Esta es la gruta de la sabiduría, el palacio del Sueño, entre lo simple y lo complejo, entre el espíritu y la barbarie.

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El musolari errante

Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2004.

Sobre el Padrino

0000000833.jpgEste fin de semana quedamos en casa de un amiguete para hacer una maratón de cine, y la primera de las pelis que vimos, no por coincidencia, fue el Padrino. Y cuando terminó, y todo el mundo quedó impresionado (tanto los que ya la habíamas visto como los que no) yo me quedé pensando qué tiene este magnífico film para gustarle tanto a todo el mundo.

La conclusión a la que llegué es que quizá sea la película donde uno percibe con mayor precisión y, a la vez, cercanía, lo que significa el Poder (así, con mayúsculas). Por ejemplo, en esa escena en que está Marlon Brando traspasando la jefatura de la familia a Al Pacino, la misma en la que dicen a Tom Hagen que está relevado de su puesto de consigliori, uno, que en ese momento ya está tan dentro de la película que hasta podría oler la habitación, tiene la sensación de que realmente se encuentra donde se están dirimiendo las vidas y las muertes de muchas personas. Y uno ve el Poder tal como es, con sus grandes ventajas y sus terribles, y menos previsibles, consecuencias.

Intentaré detallar todo esto un poco más en un post posterior, ahora tengo que irme. Saludos mafiosos.
01/12/2004 20:34 Enlace permanente. Tema: Cine Hay 3 comentarios.

Solo ante el peligro

Ya iba siendo hora de ir inaugurando esta sección. La verdad es que es bastante triste que esto que voy a poner sea lo más apropiado para ello, pero no puede ser de otra manera para alguien que tiene su novia en Madrid.

El textito me lo han pasado hoy, y me he partido la caja leyéndolo. Atención a la gloriosa frase final.

Distintos nombres para uno de los actos más importantes en la vida de todo hombre.

1. La paja viciosa: Es la paja por excelencia, la que hasta ahora se
creía la única. Es la que te haces simplemente porque estás salido y punto.
Tiene una variante conocida como la paja dedicada, y es aquella que te
haces
cuando ves una tía que te pone como una moto y te la machacas pensando en
ella, antes de que el recuerdo se evapore de tu mente.

2. La paja ociosa: Es aquella que te haces sin ningún tipo de
motivación
sexual, simplemente porque te aburres y no tienes nada que hacer.

Es la que se da en esas largas tardes de verano, cuando estás de
vacaciones y tus colegas no pueden quedar hasta las nueve y todavía son las
siete y no sabes cómo matar el tiempo hasta que llegue la hora. Si el nivel
de aburrimiento es muy alto, puede derivar en la paja experimental, que es
cuando te da por hacer chorradas como pelártela con la mano izquierda,
untada en crema o con la mano fría.

3. La paja valeriana: La que te haces en momentos de estrés buscando no
la satisfacción sexual (que nunca viene mal), sino la relajación posterior.
Es lo que sueles hacer el día antes de un examen que llevas cogido con
pinzas.

4. La paja valium o somnífero: Son las cuatro de la mañana en verano,
no
te quedas dormido ni a la de tres, y mañana te tienes que levantar a las
ocho... Pues eso, pajote al canto y en cinco minutos estás roncando. Existe
una variante llamada paja gelocatil, que te la haces porque te duele la
cabeza, con la intención de calmarlo.

5. La paja higiénica: Por extrañas circunstancias de la vida, llevas
una
larga temporada de inapetencia sexual y hace tiempo que no vacías las
pelotas. Se hace imprescindible en momentos así darle al manubrio para
evitar las molestias e incomodidades de explicar poluciones nocturnas.

6. La paja celebrativa: Has conocido a una chica maja, y finalmente has
triunfado... con dos cojones, cuando llegas a casa te la pelas para
celebrar
el polvo.

7. La paja sorpresiva: Estás en el tigre tan tranquilo, notas algo
raro,
miras hacia abajo... !Ahí va! ?Y esto? Te das cuenta de que estás empalmado
y no sabes por qué. Pues bueno, ya que estamos, habrá que aprovecharlo...

8. La paja McAulay: Te la haces simplemente porque estás "Solo en
casa".

9. La paja preparativa: Has quedado con una linda señorita que va a
servir para que des rienda suelta a tus más bajas pasiones, pero no quieres
quedar mal... ?qué mejor que una buena manuela para evitar desagradables
caídas del sistema de forma precoz? Existe un subtipo conocido como paja
preventiva, y es la que te haces cuando tienes que hablar en público y no
quieres quedar mal por culpa de una inoportuna e imprevista erección.

10. La paja rutinaria: Pues bueno, porque siempre te la pelas los
viernes
a las siete y media o el sábado después de comer, para no perder las buenas
costumbres...
11. La paja reto: es aquella que te haces simplemente por lo bien que
queda conceptualmente habérsela hecho. Dos subtipos: Por cantidad ("tengo
que llegar a la séptima del tirón", suele desaparecer con la pubertad) y
por
lugar también conocido como paja estandarte (en lugares raros, como en
clase, o en la sacristía...)

12. La paja innovadora: La primera. Tiene un no sé qué de misterio, de
no
saber qué va a pasar... finalmente te abre las puertas de un mundo nuevo,
pero es una lástima que sólo ocurre una vez en la vida.

13. La paja Messengera: Aquella que realizas o cometes en plena charla
de
msn. Como nadie te ve, mientras los demás hablan, tú te tocas.
Como podemos ver, la masturbación es algo más complejo de lo que a
priori
parece. Recordemos, para finalizar, esa gran perla de la sabiduría popular:
"Adolescencia es la etapa de la vida de un hombre en la que aún cree
que
la masturbación es algo transitorio".
01/12/2004 20:54 Enlace permanente. Tema: Sexo Hay 10 comentarios.

Amistad a lo largo

Estos días me siento un poco triste, con tristeza previa, podríamos decir. Ejerciendo de errante, se acerca el día que tendré que dejar la Universidad Autónoma, quizá para siempre, y últimamente estoy pensando mucho en lo bien que me siento con la gente de aquí, con esa sensación desagradable y turbia que te da ver pasar días que te acercan sin remisión a algo que no deseas. Por supuesto, si me voy es (con matices) porque quiero, pero no creo que nunca pueda ya olvidar a esta gente de tercer ciclo que me han hecho sentir uno de ellos hasta extremos que hace dos años hubiera creído imposibles. Y esta sensación, ser realmente parte de algo, estar con gente que te importa y a la que tú sabes que le importas, se da muy pocas veces en la vida. Así, como homenaje a ellos, pongo este poema de Gil de Biedma.

Pasan lentos los días
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
Nosotros encendíamos las palabras,
palabras que luego abandonamos
para subir a más:
Empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.

Ahora si: Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas-
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia:

Pero callad,
quiero deciros algo,
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque callado le doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno,
Ay el tiempo! Ya todo se comprende.


PD: Extensible también a mis amigos de Bada, con quienes también me he sentido (me siento) así de bien.
02/12/2004 09:31 Enlace permanente. Hay 10 comentarios.

Famous black raincoat

coat.gifTras unos días de ausencia puentil, hoy propongo un tema terriblemente prosaico a los blogueros que tienen la gentileza de leerme: ¿Sabéis dónde demonios puede comprarse un abrigo negro? No estoy buscando uno cualquiera, pero tampoco es necesario que sea el que llevaba Mata-Hari cuando la descubrieron; estoy hablando de un abrigo largo, negro, de vestir, que no me cueste más de, digamos, doscientos o trescientos euros. Supongo que diréis: “Pues qué tonterías pregunta éste: basta ir a una tienda y comprarlo”. Pues sí, eso parece, y de hecho esa es la estrategia que yo he utilizado una y otra vez, discurriendo el diálogo con el dependiente siempre por vericuetos similares:

- Buenas tardes. Venía buscando un abrigo largo.
- Buenas tardes, señor. No faltaba más, pase por aquí. ¿Deseaba algo en particular?
- Pues sí, lo quería negro, de vestir.
- ¿Negro? Pues no va a poder ser. Mire, aquí tenemos las existencias. Tenemos bastantes modelos en gris y azul marino, e incluso algo en verde, pero en negro nada.

Este diálogo lo he tenido decenas de veces en los últimos meses, en Madrid, en Barcelona, en Badajoz. Mis pies han pisado El Corte Inglés, Zara, Springfield, Cortefiel, Boston, C&A, Xfera, Massimo Dutti, y otras cuyo nombre ya ni recuerdo. En cierto momento del recorrido, añadí al diálogo la pregunta “¿Y por qué es tan difícil conseguir abrigos negros?” El 80% de los dependientes no pudieron darme respuesta satisfactoria, y los demás me dijeron que pensaban que ya no se hacían, cosa que no soy capaz de creerme. Sólo en una tienda me dijeron que los habían tenido, pero que habían volado. Una vez casi doy botes de alegría cuando vi uno… que era de confección y costaba más de 600 E.

Así, si alguien conoce alguna manera de conseguirlos o puede darme información sobre el tema, please please please que me diga algo. La otra opción es atracar un banco y con el dinero irme a Giorgio Armani para que me lo haga a medida, y no sé por qué, no me acaba de satisfacer…
09/12/2004 20:21 Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

Algunos amigos (Bestiario)

libro.jpgHoy voy a empezar a zanjar una promesa que hice hace mucho tiempo, concretamente quince meses. Le prometí a unos amiguetes en Badajoz que haría un censo de los personajes literarios que más me han fascinado. Os propongo a todos, como juego, que intentéis identificar el libro del que provienen. Al que más averigüe (siempre que sea un número razonable) le regalo un libro. No siguen una ordenación particular, pues los fui escribiendo según se me venían a la cabeza. Alberto, abstente, que tenemos backgrounds demasiado comunes.

- Emma Bovary
- El doctor Jekyll
- Ana Ozores
- Héctor
- Ulises
- Sigfrido y Wotan
- Montenegro
- Bradomín
- Gabriel Araceli
- Lope de Aguirre
- El capitán Acab
- Lemuel Gulliver
- Robinson Crusoe
- El cerdo Napoleón
- Jean Valjean
- Philip de Kingsbridge
- Grenouille
- Lázaro de Tormes
- Guillermo de Baskerville
- Don Quijote, Sancho Panza y Dulcinea del Toboso
- Edmond Dantés
- Athos, Porthos, Aramis, D’Artagnan, Milady, Rochefort
- Pat Bateman
- Gregor Samsa
- Joseph K.
- Ben Hanscom
- Rodia Raskólnikov
- Dimitri, Iván, Aliosha y Smerdiákov
- Gandalf y Sauron
- Julien Sorel
- Salvatore Roncone
- Pepe Carvalho
- Long John Silver
- Sherloch Holmes
- Werther
- Siddharta
- Hamlet
- Lady Macbeth
- Yago
- Don Juan
- La tía Tula
- Claudio
- Livia
- Molly Bloom
- Faroni
- Ijon Tichy
- Jaime Astarloa
- Heathcliff
- Cipriano Salcedo
- Jay Gatsby
- Passepartout
- Brian de Bois-Guilbert
- Irene Adler
- Hans Castorp y Clawdia Chauchat
- Erich Zann
- Dupin
- El capitán Nemo
- La Maga
- Humbert Humbert
- Fabrizio Salina
- Beatriz
- Mercucio
- Pascual Duarte
- Harry Lime
- Mefistófeles
- Pedro Crespo
- Quasimodo
- Tom Joad
- Cándido
- Alexei Ivánovich
- El Azarías
- Marco Antonio
- Otelo
- Hannibal Lecter
- Segismundo
- Kurtz
- Charles Chipping
- Tom Sawyer
- Don Álvaro
- La Celestina
- Bilbo Baggins
- Juan de Mairena
- Cyrano
- Stach
- Don Félix de Montemar
- El hombre invisible
- El mago de Oz
- Godot
- Bernarda Alba
- El Principito
- El Buscón
- Pereira
- Lord Henry Wotton

Y seguiré. Me quedan tantos...
13/12/2004 20:58 Enlace permanente. Tema: Literatura Hay 14 comentarios.

Locura surrealista

Uuuf que líadísimo estoy últimamente... Aquí os pongo un texto de escritura semiinconsciente que escribí estos días atrás.

Están un poquitín duras las teclas de este ordenador, va a haber que ablandarlas escribiendo bastantes estos días. El proyecto de Araceli va de soportes en diferentes proyectos, y se lo han dado porque su exnovia la dejó por culpa de algunas examigas que les habían soltado un hechizo de amor. La exnovia estaba enamorada de un tío que tenía conciencia de parecerse a James Dean, cosa de la cual se dio cuenta cuando vio las entradas de un concierto homenaje al gran actor. En el concierto, entre otros, salía un grupo sudamericano que interpretó versiones de los conocidos bailes de la soga y los pajaritos, aunque con letras actualizadas. El año pasado, sin embargo, ya se le empezaba a ver peor, con una cara llena de cicatrices y marcas, de las cuales él culpaba al servicio de inteligencia ruso. Ésta era la clase de filosofía agresiva que nuestro individuo solía emplear. De hecho, amenazaba con frecuencia con matar a hachazos a Trinidad Jiménez, y expresó opiniones similares cuando oyó al ministro de exteriores, Miguel Ángel Moratinos, criticar por Internet el golpe de estado en Venezuela. En la misma página web, aparecía el perro de George Bush felicitando la Navidad a los votantes republicanos, hecho que fue considerado por el expresidente José María Aznar como contraproducente en la lucha contra el terrorismo. En particular, él proponía emplear para el mismo fin a un becerro de dos cabezas que había aparecido recientemente en Alemania, y que había batido, aguijoneado por un palillo en el cuello, el récord de velocidad en llano, extremo éste que fue confirmado por fuentes del Ministerio de Transportes teutón. Lo más dramático fue que en plena carrera, el copiloto del becerro, que se había desprovisto de su camiseta dado el inhumano calor reinante, fue atacado por un enjambre de abejas asesinas. 83 horas después, incapaz de soportar el picor, decidió enterrarse en una caja, no sin antes robar el perro de Bush y degollarlo salvajemente.
16/12/2004 19:56 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

Un pequeño homenaje

Xavi.GIFHola amigos. Cuando escribo esto son las primeras horas del día de mi cumpleaños, y me siento terriblemente triste: el dolor (previo, pero no demasiado) de la ausencia.

Pues sí, mi amigo Javi, con el que he vivido durante estos últimos cuatro años y medio, salvo los cortos periodos que pasé en Francia y el que él vivió en Praga, deja definitivamente mi piso. Su destino, en el que sin dudarlo le deseo la mejor de la suertes (aunque sólo con la décima parte de lo que se merece, ya tendría el amor de la mujer más bella del mundo) es unos días en Málaga y después un año en Italia.

¿Cómo lo describiría? Para mí dos son las características que le definen: la primera, que es el cristiano de libro, el que realmente se describe en los Evangelios. La persona siempre al servicio de los demás sin que se note, afectuoso, quitándose importancia cuando puede; tolerante hasta el límite con los defectos ajenos, intransigente con los suyos propios (muchos de ellos imaginarios), siempre haciendo piña cuando hace falta, contigo en los momentos fáciles y menos fáciles... el tipo de persona, tan escasa, que hace que día a día el mundo sea un lugar más habitable y feliz. Un botón como muestra: hoy, justo antes de irme, me ha dado un regalo de cumpleaños que no hubiera aparecido ni en el mejor de mis sueños (una calendario con dibujos originales de Tolkien, el libro “Música acuática” y una botella de Bombay azul), y a continuación me ha enseñado una caja enorme con regalos individualizados para todos los amigos del departamento, pidiéndome por favor que se los diera yo, que no le ha dado tiempo a él a hacerlo personalmente. Estoy seguro de que en su modestia prefiere ni tener que recibir los merecidísimos agradecimientos para evitarse la molestia de enrojecer.

La segunda característica de su carácter tiene mucho que ver con lo anterior, siendo muy diferente: su buen humor, unido a una ironía certera pero nunca cruel, su aguda inteligencia y su gracejo inimitable (no hay persona en el mundo que me haya hecho reír tanto como él) han provocado que haya habido más conversaciones y momentos irrepetibles en estos años de los que pueda recordar en toda mi vida. Será muy difícil prescindir de sus frases lapidarias, su contenida sonrisa justo antes de soltar alguna de las suyas, su uso preciso y desarmante de frases de canciones de grupos heavy que sólo conoce él (“Buffoon, bloody buffoon”, “Reign in blood!”, “I was born, I was never created”...), sus surrealistas asociaciones de ideas...

Qué lejos quedan los primeros días, en que la timidez le hacía pisar las baldosas de nuestro piso casi sin rozarlas, como un elfo, para no hacer ruido. Cuando se soltó, y las cualidades de las que os he hablado afloraron, mi casa se convirtió por una parte en hogar, y por otra en fiesta. Así, la perspectiva de que estos días no puedan volver a repetirse – otra vez aparece aquí, inevitable, nuestra condición de errantes – me llena de una horrible nostalgia que al menos es de días maravillosos que he tenido la oportunidad de vivir a su lado. Son las tres y media de la mañana, mi habitación nunca me pareció tan fría, y encima un nudo pugna en mi garganta, así que espero que sepáis perdonarme la necesidad que tenía de contaros algo tan personal, y de dedicarle estas líneas a mi amigo.

Algo se muere en el alma...
20/12/2004 12:35 Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

La ley del silencio

28.brando.waterfront54_bg.GIFEsta tarde he visto "la ley del silencio", una película que llevaba años deseando ver. Cuando ha terminado, he tardado un buen rato en recuperarme, y lo primero que he hecho ha sido venirme corriendo a mi despacho para ponerle un 10 en el Internet Movie Database. Es una de las mejores pelis que he visto jamás, con una fuerza inusitada. Como tengo una cena en Barna dentro de un ratín y no me da tiempo a hacer una crítica comme il faut, os pongo una que he encontrado en internet, concretamente en la web http://www.geocities.com/cineclasicopeliculas/laleydelsilencio.htm , dedicada al cine clásico, y que os recomiendo fervientemente. Suscribo todo lo que dice el autor.

"Una historia aparentemente poco atractiva sirvió para que Elia Kazan dijera que sí al guión de Budd Schulberg. De esta manera en 1954 se puso en marcha el proyecto, eligiendo a los actores. Estos saldrían de los Actors Studio, escuela de interpretación que llevaba el mismo Kazan. El director americano de origen turco, comenzó el proyecto sin saber que al pasar los años, se hablaría de esta película como uno de los paradigmas de su género, y probablemente una de las mejores de la historia del cine: La ley del silencio (On the waterfront)

La historia se desarrolla en los muelles del puerto de Nueva York, donde un grupo de empresarios sin escrúpulos explotan a los trabajadores. La única ley que los empleados tienen que cumplir, es la de mantener la boca cerrada ante tanta injusticia. Elia Kazan deja vernos, en secuencias dramáticas de una fueza sobrecogedora, algunas de estas injusticias. Consigue implicarte de tal manera en el problema, que desde un principio no puedes, aunque quieras, mantenerte al margen.

Por si esto fuera poco, el director mete en la trama de una manera delicadísima una historia de amor, de un amor imposible, que contrasta mucho con el mundo ausente de sentimientos de la mafia. Todo esto junto con la interpretación de Marlon Brando (para muchos la mejor interpretación de la historia), la preciosa música de Leonard Bernstein, y la magnifica fotografía de Boris Kaufman,que recrea perfectamente el ambiente de los suburbios neoyorkinos, hacen que sea una película de visión obligada.

Esta es una de esas películas que propone como modelo de acuar al auténtico héroe, ese que no es perfecto, y que al no serlo es mucho más cercano. De manera que los problemas de Terry (Marlon Brando), se hacen nuestros. No es el héroe idílico, perfecto, y por tanto irreal, que el cine moderno muchas veces nos propone. Terry que no es precisamente un trabajador nato, tiene que tomar una decisión, de la cual depende su vida, y la de mucha gente. El padre Barry (Karl Malden) , un sacerdote católico preocupado por la situación, le ayudará a tomar esa decisión,y quebrantar la ley del silencio impuesta en los muelles.

Cuando esta peli termina necesitas un tiempo de silencio absoluto, para digerir bien lo que ha pasado. Después, igual que las abejas van a la miel, viene a nosotros una sensación de satisfacción y plenitud que hace que veas el mundo de otra forma: a pesar del mal que hay en el mundo, el mundo es algo muy bueno, y aunque las cosas cuesten hay mucho de qué disfrutar.

En fin, por todo esto y mucho más, merece la pena ver esta obra maestra del cine: un auténtico clásico por el que los años no pasan, ni pasarán."
21/12/2004 20:23 Enlace permanente. Tema: Cine Hay 5 comentarios.

El principio de Peter

¡¡¡Estoy de vacaciones, peña!!! Y nada mejor que celebrarlo con un poco de humor, que en este caso, sardónico, llega desde la columna de Relaño del As. No lo he intentado todavía, pero espero poder seguir escribiendo en el blog desde casa de mis padres, adonde me voy en un par de días, previo paso por la mansión de mi reina particular :D .

"Les recuerdo el llamado principio de Peter, que viene a ser la explicación clave del mal funcionamiento de la sociedad occidental: "Todo individuo medra hasta alcanzar su nivel de incompetencia". Explicado en detalle sería así: uno empieza por tareas menores, que va haciendo bien; entonces accede a otro puesto de más rango y dificultad, y si sigue haciéndolo bien subirá al peldaño siguiente; y así sucesivamente hasta que alcance el nivel en el que ya no es capaz de hacer las cosas bien: ya está en su nivel de incompetencia. Y ahí se queda para los restos. Eso garantiza que todos los altos puestos estén ocupados por personas incapaces de desempeñarlos."
22/12/2004 18:19 Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

My hometown

Inconfundible. Es Navidad (aniversario del nacimiento de... Newton!, como ha observado acertadamente Tio Petros), tengo un vaso de gazpacho en la mano, esta noche me voy a cenar al campo... estoy en Badajoz!!! El terruño, la tierra que me vio nacer. Y aunque hace ya mucho tiempo que huí de aquí buscando horizontes un poquito más amplios, la ausencia aumenta enormemente su atractivo, hasta el punto de que esta vez he venido con millones de ganas de ver estos rostros que ya son parte de mi vida.

Así, desde aquí aprovecho para FELICITAROS a todos los que os paséis por aquí!!!!
25/12/2004 19:23 Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Poirot y los clásicos

Hoy estoy contento. Esta noche he conseguido, después de mucho tiempo, montar una buena timba con musolaris avezados. A la vuelta, uno de ellos (habitual de este blog) me ha recordado que estuvo buscando por internet como loco los trabajos de Hércules, que yo mencioné en un post el 9 de Diciembre. Así he recordado que prometí en dicho post hablar de una conversación que aparecía al principio del libro, y dado el tiempo que ha pasado desde entonces, me he autoimpuesto la penitencia de copiarla enterita y ponerla aquí. Creo que no está en internet en castellano, aunque sí en inglés (http://members.lycos.co.uk/agaweb/tloh001.html). Habla del tema que me interesa, que es mi punto de vista sobre el estudio de los clásicos, pero también de otros muchos, como la importancia del nombre de pila, la importancia de la vocación, los atractivos de la vida retirada y, en suma, el paso del tiempo. Y todo ello con mucho humor. Por otra parte, no contextualizo nada, porque es el principio del libro. Ahí va.

El piso de Hércules Poirot estaba amueblado a la última moda. Los adornos de metal cromado relucían, y los sillones, si bien tapizados confortablemente, eran de formas cuadradas y sólida apariencia.
En uno de ellos se hallaba sentado Poirot, pulcramente, sin pasar de la mitad del asiento. Frente al detective, en otra butaca, estaba el doctor Burton sirviendo con deleite un vaso de Château Mouton Rothschild que le ofreció su anfitrión. La apariencia del doctor no era tan relamida como la de su amigo. Era regordete y desaliñado, con una cara rubicunda y bonachona que relucía bajo la enmarañada masa de blancos cabellos. Tenía una risa profunda y sibilante y había adquirido el hábito de esparcir la ceniza de sus cigarros tanto sobre él como sobre todo lo que le rodeaba. Poirot perdía el tiempo rodeándole de ceniceros.
El doctor Burton preguntó:
-Dígame: ¿a qué santo viene eso de Hércules?
-¿Se refiere usted a mi nombre de pila?
-Mal puede llamarse de pila, ya que es absolutamente pagano -objetó el otro
Pero ¿por qué? Eso es lo que quiero saber. ¿Algún capricho de su padre? ¿Algún antojo de su madre? ¿Razones de familia? Si mal no recuerdo, aunque mi memoria ya no es lo que era, tuvo usted un hermano que se llamaba Aquiles, ¿no es cierto?
Poirot repasó mentalmente los detalles de la carrera de Aquiles Poirot. "¿Ocurrió en realidad todo aquello?", se preguntó.
-Sólo por poco tiempo - replicó al fin.
El doctor Burton eludió con prudencia mencionar de nuevo a Aquiles Poirot.
-Los padres debieran tener más cuidado con los nombres que ponen a sus hijos - reflexionó-. Vea usted: tengo varias ahijadas y una de ellas se llama Blanca, aunque es más morena que una gitana. Luego, está Deirdre: Deirdre de los Dolores… y ha resultado ser más alegre que unas castañuelas. Y por lo que se refiere a Paciencia, hubieran hecho mejor llamándola Impaciencia, nombre más adecuado a su carácter. Y Diana…-el viejo profesor de lenguas clásicas se estremeció-; pesa ahora sesenta y ocho kilos, aunque no tiene más de quince años. Dicen que es gordura infantil; yo no lo creo. ¡Diana! Querían que se llamase Helena, pero hice valer mis derechos. No podía hacer menos conociendo el aspecto de sus padres… ¡y el de su abuela! Traté con todas mis fuerzas de que se llamara Marta o Dorcas, o algo que fuera razonable…, pero no me sirvió de nada…, perdí el tiempo… Los padres son gente muy caprichosa.
Empezó a reír por lo bajo mientras su cara se arrugaba.
Poirot lo miró inquisitivamente.
-Me estoy imaginando la conversación que sostendrían su madre de usted y la difunta mistress Holmes mientras cosían las ropitas o hacían calceta: "Aquiles, Hércules, Sherlock, Mycroft…"
Poirot no parecía compartir el buen humor de su amigo.
-Por lo que veo, quiere usted decir que, físicamente, no soy ningún Hércules.
Los ojos del doctor Burton se fijaron en Poirot. Sobre su pulcra y diminuta persona, vestida con pantalones de etiqueta, correcta chaqueta negra y elegante corbata de pajarita. Recorrieron su figura desde los zapatos de charol hasta la cabeza en forma de huevo y el inmenso bigote que adornaba su labio superior.
-Con franqueza, Poirot, no se le parece usted en nada - dijo Burton-. Supongo que nunca habrá tenido tiempo para estudiar los clásicos - añádió.
-Así es.
-Pues es una lástima. Una verdadera lástima. Se ha perdido usted algo bueno. Si de mí dependiera, todo el mundo estaría obligado a estudiarlos.
Poirot se encogió de hombros.
-Eh bien! Pues yo he progresado sin tener necesidad de ellos.
-¡Progresar! ¡Progresar! No es cuestión de progresar. Ahí es donde todos se equivocan. Los clásicos no son el trampolín para alcanzar un éxito rápido, como los cursos por correspondencia. Las horas durante las cuales trabaja un hombre no son las que importan, sino sus horas de descanso. Ese es el error en que todos incurrimos. Póngase usted, por ejemplo. Ha tenido muchos éxitos en el curso de su carrera, y ahora quiere dejar sus ocupaciones y vivir tranquilamente… ¿Qué hará entonces con sus horas libres?
Poirot contestó sin vacilar:
-Me dedicaré…, y no bromeo…, al cultivo de calabacines.
El doctor Burton se sorprendió.
-¿Calabacines? ¿Qué quiere decir? ¿Esas cosas verdes e hinchadas que saben a agua?
-¡Ah! - exclamó Poirot con entusiasmo -. Ese es el punto más interesante de la cuestión. Lo que hace falta es que no sepan a agua.
-Vamos. Ya comprendo… Espolvoreándolos con queso, con cebolla picada o con salsa blanca.
-No, no. Está usted en un error. Me figuro que puede mejorarse el sabor actual del calabacín. Se le puede dar - puso los ojos en blanco -un bouquet
-Por favor; tenga en cuenta que no se trata de un clarete.
La palabra bouquet recordó al doctor Burton el vaso que tenía a a su lado. Bebió un sorbo y lo paladeó.
-Es muy bueno este vino; tiene calidad - hizo un gesto de aprobación con la cabeza -. Pero este asunto de los calabacines… No hablará usted en serio… No querrá decir… que está dispuesto a encorvarse…- con gesto de consternación sus manos descendieron hasta su abultado estómago -, a encorvarse para abonar esas cosas con estiércol; alimentarlas con guedejas de lana empapadas en agua y todo lo demás que suele hacerse.
-Al parecer, está usted muy enterado de cómo se cultivan los calabacines - argumentó Poirot.
-Durante mis estancias en el campo he visto cómo lo hacían los hortelanos. Poero, Poirot, ¡vaya ocupación! Compare eso - bajó la voz hasta un tono insinuante - con un buen sillón frente a una chimenea encendida, en una habitación alargada y baja de techo, atestada de libros…; debe ser una habitación alargada, no cuadrada. Con muchos libros. Un vaso de oporto… y un libro abierto en la mano. El tiempo vuelve atrás cuando usted lee:

De nuevo por su destreza,
en el vinoso mar el piloto endereza
la rápida nave zarandeada por los vientos.


Primero recitó las estrofas en griego, con voz sonora, y luego las tradujo.
-Desde luego, al traducir nunca puede uno llegar a compenetrarse con el verdadero espíritu del texto original - comentó.
Estaba tan entusiasmado que, de momento, se olvidó de Poirot. Y este, contemplando a su amigo, sintió una repentina duda…, un remordimiento incómodo. ¿Habría perdido algo? ¿Alguna satisfacción intelectual? Le invadió la tristeza. Sí, debió trabar conocimiento con los clásicos… hacía tiempo. Ahora, por desgracia, era demasiado tarde.
El doctor Burton interrumpió esos melancólicos pensamientos.
-¿Y quiere usted decir que está realmente dispuesto a retirarse? - preguntó.
-Sí.
El doctor soltó una risita apagada.
-No lo hará - dijo.
-Le aseguro que…
-No será usted capaz de ello. Está demasiado interesado por su trabajo.
-No; de veras. Ya lo tengo todo dispuesto. Unos pocos casos más, seleccionados especialmente…; no todo lo que se presente, compréndame. Solo problemas que tengan un atractivo personal.
El doctor Burton gesticuló.
-Sí, eso es lo que dice siempre. Solamente un caso o dos; solo un caso más, y así sucesivamente. Su despedida no será como la de una prima donna.
Volvió a reír mientras se levantaba lentamente. Parecía un simpático enanito de pelo blanco.
-Los de usted no son los trabajos de Hércules - dijo -. Son trabajos de su afición. Ya verá como tengo razón. Le apuesto lo que quiera a que dentro de dos meses está usted todavía aquí, y los calabacines no son más - se estremeció - que simples calabacines.
El doctor Burton se despidió de su amigo y salió de la rectangular y severa habitación.
Pasó por estas páginas para no volver a ellas. Solamente nos interesa lo que dejó tras él, es decir, una idea.
Porque después de su marcha, Poirot volvió a sentarse, y como en sueños murmuró:
-Los trabajos de Hércules… Mais oui, c'est une idée, ça…
29/12/2004 03:41 Enlace permanente. Tema: Literatura No hay comentarios. Comentar.

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