Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.
Está arraigada la costumbre de comenzar el año con buenos propósitos y deseos. Sin embargo, no ha sido en general esta una tónica en mi vida; primero, porque sé de mi inconstancia para supuestos cambios de conducta, máxime si estos han de estar determinados por un motivo tan débil como una fecha; y segundo, porque los pocos deseos que tengo –sé que eso es una medida positiva de cómo funciona mi vida- hay que mirarlos siempre como una construcción antes que un golpe de suerte, más un camino que un relámpago.
Sin embargo, a modo de aproximación, os dejo aquí unos viejos versos de mi adoradísimo y nearly alter ego fundamentalmente mental Jaime Gil (baste decir que tengo el propósito de visitar su tumba para rendirle cálido homenaje) que desde luego, vienen muy a cuento. Feliz año!!!
Pasada ya la cumbre de la vida,
justo del otro lado, yo contemplo
un paisaje no exento de belleza
en los días de sol, pero en invierno inhóspito.
Aquí sería dulce levantar la casa
que en otros climas no necesité,
aprendiendo a ser casto y a estar solo.
Un orden de vivir, es la sabiduría.
Y qué estremecimiento,
purificado, me recorrería
mientras que atiendo al mundo
de otro modo mejor, menos intenso,
y medito a las horas tranquilas de la noche,
cuando el tiempo convida a los estudios nobles,
el severo discurso de las ideologías
—o la advertencia de las constelaciones
en la bóveda azul...
Aunque el placer del pensamiento abstracto
es lo mismo que todos los placeres:
reino de juventud.
... de estas veces que uno se obsesiona con un problema y no es capaz de quitárselo de encima. Y quiero escribir los correos, y seguir leyendo los crímenes de Oxford, que me está enganchando (aunque no tanto como el perro a medianoche), y ver alguna peli, que por fin pude disfrutar entera larga y sin cortes de Batman begins el otro día, y acabar el post que tengo a medio escribir sobre songuitas 3 y otro para el blog de fútbol sobre el Arsenal, pero no puedo, siento que mientras no esté seguro de que puedo levantar mi funtor desde las categorías de fusión al linking system voy a ser un inútil total para la vida social e interior. Y ahora voy a apagar el ordenador, porque son las dos de la mañana y ya va siendo hora de acostarse, y si consigo vencer la atracción del folio me acostaré boca arriba y sólo veré espacios de aplicaciones y Mor y Hom por todas partes y que tengo que elegir una manera de levantar y que no encuentro manera canónica de hacerlo (pero tiene que haberla!!!!). Y cuando haya pasado el tiempo y me haya cansado de sentirme inútil, o bien haya encontrado una solución que mañana por la mañana será falsa –es curioso como la desesperación se impone en ocasiones a la lógica-, o simplemente sea tan tarde que me resulte pornográfico estar despierto, me daré la vuelta, boca abajo con la cabeza hacia un lado como no duermo aunque no me imaginen haciéndolo así, y dormiré rápido, porque al final siempre me ocurre, un sueño sin sueños cuando me acuesto tan tarde.Y despertaré y seguiré con lo mismo, me será difícil desmarcarme en el autobús (le debo un post a mi asiento, no es broma, por cierto) a pesar de que sentarme en él actúa como el mayor de los narcóticos, y seguiré y seguiré y la casa derribaré y espero que Broto me haya escrito confirmándome mi intuición para que la vida me sea más fácil. Pero es improbable, tiene mucho trabajo, y yo seguiré dándole vueltas creyendo siempre que no hay salida, y si la hay tiene que pasar por ese epsilon subP,P de A que no acabo de entender correctamente, ni qué tiene que ver con E(P), ver que ocurre en el problema análogo de fibrados o sucesiones exactas sería interesante e instructivo. Pero no es la primera vez que me pasa, uno acaba saliendo del agujero y seguro que las cosas son así, como yo pienso aunque no haya sido capaz de probarlo, es muy bonita esta categoría L’/C para no cumplir lo que deseo. Y cuando por fin lo resuelva y me ponga a escribir de verdad con la sonrisa en el rostro me pondré aquí y diré que me salió y hala, listos de papeles let’s publish que diría girona y cerrado problema de cinco años, desde que mi topic en el msn era aprendiendo a celularizar, veía personas diferentes de las que veo ahora y pensaba cosas menos maduras que no alcanzaban a resolver ni casos sencillos, siendo el susodicho problema global mucho más difícil de lo que yo pensaba. Cuando creí haberlo resuelto diez veces y hubo cuatro semanas que recuerdo de reflexión furiosa y túnel y al final resultado nulo pero que me curtió con el fin de la tesis ya a la vuelta.
Bueno, basta, basta, “guarda en ti la Musa que arde, pastelero”. Mein Herz brennt.
Se ha hecho esperar esta entrega, pero bueno... Realmente hoy sólo traigo aquí una canción, pero en el disco incluye tres “introducciones” de las cuales tengo dos en el lápiz. Me trae muy buenos recuerdos, porque es una canción a dos voces que la cantaba (o mejor, la berreaba) con Javi cuando íbamos al Pryca en coche a hacer la compra de la semana, y no nos interrumpían las carcajadas. La música es aceptable, rockera estándar, y la letra... bueno, pues mejor transcribirla, porque no tiene desperdicio. Algunas de las frases me sirven de comodín habitualmente, como sabréis alguno de vosotros. Y el título del disco no tiene desperdicio: “Demasiao perro pa trabajá, demasiao carvo pa rocanró”. Ahí va la letra; si podéis encontrar la canción no lo dudéis, porque las dulces voces de los dos individuos son imponentes. Me faltan dos o tres palabras que no entiende ni Cristo. Con la M abrevio “Mateo”, y con la O abrevio “Otro”.
Intro 1: Ring, ring...
Intro 3: La canción:
Quería haber escrito algo ahora, pero la verdad es que no me siento demasiado inspirado, así que os dejo con un fragmento que me dejó buena huella cuando lo leí, hace pocos años. Procede de “la narración de Arthur Gordon Pym”, la única novela que escribió Poe, y que os recomiendo fervientemente. Uno de los más extraños finales que jamás haya encontrado, sugerente y a la vez aterrador. La novela completa está aquí, aunque es demasiado larga para leerla por Internet.
En el momento en que sucede el fragmento, el protagonista está con otros tres en la cubierta de un barco a la deriva, llevan varios días sin comer, y uno de ellos acaba de proponer que “uno tiene que morir para que se salven los demás”.
Mañana en la batalla piensa en mí,
y caiga tu espada sin filo.
Mañana en la batalla piensa en mí,
cuando fui mortal, y caiga herrumbrosa tu lanza,
pese yo mañana sobre tu alma,
sea yo plomo en el interior de tu pecho
y acaben tus días en sangrienta batalla,
Mañana en la batalla piensa en mí,
desespera y muere. ¡Muere!
Últimamente ando con mi (escasa) creatividad al servicio del problema de levantamientos de que he hablado en un post anterior, lo cual repercute en mis apariciones en el blog –de hecho, está repercutiendo en mi sociabilidad exterior e interior mucho más de lo que quisiera-. Sin embargo, hoy se me ha venido a la cabeza que podía hacer una pequeña aportación a Internet, en forma de las respuestas estándar que uno puede dar a preguntas del tipo ¿qué película has visto hoy? y que he ido recopilando a lo largo de los años. Los que me conocen y estén leyendo esto seguro que ya tienen alguna respuesta en la cabeza ;) He mirado en el Google a ver si alguien había escrito algo sobre el particular, y sólo he encontrado un artículo en la Frikipedia que por un lado es incomprensible, y por otro olvida algunas y ofrece unas nuevas que no están a la altura. Ah, bueno, y otro motivo para ponerlas aquí es que no se me olviden, que el otro día intenté recordar las seis míticas y se me había olvidado una. Afortunadamente, la concentración y la ayuda inolvidable de Rosa me ha permitido recuperar la lista completa. Ahí va, a cual más estimulante:
- Las lágrimas de un chorizo
- Dos pistolas para un manco
- Detrás del último no va nadie
- La patata viajera
- La bala que requetevolvió la esquina
- La maté con un mollete.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/