Los árboles del sur dan una fruta ardiente, sangre en los árboles y sangre en la raíz. Cuerpos oscuros que se balancean al sol, extraña fruta de los álamos. Escena pastoral en el galante sur, ojos saltones y bocas convulsas, perfume de magnolias, fresco y suave, y el hedor repentino de la carne ardiente. Esta es la fruta que arranca la multitud, que cobija la lluvia, que absorbe el viento, para que el sol la pudra, para que los árboles la dejen caer, extraña y amarga cosecha.
Billie Holiday
Autor: Elgart
Fecha: 06/09/2009 21:29.
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