en sucesivos posts.
16/09/2005 09:32 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 10 comentarios.

De vuelta

Hagas lo que hagas, el amor está donde miras; en los más escondidos rincones, o quizá en lo más profundo de tus sueños...

Qué mejor manera de retomar el blog que con las esperanzadas y a la vez etéreas frases de Cabrel... Ha sido un verano –o quizá mejor está siendo, porque falta por tachar en mi agenda una visita a la Plaza del Obradoiro- muy viajado, más vivido y, en fin, inolvidable. Siete perlas os dejo a modo de pálido y escueto resumen:

- Mecido por las suave corriente del Miño, dulce y tibia, y tras un breve intervalo de charla y cielo, las despiadadas, gélidas y salinas olas del Atlántico... en el mismo lugar.

- La locura en La Guardia, tambores y más tambores, bombo, redoble y ruido, horas y horas, quizá días, para acabar mezclando la sangre de los dedos con el vino derramándose y manchando brazos, caras, bocas, piernas, orgía montañesa, tumulto ancestral.

- Un paréntesis en el mar de alegría que es la feria; dos amigos en la pantalla y otros dos mirándolos, uniéndose casi imperceptiblemente California y Málaga, los caldos de Santa Bárbara con el Marqués de Cáceres, Javi y yo entre copas.

- Huelva, esa hora que precede al amanecer, la mesa donostiarra, cuadrada y añosa, traída para la ocasión; cuatro despiertos entre cuerpos inertes, envido, envido más, quiero, órdago, para ti. Y enfrente, el rostro que amo ver cuando oigo esas palabras.

- Mirando el mar en Mazagón, en una playa sin fin que bordea una orilla eterna, sólo escuchando, sólo eso, lost souls, y horas pasando cuyo final es una gran desgracia.

- En una terraza tostadas sin cuento, cafés, zumos de naranja, vasos de agua, servilletas, ceniceros, periódicos... Y alrededor amigos, que charlan, que callan, llegan y se van, ríen o simplemente están, la camarera desbordada. Es Badajoz, donde los desayunos se hacen grandes en la nostalgia, quizá porque no terminan jamás.

- Y lo último y mejor, escuchar la voz de ultratumba del Comendador, vuelto de entre los muertos, en el mismo lugar donde Amadeus la brindó al mundo por primera vez. Y con mi diosa junto a mí, centro de todas las miradas en una capital donde la belleza es la regla y no la excepción, París del Este...
30/08/2005 09:34 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 7 comentarios.

It's party time!!!!!!

Bueno, como estoy a punto de empezar un ZooTour que me va a llevar por Madrid (que es donde ahora estoy), La Guardia, Málaga, Huelva, Praga, Badajoz, Barcelona y Santiago y no tendré acceso a Internete, este blog se toma vacaciones hasta Septiembre.

Besitos para ellas y abrazos para ellos.

Ramón J.
08/08/2005 09:33 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 6 comentarios.

Pobre de mí

foto-julio-2004-sanfermines.jpgQuiero ir a los sanfermines. Un año más había olvidado la conmemoración del santo patrón, nada extraño, pues a mi amnesia habitual se une tanto que el 7 de Julio es el cumple de dos amigas como el título de un Episodio de Galdós, y ambas referencias llevan mi mente lejos de donde debiera estar. Así vivía yo feliz en la inopia, cuando al poner el telediario ayer, veo a una multitud fervorosa de lo pagano en la plaza de todos los años, con el blanco ligeramente enrojecido de todos los años, esperando el chupinazo de siempre, y dándome, por supuesto, la envidia de siempre. Unas veces porque no me acuerdo, otras porque no encuentro gente, otras por falta de planteamiento.

Pero de aquí no pasa; el año que viene, como demostración innecesaria de que entro en el treintañero mundo de los adultos con las mismas ganas de juerga que siempre he tenido (y que de hecho para algunas personas, casi erróneamente, me definen) voy a ir allí; y aunque mi naturaleza medio cobarde medio racional me alejará de la locura de la Estafeta, quiero probar qué son esos nueve días de desmadre sin fin. Y de paso, a reforzar mi fe en el vino…

Estáis invitados.
07/07/2005 09:35 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 5 comentarios.

Por una vez en la vida

910p.jpgQuería escribir un poco sobre la fugacidad y cómo combatirla. Llevo un mes entero yendo de congreso en congreso (lo cual es por cierto causa de pequeñas ausencias de mi blog) y en estos eventos uno cultiva relaciones con la gente que podemos calificar de especiales, o al menos, no muy habituales. Con unos pocos haces una auténtica amistad, que luego se expande fuera de estos eventos; como siempre, los buenos amigos son los más escasos, y esto ocurre rara vez. Luego está el gran bloque de esa gente que trabaja en algo parecido a lo tuyo, y a los que por tanto, siempre que no abandones o ellos no lo hagan –cosa cada vez más frecuente en Matemáticas, por desgracia- irás viendo periódicamente y a los que será agradable (o desagradable) reencontrar; además, siempre acaba uno charlando con ellos, se diría que se acaba teniendo una relación “por ósmosis”.

Pero además, existe un tercer tipo. Son aquellos a los que encuentras en una conferencia, y se da la curiosa, a veces terrible, circunstancia de que es muy probable que no los vuelvas a ver. Gente que no es de tu rama pero por algún motivo especial quería asistir, o al revés, es un congreso de otro tema que te interesaba ti; o bien alguien que viene de un sitio muy lejano y es improbable que regrese a la vieja Europa; o… La cuestión es que, con este tipo de personas (y con muchas otras en circunstancias parecidas, lo del congreso es sólo mi contexto particular), la duración del evento es el mundo, fuera no hay nada.

Hace unos días, un amigo intentaba convencerme de la inutilidad de mandarle un mail a una de estas personas después de terminada esta fugaz conexión; su argumento era, básicamente, que sería una pérdida de tiempo y un desperdicio intelectual. Sin embargo, el motivo que me ha llevado a escribir a este post es reivindicar justamente lo contrario: un minuto, una hora, un día con alguien con quien hayas compartido un café, un paseo o aunque haya sido sólo un rato de charla, son horas rescatadas del olvido, máxime si van asociadas a una cara que quizá nunca vuelvas a ver (quién asegura eso, de todos modos, la vida es una tototómbola). No es pues justo intentar prolongar esa “magia” aunque sólo sea por un instante fugaz y con unos renglones mal escritos? Por mucho que el sentimiento práctico de la vida diga lo contrario, yo creo que sí.

¿Qué pensáis vosotros?
30/06/2005 09:35 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 12 comentarios.

Currándose regalos

Hace algunos días meditaba en silencio sobre la pregunta que es la base de “The Game”: ¿qué le regalarías a un hombre que lo tiene todo? Por supuesto, mi mente no llegó a desbarrar tanto como lo hace la de Sean Penn en la imperfecta pesadilla que es esa peli, y sin embargo se me ocurrió una respuesta apropiada: un buen regalo sería presentarle a alguien que realmente deseara conocer, y cuya vida estuviera suficientemente lejos de la vida cotidiana del homenajeado como para que la posibilidad de que se conocieran por azar fuera altamente improbable.

Y ahora pregunto: si os dieran esa opción, quién sería la persona que más os gustaría conocer? Después de pensarlo un ratito corto, llegué a la conclusión de que me encantaría ver aparecer en mi fiesta de cumpleaños a Santi Segurola. Una conversación de horas con ese hombre sería un tesoro.
24/06/2005 09:38 Enlace permanente. Tema: Vivencias Hay 9 comentarios.

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